Como, luego opino

Actualizada: ENLACE AL VÍDEO DE LA SESIÓN

El jueves 21 de marzo de 2019  abordaremos la tercera y última de las Lecturas de divulgación científica para esta edición. Como siempre, la sesión  es gratuita y abierta para todo el público, y se emite en vídeo streaming para que quien lo desee pueda seguirla en tiempo real desde cualquier ubicación a través de este enlace al canal de eventos en directo de la ULe

Ven y participa, o envíanos  tus preguntas y comentarios comentarios  a  @tULEctura_ULE con el hashtag  

Comemos cada día, tomamos decisiones diarias sobre lo que comemos. En consecuencia, tenemos nuestros propios criterios en relación con la alimentación y, por extensión, con todo lo relacionado con ella. Ni nos cuestionamos que los alimentos que adquirimos y los que ingerimos no sean seguros. Valoremos, con criterio, cómo se gestiona la seguridad alimentaria y, después, sintámonos razonablemente seguros.

El ponente: Andrés Otero Carballeira

Andrés Otero Carballeira (Vilalba, Lugo, 1959) es Doctor en Veterinaria, docente e investigador en la Universidad de León donde actualmente ocupa una plaza de Catedrático de Universidad y es Director del Departamento de Higiene y Tecnología de los Alimentos. Tiene más de treinta y cinco años de experiencia docente e investigadora en diversos aspectos de la Ciencia de los Alimentos, en particular de la Higiene y la Seguridad Alimentarias y la Microbiología de los Alimentos.

Forma parte de un equipo investigador que cuenta con el reconocimiento como “Grupo de Investigación de Excelencia” (hoy Unidad de Investigación Consolidada) por parte de la Comunidad Autónoma de Castilla y León y que ha realizado, en los últimos 20 años, 30 proyectos de investigación de carácter internacional (Unión Europea), nacional o autonómico. De 7 de ellos ha sido investigador responsable. Coautor de un centenar de artículos científicos y colaborador en una veintena de libros sobre diversos aspectos de la seguridad alimentaria.

Su actividad docente principal se desarrolla en los estudios universitarios de Ciencia y Tecnología de los Alimentos, de Veterinaria y de Biotecnología, así como en la titulación de Ingeniero Agrónomo, donde imparte y es responsable de asignaturas relacionadas con la Bromatología, el Control de la calidad de los alimentos, el Diseño de productos alimenticios, la Seguridad alimentaria y la Legislación alimentaria. Ha impartido múltiples conferencias sobre estas temáticas. Fue miembro del Primer Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (y Nutrición) desarrollando actividades de evaluación de riesgos.

Las lecturas 

Para el debate

En una sociedad adecuadamente desarrollada y como actividad cotidiana que es la de comer viene condicionada, entre otros factores y sin que el orden de importancia de los mismos se mantenga constante en el tiempo, por la práctica habitual, por nuestra formación o deformación y, a partir de un determinado momento de nuestras vidas, también por la valoración de la posible influencia que la elección que hagamos de los alimentos que ingerimos pueda afectar a nuestra salud o la duración de nuestra vida o incluso a la calidad de ésta. Desde luego, como cualquier opción vital, la influencia de factores externos (nuestros próximos, las modas, la publicidad, la información que nos afecta) es incuestionable.

En el momento actual y en una sociedad desarrollada y con unos adecuados sistemas de gestión del sistema alimentario, el consumo de productos alimenticios es una actividad segura, pues aunque en ocasiones los medios de comunicación se hacen eco de algún incidente alimentario con alguna consecuencia sanitaria dichas incidencias son escasas. Adicionalmente, la información científica disponible también pone de manifiesto que, en una sociedad como la del entorno europeo, comer es una actividad de escaso riesgo para la mayor parte de los ciudadanos.

Las lecturas que se presentan en esta sesión constituyen, a juicio del ponente, un buen ejemplo de qué se hace y por quién para que la referida actividad cotidiana (comer) sea una actividad segura y ponen de manifiesto la importancia de la aplicación de los conocimientos científicos en el logro del objetivo de seguridad alimentaria. De igual modo, constituyen un buen ejemplo de la necesidad de actuar y no considerar que las actuaciones humanas por naturaleza se desarrollan de una manera determinada: los sistemas de gestión de la seguridad alimentaria deben ser capaces de resolver satisfactoriamente los nuevos retos (peligros) que se le plantean

 

 

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