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25 de mayo: Ven a la Fiesta BookCrossing

 

(Catia Chien)

La vida de los libros nos enriquece y nos transforma, nos hace más sensibles, más imaginativos y sobre todo más libres, más críticos del mundo tal como es y más empeñados en que cambie también él y se vaya acercando a los mundos que inventamos a imagen y semejanza de nuestros deseos y sueños.  

(Discurso del  Mario Vargas Llosa “La libertad y los libros”
en la 37º Feria del Libro de Buenos Aires)

Si los libros nos hacen más libres, justo es que les procuremos la forma de escapar de  las estanterías y muebles en los que a veces los guardamos y… los olvidamos.  El último acto de tULEctura para  este curso será la próxima fiesta de liberación de libros, que llevaremos a cabo por cuarto año consecutivo desde que nos sumamos al movimiento BookCrossing, una iniciativa sin ánimo de lucro que pretende convertir el mundo en una biblioteca global en la que se intercambien libros de manera gratuita.

BookCrossing se basa  en la idea sencilla y generosa de compartir algunos de tus  libros con otras personas y hacer un seguimiento de ellos;  cada libro registrado tiene su propio diario personal, en el que cualquiera por quien haya pasado el libro puede valorarlo, opinar sobre él y… ¡volver a ponerlo en circulación!

Dejamos libros en la calle para que otras personas los encuentren, los lean y los vuelvan a dejar en la calle… para que otras personas los encuentren, los lean y los vuelvan a dejar en la calle… para que otras personas los encuentren, los lean y los vuelvan a dejar en la calle… para que otras personas los encuentren, los lean y los vuelvan a dejar en la calle… (aquí te dejamos una pequeña guía BoookCrossing con las principales ideas del sistema)  

Así se crea una cadena de lectores,  porque cada libro está identificado por un número que genera la página de BookCrossing  cuando lo registramos antes de liberarlo en este sistema. Quien encuentre el libro tendrá que introducir ese número en la web y anunciar en qué lugar encontró el libro y dónde lo liberará después de leerlo. Pero ¡atención! BookCrossing no obliga a leer el libro encontrado (como lectores, tenemos la libertad de elegir qué leemos 🙂 ) pero sí nos ruega que demos aviso de ese libro en la página de BookCrossing.   A través de internet podremos saber dónde está ese libro, quien lo ha leído o qué opina sobre él.

Nosotros tenemos una zona oficial de liberación en la Biblioteca General San Isidoro, pero tú puedes dejar tus libros registrados allí donde quieras que los encuentren otras personas.

Estás invitad@ a entrar en esta filosofía de compartir lecturas: podrás formar parte de la mayor biblioteca del mundo y ser uno más de los millones de beceros que comparten sus lecturas. ¿Sabes cómo hacerlo?  básicamente se llevan a cabo 3 sencillos pasos

  1.  Etiqueta: Registra el libro e identifícalo con una etiqueta en la que conste el número de identificación BCID (BookCrossing Identification) que te dará el sistema.
  2. Comparte: Escribe una nota de liberación indicando el lugar y la hora en que dejarás el libro (como nosotros, con esta fiesta)
  3. Sigue: Cada vez que alguien escriba una nota en el diario personal  de ese libro, tendrás noticias de su viaje.

Esto es lo que hemos hecho desde tULEctura. Nos gustaría seguir los viajes de los cerca de  500 libros que vamos a liberar en la fiesta del 25 de mayo. Por eso ahora entras en juego tú:

Te invitamos a participar en nuestra fiesta. Si te encuentras un libro liberado  ¡disfrútalo!  y vuelve a ponerlo en circulación para que otros lo disfruten también.

Si no sabes cómo registrar, etiquetar y liberar un libro,
o escribir una entrada en su  diario, puedes preguntarnos y te ayudaremos.

¡Ven y trae contigo a tus amigos ! (libros o personas)

RunningBook33Nosotros traeremos a los nuestros. Contaremos con la intervención  de miembros de la ULE y de otras entidades colaboradoras:

  • Actividades Culturales de la ULE
  • Biblioteca Pública de León
  • CEI-TRIANGULAR-E3
  • Centro Provincial Coordinador de Bibliotecas. Instituto Leonés de Cultura
  • Fundación Antonio Pereira
  • Orquesta de las Juventudes Musicales de León
  • RIUL. Red Internacional de Universidades Lectoras
  • UNESCO. Centro de Castilla y León
  • Programa Interuniversitario de la Experiencia Piex7

RunningBook33Pero otros muchos amigos nos acompañan en esta fiesta y nos han apoyado a lo largo de este curso:

  • Cafetería Dany y Jose
  • Escuela de Arte y Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de León
  • Instituto Bíblico y Oriental
  • Junta de Estudiantes de la Universidad de León.
  • SAULE. Centro de Simulación Aérea de la Universidad de León
  • Servicio Digital SI
  • Tú (esperamos…   🙂  )

 

Te recomiendo un libro. Seguro.

“Las cosas que quiero saber están en los libros; mi mejor amigo es aquel que me recomienda un libro que no he leído.”

Seguro que conoces esta frase de Abraham Lincoln.

Seguro que también conoces esta escultura del propio Lincoln: se trata de la figura del presidente norteamericano que la escultora Vinnie Ream (1847-1914) esculpió para la Rotonda del Capitolio de Washington.

Seguro que no has oído hablar jamás de Vinnie Ream… la mujer que en 1866 y con solo 18 años recibió el encargo de realizar esta  enorme estatua del mandatario.

Seguro que puedes citar docenas de “grandes maestros del arte” pero desconoces el nombre de “grandes maestras” a pesar de admirar su obra. Mujeres que se ganaron esforzadamente ese título al aprobar los exámenes que las organizaciones gremiales establecían para conceder el derecho a practicar como profesionales el oficio artístico. ¿Quieres conocerlas?

A muchas de ellas las hemos recuperado gracias a la obra “Ellas mismas. Autorretratos de pintoras”. Ese libro supuso, por así decir, la presentación al gran público de estas extraordinarias artistas. Si participaste en el crowdfunding de ese título (nosotros sí lo hicimos 🙂 ) estarás orgullos@ del resultado obtenido (nosotros sí lo estamos 🙂 )

Ahora puedes completar el logro colaborando de nuevo en el proyecto, pues Ángeles Caso propone Grandes maestras. Mujeres en el arte occidental. Renacimiento-Siglo XIX”,  el segundo tomo de esta obra sobre la recuperación del arte de las mujeres. Este nuevo volumen ofrece una amplia visión de la obra de más de cien pintoras, escultoras y fotógrafas del pasado. Tú puedes hacer que su creación se rescate del olvido. Y merece la pena que así sea. Seguro. 

Aquí tienes  el enlace a la plataforma de recogida de fondos (crowdfunding), donde puedes ver todos los detalles, tanto del libro como del sistema, totalmente transparente, de funcionamiento de la plataforma Verkami.

Aquí puedes participar

 

V Congreso Internacional de Ficción Criminal

ABIERTO AL PÚBLICO GENERAL. ASISTENCIA GRATUITA.

El Departamento de Filología Moderna de la Universidad de León organiza su V Congreso Internacional de Ficción Criminal, cuyo objetivo es “proporcionar visiones y análisis críticos del papel de las humanidades, concretamente el cine y la literatura, en el diagnóstico de los cambios tectónicos que sacuden la existencia humana global y sus consecuencias para el futuro. El compromiso de grandes autores y sus obras consiste en propagar el conocimiento de una realidad que los poderes dirigentes mantienen fuera de los canales de comunicación de masas. Los trabajos presentados consideran el modo en que la literatura y el cine se rebelan contra esas nuevas fuerzas dominantes – políticas, científicas, tecnológicas, económicas, etc. – responsables de perpetuar los crímenes contra la humanidad”.

Para aquellos estudiantes que deseen obtener un certificado de asistencia y el reconocimiento de 1,5 ECTS, el precio de matrícula es de 15€.

A continuación os ofrecemos el programa, que también podéis encontrar en su PÁGINA WEB:

NOTA: Las sesiones de mañana tendrán lugar en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras, en el Campus de Vegazana. Las sesiones de tarde, en el edificio de la Fundación Sierra-Pambley, C/ Sierra Pambley, 2 (Plaza de la Catedral). 

 

 

¿Quieres ayudarnos a difundir esta información? 

– Menciona al TWITTER OFICIAL DEL CONGRESO@crimfic_ule

– Comparte su PÁGINA WEB OFICIALhttp://ulelct.unileon.es/

– Descarga el tríptico informativo AQUÍ

– Descarga el programa AQUÍ

– Descarga el cartel AQUÍ 

 

 

Primer domingo de mayo, Día de la Madre

Madres. Generosas, atentas, sufridoras, hermosas, repletas de amor… O, al menos, eso es lo que nos enseñaron los cuentos que, en nuestra más tierna infancia, leíamos  cada noche con avidez hasta que sentíamos ceder los párpados. Pero, ¿qué nos enseñaron estas madres de ficción? ¿Acaso que el mundo es un lugar idílico, donde solo existen las personas buenas y los finales felices, o que solo hay una forma posible de ser madre y de ser mujer? Hoy os proponemos esta reflexión de María José Solano para Zenda (01/05/2016):

Mis villanas favoritas: las madrastras

La literatura infantil está plagada de madres bondadosas de cuento, sacrificadas, pacientes, inteligentes, bellas…, referentes que han sido casi tan importantes para nuestra infancia como las propias madres de cada uno. Mamás de papel fundidas en la voz y la imagen de aquellas otras que nos leían sus historias antes de apagar la luz.

Las madres de los cuentos afianzaron con su bondad nuestra confianza, minimizaron nuestro desvalimiento, ahuyentaron nuestras pesadillas, pero ¡ay!, también nos acostumbraron a creer ciegamente en la bondad del ser humano mintiéndonos piadosamente para ello, porque no hay otra manera posible de mostrar un mundo que no es, lleno de generosidad, honradez, lobos buenos, príncipes azules y amigos leales.

Las madres de los cuentos, en realidad y si lo pensamos bien, no nos ayudaron demasiado a entender.

Por eso en este mes de mayo de las madres, queremos rendir homenaje a aquellos personajes que tal vez nos influyeran más de lo que creemos, trazando con su presencia amenazante la (indispensable) línea de sombra de nuestra infancia. Se trata, por supuesto, de las Madrastras.

Ellas sí supieron abrirnos los ojos, nos enseñaron a estar alerta, a ser valientes, cautos, a no decaer, a luchar por lo que nos dicta nuestro corazón, a ser humildes frente al espejo y valerosos en el bosque, a no aceptar regalos de desconocidos, a comprender la oscura naturaleza humana. Nos ayudaron en definitiva a crecer sin renunciar a nuestros sueños, pero siendo cada vez más fuertes y seguros, con la intuición infantil (que florecerá en certeza adulta) de que el ser humano es el más peligroso de todos los monstruos que puedan poblar los planetas y que al final nada es lo que parece. También nos ayudaron a asomarnos al abismo de nosotros mismos, a analizar nuestras capacidades, conocer nuestros límites y reconocer a los leales que a pesar de todo saben mantenerse a nuestro lado.

Las madrastras de los cuentos personifican los defectos humanos, los focalizan y exageran y de esta manera nos alertan del peligro, porque al fin y al cabo de eso se trata; de crecer manejando los contrastes, las sombras y luces que todo hombre posee a partes iguales, sabiendo que al otro lado de la línea de sombra que tarde o temprano terminaremos cruzando, sólo se combate con éxito si primero nos han enseñado a reconocer al enemigo aunque éste se disfrace de amable abuelita vendedora de manzanas.

Así que (…) gracias a la atormentada Madrastra de Blancanieves; la egoísta Madrastra de Rapunzel, la Madrastra envidiosa de Cenicienta, la desesperada Madrastra de Hansel y Gretel, la desquiciada Madrastra hermana de la Bruja Baba Yaga; la traumatizada Reina de las Nieves, Madrastra de Kay. A todas ellas y a muchas más, gracias por hacernos mejores.

¡Feliz Día de la Madre!

(y la Madrastra)

Palabras mayores, de Emilio Gancedo. Guía a la lectura

Por Eduardo Bajo Álvarez
(Servicio de Bibliobuses de la Diputación de León)

 

Vídeo de la sesión

¡Eso son palabras mayores! Con interjección y un poco de agresividad o sorpresa. Una expresión que todos hemos escuchado cuando las cosas amenazan con ir más allá de lo razonable.

Veamos un ejemplo de actualidad. Mirando por el ojo de la cerradura, como Larra, vemos una situación familiar que suele aparecer en la prensa con demasiada asiduidad. Imaginemos, una conversación entre un empresario de la construcción intentando sobornar a un político corrupto, dispuesto a venderse por una cantidad estipulada. Pero cuando el primero posa sobre la mesa una cantidad mucho mayor a la esperada, se esfuma  cualquier duda o competidor y, el corrupto, bien pudiera exclamar: “¡Eso son palabras mayores!” Se estrecharían la mano y el chanchullo seguiría su curso habitual por un camino tan transitado. Por supuesto que el libro de Gancedo es de otra naturaleza. No es novela negra, ni de ficción.

Tal es la riqueza del idioma español, con sus palabras polisémicas, frases con doble, triple y múltiples sentidos, según la entonación, el contexto o la expresión gestual, que nos permite adivinar la cabecera de esta obra, tan propia como  imaginativa. No olvidemos que el título de una obra es como una tarjeta de presentación. Aunque en literatura sea una sugestión  más que un avance completa de lo que se cuenta. Siempre hay un factor sorpresa. Digamos que, literariamente, el título no puede ser como un tratado de bricolaje o numismática.

Así pues, de inmediato percibimos que hay cierta  ambigüedad: un calambur que se desvela cuando pasamos la página y conocemos al gaiterín.

“Palabras de mayores, de personas que existieron a comienzos del siglo XX y murieron llevándose sus creencias, sus fantasías, sus convicciones, su forma de vida y humanidad”. Si alguien no se hubiera apresurado a preservarlas.

Son de carne y hueso, tan reales como nosotros. Con nuestras mismas inquietudes y ambiciones, pero marcados por la época que les tocó vivir. “Tenemos que conservar algo de la forma en que vivimos –dice Juanita, desde Cantabria- ¿cómo fuimos?… Fue aquella vida buena o mala. Regular, pero fue la nuestra”. Y, aunque había llegado la luz al pueblo, guardaba el candil por si acaso. Porque era parte de su pasado o por gratitud al objeto que había alumbrado toda su vida. La bombilla llegaba tarde.

Recuerdo, a este respecto, un párrafo de José Saramago en el que afirmaba que el sentido de la vida de los primeros seres humanos –en cuando dejaron de ser homínidos- es  idéntico al  del hombre del siglo XXI. Lo que cambia es la tecnología, y las leyes políticas y económicas, que engañosamente, nos hacen sentir superiores. Pero el alma humana no ha varidado en esencia.

Según esto, cabe preguntarse ¿Acaso somos mejores que nuestros antepasados? Cada cual se responda, pero mejor que no lo diga. La respuesta la encontramos en los personajes de este libro cuyo objetivo sería llenar un vacío y rescatar unos valores perdidos que nos hacen sentir más pobres, más ignorantes y menos libres. “Consumistas”, como nos califica uno de los  personajes lúcidos, como si nos escupiera con desprecio.  Y que, de paso, hace un análisis de la economía actual, de las multinacionales, la mundialización, de lo más razonable. Cuando un ser así nos acusa de “estúpidos” es motivo de preocupación.

Lamentablemente, por muchas vueltas que el mundo dé, no volveremos a ver a estos seres irrepetibles. Salvo que el espacio-tiempo sea curvo –como dijo Einstein- y vuelvan con el tiempo. Pero, por si acaso, Emilio Gancedo los rescata, para mayor seguridad.

De momento, la reciente eliminación de la Historia de la Literatura en el sistema educativo es una pésima referencia y un peligro para los lectores, que nos deja a los que saciamos nuestra sed en los libros, algo más que huérfanos. Contra este despropósito, el antídoto pueden ser los clubes de lectura. Un valor añadido a los que ya tiene esta actividad es conjurar las leyes inicuas o experimentar la grata lectura familiar o amigable.

Del autor, Emilio Gancedo, al que no conozco personalmente, ya que el protocolo no ha propiciado un encuentro previo a este acto, poco puedo decir. Pero tampoco conocí a Gonzalo de Berceo, Francisco de Quevedo o a Rafael Alberti, lo que no me impide sentir gran afinidad con ellos. Quizá, por esta misma circunstancia, mis comentarios sean más asépticos, más sinceros, que los de ciertos encuentros o presentaciones de libros donde uno se lleva a los amigos para dar jabón.

Pero como dicen Las Escrituras: “Por sus obras los conoceréis”  Yo leo sus crónicas en la sección de cultura del DL y sus interesantes entrevistas a escritores célebres –el legado de los Panero, por ejemplo- ; sus columnas de opinión; algunos relatos y el ejemplar que tenemos delante, que me ha causado gran impacto al enfrentarme con mis ancestros cuyos rasgos reconozco en esta obra.

¿Qué puede llevar a un periodista a escribir una sólida y meditada obra como la que nos ocupa? Por mi tarea de opinador en prensa, creo tener una respuesta, más o menos acertada. Lo que se escribe en los periódicos, no son palabras mayores, sino tan efímeras como algunas mariposas que viven apenas 24 horas. Como cualquier periódico  atrasado que no sirve ni para envoltorio de los churros. Algunos escritores las reviven, publicándolas agrupadas en un libro.  Con ánimo de Ofender, de Reverte; artículos de García Márquez en el país; y muchos otros que no vienen al caso.

Para alguien como Emilio, licenciado en Filología y por tanto, conocedor y experto en la lengua, las lenguas románicas es casi una obligación traspasar las puertas del periodismo y rentabilizar compartiendo sus recursos literarios y su bagaje cultural.

Este libro es un compendio de relatos independientes, con un vínculo de unión que es un recurso literario bastante común. En apariencia, a juzgar por los capítulos que figuran en el índice, podríamos decir que se trata de un libro de viajes. Tal como podríamos decir de Jacques le Fataliste, de Diderot; el Quijote; el Viaje a la Alcarria o Donde las Hurdes se llaman Cabrera, de mi estimado Ramón Carnicer, con el que hay un punto común, en relación a estas dos comarcas.

Aquí, se trata de un impersonal cronista, “El Viajante” –el propio Emilio, naturalmente–  que gusta de recorrer buena parte de la geografía peninsular y se limita a transcribir sus encuentros con la gente. Es muy discreto, apenas interviene y nunca interrumpe. Más bien escucha y cuenta.

También importa el paisaje, el marco donde se inscriben los personajes dependiendo de donde se encuentren. Según eso, declara sus preferencias, en cuanto al viaje: “Se desvía de las rutas de siempre para conocer esos municipios interiores, enroscados sobre sí mismos como mullidas cunas forradas de verdín; alejándose de esas rampas de hormigón”. Especialmente espléndida es la descripción de Olivenza y las coloridas metáforas a lo largo del relato: “Una olla vacía, como una boca sin dientes”… O “Los oídos llenos de gaviotas”.

El medio de transporte es lo de menos,  pero de viajar en coche, imagino que habrá sufrido la tortura de esas carreteras y caminos secundarios.

Casi puedo asegurar que, para el autor viajar no es haber estado en muchos sitios y acumular montones de fotos para mostrar, que a nadie interesan. Viajar por viajar. Para conocer un pueblo o país, es imprescindible hablar con la gente y llegar a conocerla. Su forma de entender la vida. Además, la gente mayor, tan abandonada y sola, es proclive a contar sus recuerdos cuando le dan ocasión, siempre que el interlocutor sepa escuchar y sea respetuoso.

Como no podía ser de otra manera, las cuestiones lingüísticas son de gran importancia y nos ayudan a ubicarnos y sentir más cercanos a los personajes. En los primeros capítulos, en Galicia, Asturias y el Teleno, las lenguas autóctonas están vivamente presentes. “A ghaita e miña e non tes por qué movela”, le reprocha, con desconfianza, al Gaiterín su padre, que, no obstante, llegaría a ser un virtuoso de la cornamusa.

O… “Probes como arañones, pero calor y cariñu lo que quisieres” –de Arcadio el de Caleo a Angeles-. Y de Maragatería, tradiciones como el Reñubeiro, que habita en el Teleno –una especie de Júpiter leonés-; la arriería y la música que, más adelante relaciona con la de Salamanca y Extremadura por el uso del tamboril –por el tamboritero- y la flauta de tres agujeros. Algo nada casual porque son los confines del viejo Reino de León.

Igualmente –creo haberlo mencionado ya- establece la relación del habla de las Hurdes,  como herencia del leonés, “un poquinín, chiquinu, copina”.

Otros términos como “garrapichiales, tiná, ná y pringaos” pertenecen a Cuenca. Mientras que “Gofio, millo, zancocho” a Canarias.

Andaluces “firmar con el deo,  apañaíllo…” y muchos más vocablos y giros de  las zonas visitadas que iremos encontrando según avanzamos en el libro. Oficios, enseres, sentencias, etc.

Hay que decir que en Asturias –el Principado Vedinegro- el autor se siente cómodo y  se explaya, incluyendo largos párrafos” en bable y explicación de las distintas modalidades del asturiano.

“Que toos esos montes que ves por ende taben tresllucientes de castañares…”

Lo cual da a entender su empatía con la cultura astur. Que yo mismo comparto. Y me atrevería a afirmar que otros muchos leoneses experimentan el mismo sentimiento. Sin ir más lejos, muchos de los que imparten docencia en esta Universidad, estudiaron en Oviedo.

Por la propia estructura del libro, podíamos ir saltando de capítulo a capítulo. De región a región, como el salto de caballo en el damero, porque todas las historias son sorprendentes y los personajes gozan de vida y entidad propia por sí mismos. Ahora bien, existen concomitancias impuestas por la época en la que les tocó vivir.

Un hecho insalvable fue la Guerra Civil, pero dejemos que hablen los personajes:

“La Guerra Civil con sus desafueros. La Guerra Civil no vino de sopetón –dice Pepe Company-. Esa palabra, “rojos” me ofende, me ofende a mi porque se la han inventado unos señores que, en fin, eran las tropas leales. Hubo unas elecciones en España y ganaron los republicanos, pero la gente de la capital dijo que naranjas de la China –mandarinas- y se gastaron todas las perras en buscar militares de Marruecos, y a Franco, que lo pusieron ahí también, y luego el tío se dedicó a hacer todo tipo de escabechinas”.  Una interpretación algo simplista, pero no exenta de razón.

Hay episodios de fugados, de topos, de obuses –como recuerda Angeles Llaiñes- que revientan las viviendas; rapiña por soldados de ambos bandos… lo natural en tales casos. El del miliciano que se entregó, engañado, y en el cuartel “fartucáronle a palos”. Intenso es el episodio de La Coneja, una mujer y su hijo, perseguidos que logran escapar de una muerte segura. El extremo de la crueldad lo describe uno de los perseguidores: “Con las ganas que tenía yo de darle al gatillo”.

Monumento a los masacrados en el Pozo Grajero, entre Lario y Polvoredo, de donde eran los asesinos fascistas que sacrificaron a los Maestros de Burón.

Monumento a los masacrados en el Pozo Grajero

O la historia de los dos primos hermanos asesinados por otros igualmente primos.

Más poética, dramática, es esta interpretación: “Pero la Guerra y la muerte, a la manera de pozos negros y estrechos cuyo fondo no alcanzamos a divisar”. Y uno de esos pozos reales –en una metáfora terrible- es “como un esófago angosto y deglutidor, alimentado con decenas de cuerpos…”

Llegados a este punto, no podemos olvidar el Pozo Grajero, En Lario, León, donde se exhumaron 13 cadáveres, de vecinos de la zona. Una pura  vesania.

Y, acabada la contienda en el 39, llegó la España del hambre, suponiendo que antes no hubiera existido, que es mucho suponer. Si el Viajante comenta la semejanza del habla de Cuba con las Islas Canarias, Ismael, el albañil, con múltiples oficios, le habla de la gran emigración a las Américas. Por hambre los extremeños descubrieron el Nuevo Mundo y el hambre escribió la Picaresca. Pero eso es otra historia.

“Tras la Guerra fue mucha miseria porque no venía nada de fuera, fue muy duro aquello”. “Hubo una época en que había dinero, pero nada para comprar, y otra en que había cosas para comprar pero nada de dinero”. “El frío más grande –concluye Ismael-  es que no había ropa”.

En aquella España depauperada los recursos eran básicamente el campo y el ganado, que en ocasiones compartía el techo con la familia apiñada que, forzosamente, era muy numerosa, al considerar que, cuantos más hijos, de más mano de obra dispondrían. Las hijas, en principio no eran muy deseadas pero, a fin de cuentas, trabajaban tanto o más que los varones.

“En mio casa –dice el Cazaorín- vaques ná más. Podíamos tener siete cabeces, entre a parexa pa trabayar… y novielles”. En este abigarramiento, no eran raros los casos de cosanguineidad, como insinúa Quico –de las Hurdes-.

En Andalucía, Progreso, uno de los personajes más cautivadores por su gracia, no empañada por la pobreza, –aunque se juega la vida por una remolacha para alimentar la familia- resulta, a pesar de todo, menos trágico que el extremeño Quico. En una conversación con el Viajante, responde al interrogatorio, escuetamente y con gracia sobre sus condiciones de vida (muy parecidas a la del resto de la gente).

–  “¿Cómo era la casa, Progreso?”
– “Mu grande”.
–  “¿Y luz?”
–  “ De día se veía estupendamente”.
–  “¿Y escuela?”
– “Sí había, pa los niños. Pa los niños que iban a ella”.
–  “¿Matabais algún marrano en casa?”
– “Nosotros es que no teníamos esa costumbre”.

 

 

Teniendo en cuenta que los hijos venían al mundo como mano de obra barata desde temprana edad, era natural que la escolarización se interrumpiera en casi todos los casos. En pocas palabras y sin complejos, Paco del Madroñal aclara: “Mi primer cursillo fue apacentar pavos”. Y los otros, algo parecido.

Un caso simpático, si no fuera por el clima inhóspito -9 meses de invierno y tres de infierno, era al clima en Sobrepuerto- sería el de la maestra andaluza llegada al Pirineo, nevado y helador, la cual, que no había conocido la nieve, se queja al alcalde: “¿Pero es que este pueblo no tiene suelo?”.

“Palabras Mayores”, desde el punto de vista literario, es un compendio de metáforas: Una olla vacía, como una boca sin dientes… Oídos llenos de gaviotas… y otras a lo largo del texto. Todos los recursos estilísticos, especialmente, en la descripción del paisaje y el paisanaje. La descripción de Olivenza es proverbial y el retrato de los personajes no menos. La palabra es precisa, recuperando en ocasiones expresivos términos arcaicos que nos obligarían a acudir al diccionario, aunque a veces Ayuda Emilio, yuxtaponiendo el equivalente. Las construcciones  sintácticas, articulan el sentido y nos llevan de forma natural hasta el final de la obra.

La dicotomía de forma y contenido no me gusta. Yo pienso como McLuhan que “el mensaje es el medio”. Por eso diré que la obra es un compendio de nuestra historia, sentido común y valores humanos que en la actualidad están en franco retroceso. No faltan comentarios de carácter social, político y económico, que podrían servir para la España de hoy pues las personas de antaño, serían más pobres, pero no menos inteligentes.

Como contrapunto la parte mágica de “Los Santos en Casa”: “Cómo pesa el Sagrado Corazón” y “Lo sobrenatural en los extremos”. El agobio de Fernanda que tiene que dar de comer a los pobres –todo el pueblo- y sólo dispone de cuatro puñados de arroz. Estas dos historias, de gran encanto y sensibilidad, son posiblemente las que más me han cautivado; pero que no voy a desvelar para no arruinarlas. Que sea el lector el que lo valore..

Todo ello envuelto en peripecias increíbles y personajes cabales, con arrojo –como Quico- y gran corazón.

En cualquier caso, espero que esta pequeña autopsia, les lleve a leer el libro que, desde el pasado, les reconciliará con el presente. ¿Quiénes somos?, ¿de dónde venimos?… Respecto a la tercera pregunta ¿a dónde vamos? ¿a dónde nos llevan? Mejor no saberlo.

Una de las propiedades de “Palabras Mayores” es el poder de evocar recuerdos de personas que se cruzaron en nuestra vida y permanecen en la memoria más profunda. Así, sería imperdonable olvidar lo narrado en el capítulo “Los Saltos del Ebro”, donde un pueblo ha de ser abandonado por sus habitantes, para construir un pantano. Un drama demasiado conocido en los valles de León y pueblos notables, reducidos a la nada, en nombre del progreso. ¿Qué progreso? La producción de una energía que genera el desarrollo y la actividad fabril, en otras latitudes más afortunadas o reivindicativas.

El drama inicial fue la construcción del pantanín de Villameca y la desaparición del pueblo llamado Oliegos –sobre los años 40- cuyos habitantes, desterrados y expoliados, tuvieron que salir con lo puesto, para ser aposentados en tierra extraña. De los ríos y boscosidad de su Cepeda natal y la sombra de San Bartolo… a la esteparia y reseca Foncastín. En los límites de Valladolid. Yo creo que no lo soportaría…

Ya acabando, un pequeño epílogo con los 15 kilómetros que separan al Viajante de la hermana tierra portuguesa. Lo cual bien pudiera ser el anuncio de una segunda parte que esperaremos impacientes.

Y, como punto final, volvemos al prólogo que, contra lo que pensamos, es lo último que se escribe. Allí, Emilio, nos desgrana sus intenciones. De las cuales destacamos la última: “Desde el final de sus vidas, estas gentes hacen historia de su propia historia”.

Y de la nuestra, añadiría yo.

Para empezar con el  debate

  • ¿En qué genero de escritura podríamos encuadrar esta obra?
  • ¿Te han resultado difíciles algunos términos léxicos empleados?
  • ¿Qué historias y personajes te han llamado más la atención? ¿por qué?
  • En la obra se muestra una gran variedad de territorios y lenguas ¿encuentras caracteres específicos en las distintas comarcas? ¿entre el norte y el sur?
  • Hablemos de la memoria… ¿rural? ¿histórica?
  • ¿Has conocido a alguien que pudiera figurar como personaje en este libro? Cuéntanos su historia
  • ¿Qué grandes temas trata la obra? ¿y qué pequeñas temáticas?
  • ¿Cuál es el aspecto que más te llama la atención del libro?
  • El mundo que refleja la obra ¿ha terminado? ¿o es posible encontrarlo en algunos comportamientos que nos parecen nuevos?

Te invitamos a hablar sobre “Palabras mayores”, de Emilio Gancedo

 

“Vivimos un tiempo en el que parece que todo lo pequeño tiene que desaparecer” 

(Pau Bosch, ganadero mallorquín, en la obra “Palabras mayores”, de Emilio Gancedo)

El Club de Lectura “Leemos juntos” (Biblioteca de la Universidad de León y Servicio de Bibliobuses de la Diputación de León), a través de la guía de Eduardo Bajo Álvarez  te  propone su tercera y última  lectura  programada para este curso 2016-2017.

Lectura 3

Palabras mayores : un viaje por la memoria rural / Emilio Gancedo.– 1ª ed.– Logroño : Pepitas de Calabaza, 2015.
364 p. ; 21 cm.
ISBN 978-84-15862-37-6

Calendario

  • 4 de mayo: Coloquio participativo de guía a la lectura.
  • 11 de mayo: Coloquio participativo de los socios.
  • 18 de mayo: Encuentro de los socios con Emilio Gancedo.

 

La participación en este Club de Lectura  es gratuita y está abierta a todo el mundo. Según tus gustos o tus posibilidades, hemos arbitrado para ti diferentes canales de participación. Puedes seguir las sesiones y expresar tu opinión:

  1. Asistiendo físicamente a los encuentros.
    • Los encuentros presenciales de las  lecturas tendrán lugar los  días indicados en el calendario,  en la sala de conferencias de la Biblioteca General San Isidoro a las 19:00 horas. Se ruega puntualidad.
  2. Siguiendo los encuentros por streaming.
    • Todas las  sesiones  se emitirán en directo a través de vídeo streaming para que quien lo desee pueda seguirlas en tiempo real  desde donde quiera a través de este enlace
  3. Participando a través de las redes sociales.
  4. Dejando tu comentario en el  blog tULEctura.

Acceso a la obra

Si lo deseas, puedes solicitar un ejemplar de esta obra en el propio bibliobús o en el teléfono 987234 612. Te facilitaremos el acceso a la obra de la manera más pertinente.

esquema participación

 

¡Anímate, pregunta en tu Bibliobús y participa!

Coloquio participativo de guía a la lectura
Sala de Conferencias de la Biblioteca General San Isidoro
jueves 4 de mayo de 2017,   19:00 horas

Asistencia abierta y gratuita 

Entrega de premios de los concursos del curso 2016-2017

Antes de empezar (preparativos, saludos, felicitaciones)

Antes de empezar (preparativos, saludos, felicitaciones)

El pasado viernes, día 28 de abril, celebramos la entrega de premios de los concursos organizados por tULEctura durante el curso 2016/2017. Nos reunimos, como solemos hacer, en la Sala de Conferencias de la Biblioteca General San Isidoro de la Universidad de León. Nos acompañaron lectores, profesores, amigos, miembros del Consejo de Dirección y de los Servicios de la Universidad, personal de la Biblioteca Universitaria, de la Biblioteca Pública , de los Bibliobuses de León y, por supuesto, concursantes y premiados.

Bienvenida y apertura del acto. De izquierda a derecha: D. Santiago Asenjo (director de la Biblioteca Universitaria); Dña Ana Isabel García (Vicerrectora de Estudiantes); Dña. Ana Isabel Álvarez de Felipe (Vicerrectora de Investigación); D. Alfredo Labarta Calleja (Director del Centro de Simulación de vuelo de la ULE)

Bienvenida y apertura del acto.  De izquierda a derecha: D. Santiago Asenjo (director de la Biblioteca Universitaria); Dña Ana Isabel García Pérez (Vicerrectora de Estudiantes); Dña. Ana Isabel Álvarez de Felipe (Vicerrectora de Investigación); Dña Teresa Llamazares, (Directora del Programa Interuniversitario de la Experiencia PIEx); D. Alfredo Labarta Calleja (Director del Centro de Simulación de vuelo de la ULE)

El acto comenzó con unas palabras de Dña. Isabel Álvarez de Felipe, Vicerrectora de Investigación, que presentó a algunos de los responsables, promotores y colaboradores que hicieron posible la organización de estos concursos, y que también tomaron la palabra. D. Santiago Asenjo, Director de la Biblioteca de la Universidad de León, destacó el papel de tULEctura como puente entre la universidad y la sociedad general, puesto que a través de nuestras actividades promovemos la inclusión en la cultura universitaria de personas ajenas a la universidad, además de cumplir con nuestra vocación de que la comunidad universitaria siga leyendo y escribiendo, y de proponer un nexo de unión entre la literatura y los textos científicos. Dña Teresa Llamazares, Directora del Programa Interuniversitario de la Experiencia (PIEx), agregó, precisamente, que muchos de los cerca de 500 alumnos del PIEx en León participan activamente en las actividades culturales que proponen tULEctura y la Biblioteca Universitaria, tanto en los encuentros literarios como en los talleres, como el taller de Scrabble que imparte el campeón de España y subcampeón mundial Juan Carlos Ayala.

Dña. Ana Rodríguez Otero, administradora, responsable, organizadora y elemento aglutinador de tULEctura, presentó a continuación a los ganadores de los premios en sorteos y concursos. (Aviso: a quienes no pudieron venir se los tenemos guardados 🙂 )

Pablo Valdueza Garcia. Ganador del sorteo entre todos los participantes del concurso de anagramas “Fiesta de letras”. Premio: una hora de vuelo para dos personas en el simulador de vuelo del Centro de Simulación Aérea de la Universidad de León. Entrega el premio D. Alfredo Labarta, director del Servicio

Concurso de Fotografía. Comunidad Universitaria. Primer premio: María José Díez Suárez por su fotografía ‘De no estar tú, demasiado enorme sería el bosque’. Entrega el premio: Dña. Ana Isabel Álvarez de Felipe. Vicerrectora de investigación

 

Concurso de Fotografía. Comunidad Universitaria. Accésit 2º : Claudia Rodríguez Santamarta  por su foto “Los cuentos que cuentan las manos”.  Entrega el premio: Dña. Ana I. García Pérez. Vicerrectora de Estudiantes

Concurso de Fotografía. Comunidad Mayores Accésit 1º : Daniel López Abella por su por su foto “Cuéntame abuelito”. Entrega el premio: Dña. Beatriz Abella  Técnico del programa de Acercamiento intergeneracional entre personas mayores y estudiantes universitarios de la ULE

Concurso de Fotografía. Ganador del sorteo entre todos los participantes del concurso: Javier Estefanía González. Entrega el premio: Doña Teresa Renilla Santos, Coordinadora en la ULE del Campus de Excelencia Triangular E3

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Universitaria. Primer premio: Jaime Doyague Hernández. Entrega el premio: Dña. Ana Isabel García, Vicerrectora de Estudiantes

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Universitaria. Primer premio: Jaime Doyague Hernández. Entrega el premio: Dña. Ana Isabel García Pérez, Vicerrectora de Estudiantes

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Universitaria. Accésit 1º: Laura Viloro Marqués. Entrega el premio: D. Alfredo Labarta, director del SAULE

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Universitaria. Accésit 2º: Jonatán Rodríguez Cabaleiro. Entrega el premio: D. Santiago Asenjo, director de la Biblioteca Universitaria

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Universitaria. Accésit 2º: Jonatán Rodríguez Cabaleiro. Entrega el premio: D. Santiago Asenjo, director de la Biblioteca Universitaria

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Primer premio: Emilio Geijo Rodríguez. Entrega el premio: Dña. Ana Isabel Álvarez de Felipe, Vicerrectora de investigación

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Accésit 1º: José Antonio Vallejo Aller. Entrega el premio: D. Alfredo Labarta, director del SAULE

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Accésit 1º: José Antonio Vallejo Aller. Entrega el premio: D. Alfredo Labarta, director del SAULE

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Accésit 2º: Joaquín Serrano Serrano. Entrega el premio: D. Roberto Soto, director del Servicio de Bibliobuses de la provincia de León.

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Mención especial a D. José Cobo.

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Mención especial a D. José Cobo.

Obsequio de  reconocimiento de D. José Cobo en agradecimiento a los organizadores. Recoge el premio en nombre de todos D. Santiago Asenjo, director de la Biblioteca Universitaria :-)

Obsequio de  reconocimiento de D. José Cobo en agradecimiento a los organizadores. Recoge el premio en nombre de todos D. Santiago Asenjo, director de la Biblioteca Universitaria 🙂

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Mención especial a Dña. Mercedes de Dios de Dios

Concurso de Microrrelatos. Ganador del sorteo entre todos los participantes del concurso: Ander Ortiz Erdocia. Entrega el premio: D. Alfredo Díez Escobar, Director de la Biblioteca Pública de León

Concurso de Microrrelatos. Ganador del sorteo entre todos los participantes del concurso: Ander Ortiz Erdocia. Entrega el premio: D. Alfredo Díez Escobar, Director de la Biblioteca Pública de León

Foto de familia ¡Felicidades a todos!

Foto de familia ¡Felicidades a todos!

En resumen: besos, risas y complicidad (¿quieres ver más imágenes?)

Y si lo deseas, puedes ver el vídeo de la sesión

 ¡Enhorabuena a todos!

Pero aún no hemos acabado: todavía tenemos actividades durante el mes de mayo ¡no faltes!

 

Ganadores de la II edición del Concurso de fotografía “Lectura. Conectando generaciones”

 ¡Ya tenemos ganadores!

El jurado de la II edición del Concurso de fotografía “Lectura. Conectando Generaciones“, compuesto por un miembro responsable de cada entidad convocante  (CEI Triangular-E3, Programa de Acercamiento Intergeneracional entre personas mayores y estudiantes universitarios y la Biblioteca de la Universidad de León),  ha resuelto,  de  acuerdo a los criterios de adecuación a la temática, creatividad, originalidad y calidad, otorgar los premios a las siguientes fotografías:

Categoría Comunidad Universitaria  CEI Triangular-E3

1er. Premio

(PREMIO: Taller de fotografía digital impartido por Servicio digital SI)

De no estar tú, demasiado enorme sería el bosque, de María José Díez Suárez

De no estar tú, demasiado enorme sería el bosque, de María José Díez Suárez

Accésit 1º

(PREMIO: Una hora de vuelo para dos personas en el simulador de vuelo del Centro de Simulación Aérea de la Universidad de León)

Lecturas perdidas, de Raquel Menéndez Pasamontes

Lecturas perdidas, de Raquel Menéndez Pasamontes

Accésit 2º

(PREMIO:  Material deportivo de la Universidad de León)

Los cuentos que cuentan las manos, de Claudia Rodríguez Santamarta

Los cuentos que cuentan las manos, de Claudia Rodríguez Santamarta

Categoría mayores de 60 años residentes en  León y provincia

1er. Premio

(PREMIO: Taller de fotografía digital impartido por Servicio digital SI)

La luz de mis ojos, de Jose Carlos Fernández Suárez

La luz de mis ojos, de Jose Carlos Fernández Suárez

Accésit

(PREMIO: Una hora de vuelo para dos personas en el simulador de vuelo del Centro de Simulación Aérea de la Universidad de León)

Cuéntame abuelito, de Daniel Higinio López Abella

Cuéntame abuelito, de Daniel Higinio López Abella

Sorteo

La cámara fotográfica digital compacta donada por nuestro patrocinador Servicio digital Si ha correspondido, tras el sorteo entre todos los participantes, al autor de la siguiente fotografía:

Autor: Javier Estefanía González

Autor: Javier Estefanía González

Agradecemos a todos los concursantes su participación y felicitamos a los ganadores, con quienes contactaremos a través de los datos que nos han facilitado.

Del mismo modo, damos las gracias al Centro de Simulación Aérea de la Universidad de León, a la Radio Universitaria y a nuestro patrocinador comercial  para este concurso al Estudio Fotográfico Servicio digital SI.

La entrega de premios tendrá lugar el 28 de abril de 2017, fecha en el entorno del Día del libro (23 de abril),  del Día de la lectura universitaria (29 de abril) y del Día de la solidaridad intergeneracional (29 de abril). Será a las 12 de la mañana, en la Sala de conferencias de la Biblioteca General San Isidoro

III Concurso de anagramas. Solución al Reto 4

La profecía del roscón de Reyes

Cuando hace poco más de un año Juan Carlos Ayala recibió su parte del roscón de Reyes no sabía lo premonitorio que había de resultar ese bocado. La figurita sorpresa del dulce se hizo carne mortal pocos meses después y… ya nada volvió a ser igual.  Dicen -los que están más cerca de él- que Juan Carlos está más contento, más delgado, más joven, más feliz y con más ilusión que antes. No es extraño, pues ahora gusta de compartir  paseos, confidencias y, por extraño que parezca,  gustos musicales con un nuevo amigo.

Rosco pensando cuál será la palabra que empieza por la letra M

Sólo quienes tienen la suerte de ser dueños (¿compañeros?) de un perro entenderán cuánto y cómo cambia la vida y la manera de afrontarla con la llegada de un amigo canino. Por eso hoy nuestro reto va dedicado a Rosco (¡no podría llamarse de otra manera!)  y para la cuarta prueba de este III Concurso de Anagramas echamos mano de un elemento que a todo el mundo resultará conocido: el rosco del programa de TV Pasapalabra.  Vamos a jugar, con más tiempo y menos presión, un rosco elaborado con palabras de siete letras: las mismas que serían necesarias para hacer un scrabble.

Y no te preocupes:
siempre procuramos que la segunda acepción del diccionario de la RAE para el término “rosco” quede fuera de las opciones posibles: además de la inicial y la  definición, te damos las letras de las que está formado el término que buscamos.

Estas son las soluciones de los anagramas del Reto 4. Puedes comprobar si has acertado en tus respuestas. Si no perteneces a la comunidad universitaria de la Universidad de León, no habrás podido concursar y optar a los premios, pero… ahora puedes jugar y comprobar tus conocimientos de vocabulario. Al lado del anagrama te ofrecemos la respuesta: selecciona con el ratón los espacios siguientes al término “Solución”.

¡Suerte!

A-
Lector del Alcorán en las mezquitas.
A I O C L M R
Solución: ALMOCRÍ 

B-
Desenvuelto, gallardo, arriscado.
A A I B B N R
Solución: BARBIÁN

C-
Relativo al vientre o a los intestinos.
A E I O C C L
Solución: CELÍACO

CH-
Langosta, cigarrón
A I U CH L N P
Solución: CHAPULÍN  

D-
Perteneciente al dios Apolo.
E I I O D D M
Solución: DIDIMEO   

E-
Estado de ánimo propenso al optimismo
A E I O U F R
Solución:  EUFORIA   

F-
Hacer una labor con torpeza y ñoñería
A I U  C F Ñ R
Solución: FUÑICAR 

G-
Furia  (divinidad infernal)
A O O  G G N R
Solución: GORGONA  

H-
Que rehúye el trabajo
A A A G H N R
Solución: HARAGÁN   

I-
Pereza, desidia, flojedad del ánimo.
A A I I   G N V
Solución: IGNAVIA   

J-
Caballo flaco y desgarbado por hambriento
A E O   G J M L
Solución: JAMELGO   

L-
Extracto de opio
A A O U   D L N
Solución: LÁUDANO

LL-
Natural de cierto pueblo de Asturias
A I O     C  LL  N S
Solución: LLANISCO

M–
Embriaguez, borrachera
A E E O   L M P
Solución: MELOPEA  

N–
Molusco cefalópodo
A I O U   L N T
Solución: NAUTILO      

Ñ–
Locura
A A E I     M Ñ R
Solución: ÑAMERÍA  

O–
Mutua influencia entre dos personas o grupos de personas, sobre todo en el campo de las ideas
I O O    M S S S
Solución: ÓSMOSIS     

P–
Grupo de personas famosas, especialmente en las letras, que viven en la misma época
A E E  D L P Y
Solución: PLÉYADE        

Q–
Vino italiano
A I I U   N T Q
Solución: QUIANTI

R–
Segunda hoja que echa la morera cuando la primera ha sido cogida
E I O   B N R T
Solución: REBOTÍN   

-RR–
Que se deja o ha dejado sobornar, pervertir o viciar
O O U     C  P   RR  T
Solución: CORRUPTO  

S–
Según los cabalistas, ser fantástico o espíritu elemental del aire
E I I    D L F S
Solución: SÍLFIDE     

T–
Persona que se tiene por principal y necesaria para algo
A E U U   M T T
Solución: TUAUTEM  

U–
Muy abundante y fértil
E I O U    B  M   RR
Solución: UBÉRRIMO   

V–
Hombre que comete acciones propias de gente salvaje y desalmada
A A O   D L N V
Solución: VÁNDALO  

X–
Extranjerismo que conserva su grafía original
E I O   M N S X
Solución: XENISMO  

Y-
Natural de cierta localidad murciana
A E O  C L N Y
Solucíón:  YECLANO  

Z-
Participar en una comilona o merienda de amigos en que hay bulla y zambra
A A O   R H R Z
Solución: ZAHORAR

“Pues yo ya acabé. Marcho”

De olvidos y recuerdos

En esta semana, cuyas raíces se entierran profundamente en el fértil huerto de la tradición, queremos hacer un homenaje a otro elemento fundamental de nuestra cultura: la lengua.

Últimamente causa alboroto, porque no es cuestión baladí, la noticia de que palabras como “floripondio”, “lechuguino” o “zarrapastroso” sucumben cada día en la hecatombe del olvido. Muchos pensarán: “¡Córcholis! Pero si son palabras fetén. Menuda paparrucha esta pantomima de las palabras olvidadas. ¿Quién es el zoquete que piensa que “alhaja”, “apremio” y “melifuo” son adefesios rimbombantes? Siempre habrá un espacio en el batiburrillo de nuestra lengua para “cachivache”, “mamotreto” y “patatús”, y quien crea lo contrario no es más que un papanatas”. Otros, sin embargo, han advertido que “adamar”, “bribón”, “correveidile”, “deleznable”, “encandilar”, “fausto”, “gandul”, “hogaño”, “indómito”, “jolgorio”, “laminero”, “manjar”, “nimio”, “ñiquiñaque”, “opíparo”, “potosí”, “quehacer”, “retahíla”, “sopetón”, “triquiñuela”, “ubérrimo”, “vetusto”, “yantar” o “zascandil” están desapareciendo de nuestro vocabulario cotidiano.

Si perteneces a este último colectivo, entra en la La Tienda de las Palabras Olvidadas y compra una de sus productos. El único precio es compartir en redes sociales sus fantásticas creaciones. Nosotros ya hemos elegido las que más nos gustan:

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