Archivo de la etiqueta: Programa Interuniversitario de la Experiencia

Fiesta tULectura. Fin de la programación del curso 2018-2019 (II).

Llámalo clan, llámalo grupo, llámalo tribu, llámalo familia.
Lo llames como lo llames, seas quien seas, necesitas una.

(Jane Howard)

————

¡Cuánto nos gusta una foto de familia…!

————
En las familias, aprovechamos cualquier oportunidad para encontrarnos:

 

para contarnos cosas y ponernos al día.

————
Hacemos un esfuerzo y no nos importa dedicar  nuestro tiempo

porque  nos agrada recibir la visita de  otros miembros.

 

————
Unos llegan en autobús

Y otros marchan en bicicleta

————
Aunque alguien no pueda venir, hay formas de no faltar
(la familia de nuestra familia es también familia nuestra  🙂 )

————
A todos recibimos con los brazos abiertos

y nos gusta hacer cosas juntos 


 

(callamos, pero echamos tanto de menos a quienes se han ido…)

————
 Los miembros de una familia  se ayudan

Los miembros de una familia  se abrazan y se besan, se felicitan

Los miembros de una familia  se cuidan

————
Por todo eso… tenemos fe en el futuro de nuestra familia

 

Y estamos seguros de que
no tardará en haber para nosotros un nuevo encuentro familiar

¡Muchas gracias  a todos ! ¡Hasta siempre!

(Y si lo quieres con música, aquí lo tienes 🙂 )

Fallo de la IV edición del Concurso de microrrelatos

Un año más celebramos el 23 de abril,   Día del libro,  haciendo público el fallo del concurso de microrrelatos  que,  por cuarto año consecutivo, hemos convocado en colaboración con el CEI Triangular-E3, BUCLE, el Programa de Acercamiento Intergeneracional entre personas mayores y estudiantes universitarios, el Programa interuniversitario de la Experiencia, el Vicerrectorado de Estudiantes y Empleo y el de Responsabilidad Social, Cultura y Deportes de la Universidad de León.

Queremos resaltar la cercanía del día 29 de abril, Día de la Solidaridad Intergeneracional. y  el  compromiso personal y corporativo que, si bien está presente en  todas nuestras actividades, potenciamos especialmente en este concurso, abierto a cualquier persona con independencia de su edad o formación.

La respuesta que obtenemos cada año nos sorprende y nos conmueve,nos anima a continuar, nos hace poner los pies en la tierra , pero también los ojos en el cielo. La participación es… anómala, no sabríamos decirlo de otra manera. Tal vez ni siquiera sea un concurso literario al uso, pero les aseguro que si la finalidad  es “la visibilización y el fomento de las relaciones intergeneracionales”, el objetivo está sobradamente cumplido

Somos muy conscientes de la gran cantidad de emociones,  recuerdos y sentimientos que se han movido en quienes nos han escrito; pero también somos muy conscientes de la enorme generosidad no solo de quienes nos escribían, sino de  aquellos que han sido mediadores para que muchos de  los textos llegaran a nosotros. Educar, cuidar, animar… son tareas que honran a quienes se ocupan de las personas en las  primeras  o en las últimas etapas de su vida.

Agradecemos todas y cada una de las comunicaciones recibidas, el interés por participar, el esfuerzo realizado para redactar el texto, el trabajo tomado para enviarlo. Felicitamos a todos los concursantes como ganadores, aunque los premios son para 😀 :

Categoría: Miembros de la Comunidad Universitaria 

Primer premio

 

  • Autor : Carla Abella Rodríguez
  • Título: Refranero de padre

— Yo a los cinco años ya trabajaba en el campo

— A los diez aún me llevabas de la mano al colegio


 Accésit primero

  • Autor : María Teresa Mata Sierra
  • Título : Metamorfosis

 

Todavía me impresiona recordarlo. Agarrándote fuerte de la mano  fui capaz de devolverte una pequeña parte de la confianza que depositaste en mi hace tantos años y que me han convertido en lo que soy.

Habrá quien al vernos pensaría: mira una señora ayudando a un viejo a bajar unas escaleras….

Lo que nadie sabe es que aquellos empinados escalones, al cogerte de la mano y asegurar tu bajada, fueron para mí una oportunidad  única de trasmitirte mi propia fuerza; de trasladarte mi cariño infinito y mi reconocimiento eterno por tu ejemplo impagable, por tu amistad incondicional y por tu magisterio. Sin cruzar una sola palabra,  entendimos ambos que se había producido ese cambio de papeles que hace  del discípulo un maestro cuando en el último escalón solo me dijiste: gracias. Con un nudo en la garganta te di un fuerte abrazo y  seguimos caminando.


Accésit segundo

  • Autor: Rosa Ana Menéndez García
  • Título: Un trozo de queso

Recuerdo bien aquella tarde. Llevábamos poco tiempo saliendo, unos meses, menos de un año. Todavía nos estábamos conociendo. Me invitó a subir a su casa por primera vez, a casa de sus padres. Era esa hora bruja en la que los nervios se pueden confundir con el hambre. Y asaltamos juntos la nevera. Delante de ella estuvimos explorando lo que nos apetecía, los cuerpos cerca, la inquietud. Y nos decidimos por el queso. Él cortó una cuña y la partió en dos. Sin pensarlo, espontáneamente, me dio el trozo más tierno, no el de la corteza, el otro, el mejor. Recuerdo bien como ambos nos dimos cuenta, como nos miramos, la ternura que había en su gesto.

Ahora, tantos años después, acaba de hacer lo mismo con nuestro hijo mayor. La misma ternura, la misma generosidad. Y nos volvemos a mirar.



 

Categoría: Personas mayores de 60 años

Primer premio

  • Autor: José Antonio Vallejo Aller
  • Título: Futuro compuesto

Habrás de recorrer muchos caminos,
          yo iré, él irá,

tú irás superando muchas asignaturas.
  El cuadrado de la hipotenusa
          nunca podrá dejar de ser igual a la suma
          de los cuadrados de los dos catetos.

Tendrás amigos, vencerás muchas dificultades
y sufrirás algunas decepciones (léase: traiciones)
  (Quousque tandem, Catilina?)

Te harás mayor.
Ganarás el pan con el sudor de tu frente,
tal vez alcances el éxito y la fama,
          las partículas elementales que constituyen la materia
          están dotadas de propiedades tanto de onda como de partícula,

pero solo cuando hayas alcanzado
la mano que, unida a tu mano, pierda su ajenidad
y ambos corazones aprendan, para siempre, a fundirse en un único latido,
tenlo en cuenta, hijo mío, solo entonces
habrás llegado.


 

Accésit primero

  • Autor: Feliciano Quintana Pastrana
  • Título: La vida es así y así lo será

Mucha ciencia y poca paciencia.

Mucho lujo y quizás poco cariño.

Mucho pan, Pedrito, pero ¿Cuánto de cariñito?

Que el tiempo pasa y que la vida cambia, lo vemos y lo sentimos, pero… ¿qué hacen los habitantes del planeta ahora?  pues exactamente lo mismo que los de antes: comer, dormir, trabajar y soñar.

Lo único  que ha cambiado es  qué se come, cuánto se duerme, en qué se trabaja. Y ¿qué es lo que se sueña? Pues lo mismo que nuestros abuelos: felicidad para nosotros y nuestros hijos.

Así que hoy me he dado cuenta, al sentarme ante esta hoja intergeneracional, que he sido nieto, hijo, padre, y ahora soy abuelo;  cumplo las normas del paso del tiempo.  Y disfrutaré lo que me deje la “VIDA” por vivir. Porque hay cosas que no se aprenden en los libros.


 

Accésit segundo

  • Autor: Emilio Pérez Paramio
  • Título:  El tío Bin-Bín

Era un día del mes de mayo y, como cada tarde,  caminando lentamente,  el  viejo a quien  los  chicos llamábamos  el tío Bin-Bin” subía, con esfuerzo, por el camino de las bodegas.

Nosotros apurábamos el paso para  aproximarnos a él,  que tenía que aguantar nuestros pequeños insultos y bromas que no le ofendían demasiado. Él aprovechaba para aconsejarnos y que esos momentos fueran motivos de reflexión. Recuerdo  un día quejarnos de las cosas que nos pasaban, al querer inculcarnos la paciencia que teníamos que tener para superar las dificultades, nos dijo esta reflexión que me quedó bien grabada:

Dios que es la suma bondad
y tan fastidiados nos tiene,
será porque nos conviene:
hágase su voluntad.



 

Categoría: Público general

Primer premio

  • Autor: María de las Mercedes Azar
  • Título:  Discrepancias

Yo me llamo como mi padre y así también bauticé a mi hijo. Los tres nacimos en este mismo pueblo olvidado de la mano de Dios. Pero nos separan desafinidades afectivas. Mi padre nunca perdonó mi nacimiento, que causó la muerte de mi madre tras dar a luz. Y yo desprecié a mi hijo cuando se declaró homosexual. Apenas compartimos un gentilicio y un patronímico. Por lo demás, no nos une el amor, sino el espanto.


 

Accésit primero

  • Autor:  Laura Barciela 
  • Título: Ave María Purísima

El doce de febrero dejó de creer en Dios. Al principio pensó que aquel convencimiento repentino se lo habían provocado las nuevas pastillas de la tensión y se preparó para ir a misa de una. En el ascensor, coincidió con el informático del quinto.

—Odio hablar del tiempo, ¿sabes, hijo?

—La gente odia demasiadas cosas hoy en día, ¿no cree? —A la altura del tercero, Petra se quedó pensativa.

—La verdad es que últimamente no creo mucho en nada.

Jesús se echó a reír.

—Acabo de darme cuenta, señora Petra, de que nuestro ascensor tiene el mismo tamaño que el del confesionario de San Esteban, aunque a mí me gusta más este, sin la celosía del medio.

Al domingo siguiente la anciana había cambiado de pastillas, pero su crisis existencial continuaba atormentándola. A la una menos cuarto, en zapatillas, se montó en el ascensor: necesitaba confesarse.


 

Accésit segundo

  • Autor: María Sol Villagrá
  • Título: El despertador

 

Con el canto del gallo se levanta Cecilia. Pone el puchero con agua que hierve siempre con el mismo trozo de tocino a la vez que desmigaja una hogaza de pan recién horneada. Van llegando los comensales que, entre cucharada y cucharada de sopas, mordisquean algo de matanza y un trozo de queso.

Se hace una reforma. Josefa prefiere el hierro y el carbón. Una pequeña caldera mantiene el agua caliente y, al mismo tiempo, las alubias de la huerta se van haciendo muy lentamente.

Mamá se moderniza. Calienta el café acercando una cerilla al pequeño fogón por donde sale el gas.

Y yo, que voy batiendo con prisa unos huevos, los mezclo y los revuelvo con los demás ingredientes, tengo ya a todos sentados a la mesa esperando.

En tres minutos suena el clic del microondas. En otros diez, la cocina queda desolada.

Mañana, sonará otro despertador.



 

 

Menciones especiales

Por segundo año consecutivo  ha ocurrido… lo que suele ocurrir en la vida: que las nuevas generaciones vienen empujando y reclaman con fuerza su lugar en el mundo. Esto vamos a tener que pensarlo ya de otra manera, porque aunque las bases del concurso contemplan diferentes categorías de edad y condición, es cierto que la temática  del mismo  invita a establecer una categoría específica  para personas “menudas”  🙂

El alumnado de 1º y 2º de ESO del IES Lancia de León, gracias a la implicación de su profesora María Barreiro García,  nos ha hecho partícipes del modo en que están aprendiendo a entender las relaciones intergeneracionales: la toma de  conciencia de la enfermedad , de la pérdida , la complicidad entre personas que aparentemente son tan diferentes, los recuerdos familiares, el paso del tiempo, el cariño entre padres, hijos y abuelos.

Valoramos muy positivamente todos los relatos recibidos. De entre ellos  hemos seleccionado algunos que consideramos merecedores de una mención a su esfuerzo y al potencial que contienen; además de nuestro agradecimiento, pretendemos que estas menciones sean un estímulo para continuar en el camino de la lectura y la escritura.


 

  • Autora: Marta Fuertes Frontaura
  • Título: Otro día cualquiera

 

– Abuela, espérame aquí sentada ¿vale?, yo voy a la panadería y vengo rápido. Si quieres, cuando vuelva, merendamos.

– Vale hija, tú tranquila. Yo,  mientras, voy a ver la tele.

Uy… ¿Qué es ese ruido tan raro? Será el aparato del oído. ¡Anda, pero si es el móvil de Sonia! ¿Y ahora qué hago yo, si no sé cómo se maneja este aparato…? ¿Y si es algo importante…?

– ¡Hola abuela! Ya he vuelto; ¿qué tal, ya ha acabado la película?

– Pues ni se si ha acabado ya, porque un minuto después de salir tú por la puerta, ha empezado a sonar el móvil ese tuyo y claro, como yo no sé manejar estas nuevas tecnologías, pues no lo he podido coger.

– Tranquila abuela;  mira, para cogerlo hay que darle aquí;  y ahora puedes ver quién llamó antes.

– Ay Sonia… si supieras tú cómo vivíamos nosotros.

 


  • Autor: Guillermo Fernández  Álvarez
  • Título: A mi abuelo, siempre

 

Se agotaba aquel verano del 38 en el que mi abuelo había madurado a golpe de ausencia. Su padre fue reclutado para luchar en la contienda y él se había encargado junto a su madre de recoger la escasa cosecha. Aquel atardecer, posiblemente caluroso, en el que mi abuelo jugaba con otros niños del pueblo, oyeron el atronador ruido de un convoy militar. Pocachiche corrió y se colocó en una posición privilegiada por si aquellos vehículos transportaban a su padre. Un soldado de lengua extranjera tiró una lata de tabaco vacía al abuelo, que este recogió presuroso. ¡Qué afortunado fue por unos instantes! No había pobreza, ni dolor, ni lágrimas… hasta que el hijo del médico lo empujó violentamente al suelo y le usurpó la caja. Esto me contó mi abuelo hace unos días porque, según él, olía a ese verano.

Será su magdalena de Proust.


 

  • Autora: Noa Marcos Díez
  • Tïtulo: Relaciones intergeneracionales

 

Hoy mamá no me ha llevado a la guardería. Me quiere mucho, pero siempre tiene prisa y apenas tiene tiempo para jugar conmigo. Me ha dejado en casa de la abuela, porque vamos a ir a jugar con alguien que me quiere mucho. No entiendo, cómo me va a querer si no la conozco. Me gusta que la abuela juegue conmigo, me lea cuentos, me haga mi comida favorita… He llevado a mi muñeca preferida. De camino imaginaba cómo sería esa persona. Su casa se llamaba “geriátrico” y abuela dice que es donde llevan a los niños cuando son demasiado mayores para ir a la guardería. Su sillita es parecida a la mía. Y le ha gustado mucho mi muñeca. Parecía feliz porque sonreía mucho, aunque apenas hablaba. Solo para preguntarme una y otra vez mí nombre.

Lo que no entiendo es por qué abuela la llamaba “mamá”.


 

  • Autor: Jaime Vallinas López
  • Título: El columpio

 

Cada día que paso por el parque me acerco al columpio, ese columpio que durante muchos años me vio crecer. Me gustaba que mi madre o mi abuelo me empujaran tan fuerte que pudiera “tocar el cielo”.

A veces, el columpio está solo, viendo pasar el tiempo, mecido por el viento, esperando a otro niño. Nunca podré olvidar los momentos que viví y que cada día observo reflejados en todos y cada uno de los pequeños que lo disfrutan.

Quizá  algún día sea yo, con pelo blanco y arrugas en la frente, quien lo empuje para que otro niño pueda  “tocar el cielo”.


 

  • Autor: Iker Nieto Garrido
  • Título: Todo empezó el verano del 41

– “Todo empezó el verano del 41…”

Y dale que te pego con el verano del 41. Me había empezado a contar esa historia desde que tenía cuatro años y todavía no la había terminado: o se quedaba dormido o me contaba lo mismo dos veces;  lo más lejos que llegué fue cuando Frederickson casi se cae del avión. Y  hasta ahí llegué otra vez, porque eran las doce de la noche y me fui a la cama. Y cada vez que le preguntaba empezaba con…

-¡Niños! ¡ las doce! ¡a la camaaaaa!

-Abuelo,  mañana, nos la terminas

Al día siguiente:

-A ver, abuelo, sigue…

-“Todo empezó el verano del 41…”

-Oh, venga, otra vez desde ahí, nooooooooooo…


 

  • Autora: Carla Lorenzana Llamazares

 

Despierto, pero no me quiero levantar

«¡Levántate!»;  es mi madre, la más pesada, pero con la voz más dulce.

Me dispongo a incorporarme de mis mullidas sábanas, no tengo otra opción. Lo único que me compensa de levantarme todas las mañanas es el abundante desayuno que mamá hace. Pero esta vez nada. «Ya se habrá enfadado» pienso. Con mi típico mal humor mañanero y mi cuerpo más pesado de lo normal, preparo un tazón de leche con cereales. Me dirijo al baño, y veo mi propio reflejo, una mujer de pelo canoso, con arrugas distribuidas por todo el rostro; bellas, pues cada una de ellas representa una experiencia vivida. Me lo enseñó mi madre. Silencio. Ella ya no está. La mujer que me enseñó tantas cosas, me levantó en cada caída y me recordó lo mucho que valía, se ha ido.

La echo de menos. Ojalá hubiese aprovechado el tiempo…


 

  • Autor: Héctor Gutiérrez Carcedo
  • Título: El adivino

-Buenas tardes, soy el Adivino y hoy voy a adivinar en qué año habéis nacido.

Así empezó el peculiar espectáculo que os voy a contar. Yo estaba caminando por la calle y me encontré un corrillo de personas. En medio estaba él, el Adivino. Después de describir lo que iba a hacer, pidió que se presentara una persona voluntaria y le dijo:

 —Hábleme un poco de su vida, por favor

El voluntario se presentó y explicó que su primer trabajo fue como paragüero,  y que con ese trabajo pudo ganar sus primeras “perras chicas”. El Adivino respondió:

 —Naciste entre 1920 y 1930.

Pidió otro voluntario. me presenté y dije:

 —¡ Qué guay!”

 —Sin duda tú naciste en el año 2000 —me contestó.

 Acto seguido una señora dijo:

 —Espere usted, que me estoy sacando un selfie

Y el Adivino, como el rayo::

 —Naciste entre 1980-1990.


 

 

  • Autora: Laura Pérez Domínguez
  • Título: Un mantel bordado

Hace ya algún tiempo que mi abuela transita, cada vez con más frecuencia, por el incierto mundo del olvido. Habitualmente está en una nebulosa que la aleja del presente y la ancla en el pasado. La siento tan lejana… Habla de tiempos que yo no viví, de lugares en los que yo no he estado. En su último cumpleaños mi abuela no paraba de acariciar, con una inmensa sonrisa, el mantel que mi madre había elegido.

 — Abuelita, ¿te gusta? —le pregunté.

— Lo bordé yo ¿no te parece precioso?— me dijo. Y con un toque de melancolía añadió— : A Juan le gustaba mucho.

Mi madre se acercó y me dijo:

— Cariño, para ella, y para mí también, es muy valioso. Pertenecía a su ajuar.

Yo desconocía su significado. Ahora que lo sé, me pregunto si los pequeños detalles pueden lograr conectar el pasado y el presente.



 

¡Felicidades a los ganadores!

Los premios se entregarán en una
fiesta que celebraremos el 24  de mayo, a las 12:00 h,
en el Campus de Vegazana
(delante de la biblioteca San Isidoro)
Ve organizando  tu agenda, porque
¡todo el mundo está invitado!

 

Unidos por generaciones: IV ed. del Concurso Intergeneracional de Relato Corto

“El tiempo se mueve despacio, pero pasa deprisa”,
escribió Alice Walker en su afamada novela
El Color Púrpura”.

The Boss together with Bruce (Ard Gelinck)

The Boss together with Bruce (Ard Gelinck)

La cuenta atrás del reloj de la vida puede pasar sin darnos cuenta. Pero, ¿seguimos siendo iguales que cuando éramos niños? ¿O tenemos más de una generación en nosotros mismos?

Madonna and the Queen (Ard Gelinck)

Madonna and the Queen (Ard Gelinck)

Te invitamos a embarcarte en un viaje en el tiempo: ¿Qué le escribirías a tu yo del futuro? ¿Qué le dirías a tu yo del pasado que no hiciera? Nadie mejor que tú comprende los motivos, las ilusiones y  los miedos de aquel joven del pasado que tenía un corazón hambriento  y que no sabía lo perdido que estaba…  😉 

Mantener un diálogo con uno mismo puede ser el punto de partida de cualquier narrativa. Así pues, te animamos a inspirarte en tu trayectoria vital para escribir un microrrelato sobre las relaciones intergeneracionales.

¿Qué necesitas hacer para participar?

Guillermo de Holanda (Ard Gelinck)

Guillermo de Holanda (Ard Gelinck)

  • Tema: Las relaciones intergeneracionales.
  • Extensión máxima de 150 palabras. Si tuviera título, este se incluiría en esta extensión.
  • Requisitos: Los trabajos deberán ser originales e inéditos, que no hayan sido premiados anteriormente ni simultáneamente presentados en otros concursos y estar escritos en castellano.
  • Tres categorías:
    • Miembros de la COMUNIDAD UNIVERSITARIA de la Universidad de León.
    • PERSONAS MAYORES: Personas mayores de 60 años residentes en León y provincia.
    • PÚBLICO GENERAL.
  • Plazo: Hasta el 31 de marzo de 2019

BASES DEL CONCURSO

Todo esfuerzo tiene su recompensa, así que nosotros ofrecemos TRES PREMIOS a cada categoría:

PRIMER PREMIO: Lote de libros, a elegir por el ganador, valorado en 100 euros y la difusión del microrrelato en la Web del CEI Triangular-E3 y en blog tULEectura alojado en el portal de la Biblioteca de la Universidad de León.
ACCÉSIT 1º: Una hora de vuelo para dos personas en el simulador de vuelo en el Centro de Simulación Aérea de la Universidad de León y la difusión del microrrelato en la Web del CEI Triangular-E3 y en el blog tULectura alojado en el portal de la Biblioteca de la Universidad de León.
ACCÉSIT 2º: Material deportivo de la Universidad de León y la difusión del microrrelato en la Web del CEI Triangular-E3 y en el blog tULectura alojado en el portal de la Biblioteca de la Universidad de León.

Nota: Todas las imágenes pertenecen al artista Ard Gelinck, quien realiza fotomontajes de celebridades con su yo del pasado. (Descubre más sobre el artista en su Instagram @ardgelinck)

IV CONCURSO INTERGENERACIONAL DE RELATO CORTO: “Unidos por Generaciones”

La risa no tiene tiempo, la imaginación no tiene edad y los sueños son para siempre. (Walt Disney)

Las historias unen generaciones y en estas últimas fiestas puede que hayas oído a tus abuelos o padres contar sus batallitas en sus tiempos mozos o a tus nietos sus últimas aventuras.
¡Si te gusta escribir esta puede ser tu inspiración para elaborar un microrrelato para nuestro concurso! Ya vamos por la cuarta edición de este certamen, ¡así que esperamos tus textos!


¿Qué necesitas hacer para participar?

  • Tema: Las relaciones intergeneracionales.
  • Extensión máxima de 150 palabras. Si tuviera título, este se incluiría en esta extensión.
  • Requisitos: Los trabajos deberán ser originales e inéditos, que no hayan sido premiados anteriormente ni simultáneamente presentados en otros concursos y estar escritos en castellano.
  • Tres categorías:
    • Miembros de la COMUNIDAD UNIVERSITARIA de la Universidad de León.
    • PERSONAS MAYORES: Personas mayores de 60 años residentes en León y provincia.
    • PÚBLICO GENERAL.
  • Plazo: Hasta el 31 de marzo de 2019

BASES DEL CONCURSO

Todo esfuerzo tiene su recompensa, así que nosotros ofrecemos tres premios a cada categoría:

PRIMER PREMIO: Lote de libros, a elegir por el ganador, valorado en 100 euros y la difusión del microrrelato en la Web del CEI Triangular-E3 y en blog tULEectura alojado en el portal de la Biblioteca de la Universidad de León.
ACCÉSIT 1º: Una hora de vuelo para dos personas en el simulador de vuelo en el Centro de Simulación Aérea de la Universidad de León y la difusión del microrrelato en la Web del CEI Triangular-E3 y en el blog tULEectura alojado en el portal de la Biblioteca de la Universidad de León.
ACCÉSIT 2º: Material deportivo de la Universidad de León y la difusión del microrrelato en la Web del CEI Triangular-E3 y en el blog tULEectura alojado en el portal de la Biblioteca de la Universidad de León.

En el fondo de nosotros mismos siempre tenemos la misma edad. (Graham Greene)

NOTA:
Todas las imágenes pertenecen el artista sueco Andreas Englund, autor de una serie de obras sobre un superhéroe en las diferentes edades de su vida.

Fiesta tULectura. Fin de la programación del curso 2017-2018 (II)

Cada mes de mayo, cuando acabamos la programación del curso,
nos gusta celebrar una fiesta con nuestros amigos.

Salimos temprano y comenzamos a preparar el escenario del encuentro:
la música, la megafonía, las carpas, las mesas, la cartelería, los folletos informativos…
Los libros de bookcrossing están deseando que los saquemos de sus cajas para echar a volar.
Y nosotros: “por favor, que no llueva… por favor, que no llueva….”

 

La hora se acerca y la gente va llegando. Encuentros, saludos, charlas…

 

Llevamos muchos meses trabajando con ilusión para preparar este día…

 

Tenemos ganas de reencontrarnos con nuestros amigos, queremos que  pasen un rato feliz  curioseando entre los libros,  confiamos en que todo salga bien y  “por favor, que no llueva… por favor, que no llueva….”

 

Es el día adecuado para buscar tu libro. O para dejar que él te encuentre a ti…

 

¿Ya estamos todos? ¿Empezamos?

 

Luis Arias, de la Biblioteca de la Facultad de Educación,
toma las riendas del micrófono, da la bienvenida y pone un poco de orden (gracias Luis  🙂  )
para que pueda comenzar la entrega de premios

Ana R. Otero, coordinadora del blog tULectura;  Roberto Soto Arranz, director del servicio de bibliobuses del I.L.C.; Mª Teresa Llamazares Prieto, directora Programa Interuniversitario de la Experiencia Piex7; Beatriz Abella García, coordinadora en la ULe del Programa de Acercamiento Intergeneracional; Santiago Asenjo Rodríguez, director de la Biblioteca Universitaria; Alfredo Labarta Calleja, director del SAULE;  Jesús Nieto, coordinador de la RIUL en la ULe.

III Concurso de fotografía “Lectura: conectando generaciones” 

Santiago Asenjo Rodríguez, director de la Biblioteca Universitaria, y Fernando Carreño González, ganador del premio a sorteo del Concurso de fotografía “Lectura: conectando generaciones”Santiago Asenjo Rodríguez, director de la Biblioteca Universitaria,  y Fernando Carreño González, ganador del premio a sorteo del Concurso de fotografía “Lectura: conectando generaciones”

III Concurso de microrrelatos “Unidos por generaciones”

Jesús Nieto, coordinador de la RIUL en la ULe, entrega el primer premio de la  categoría Miembros de la Comunidad Universitaria al relato “I am Antonio”, de Héctor Marina García. Recoge el premio en su nombre Maite Senén: 

 

Alfredo Labarta Calleja, director del SAULE, entrega el premio del accésit primero  de la  categoría Miembros de la Comunidad Universitaria a Nerea Fernández Cadenas por su relato “Queridos Reyes Magos”:

 

Mª Teresa Llamazares Prieto, directora Programa Interuniversitario de la Experiencia Piex7 entrega el premio del Accésit segundo de la  categoría Miembros de la Comunidad Universitaria a Marcos Álvarez por su relato “Parque de atracciones”:

 

José Antonio Vallejo, ganador del primer premio de la  categoría Mayores de 60 años, lee su poema “Madre, el alma ¿cómo es?”:

 

Manuela Bodas Puente, ganadora del accésit primero  de la  categoría Mayores de 60 años por su relato “La vida es la monda”:

 

José Cobo, ganador del accésit segundo  de la  categoría Mayores de 60 años lee su poema “Generaciones III”:

 

Mónica Fernández Álvarez, ganadora del primer premio de la  categoría Público general, lee su relato:

 

Yolanda Casado, ganadora del accésit primero  en la  categoría Público general lee su relato “Instrucciones para ser anciano”:

 

Guadalupe Díez Álvarez,  ganadora del accésit segundo en la  categoría Público general, recibe el premio por su relato “El arenero” de manos de Mª Teresa Renilla, coordinadora del CEI-3 en la Universidad de León:

 

Héctor Bayon Campos, ganador de la tableta electrónica  sorteada entre todos los participantes del  III Concurso de microrrelatos “Lectura: conectando generaciones” “De almuerzos y extranjerismos”:

Aunque no estaba previsto en las bases del concurso, quisimos  tener un reconocimiento hacia el alumnado de 1º y 2º de ESO del IES Lancia de León que, gracias a la implicación de su profesora María Barreiro García, ha participado en este concurso.

De entre todos sus relatos,  hemos seleccionado algunos que consideramos merecedores de una mención a su esfuerzo y al potencial que contienen. Hemos valorado en ellos la creatividad, la originalidad, la sensibilidad y la empatía con la que reflejan las relaciones intergeneracionales.

Deseamos a estos adolescentes que su camino esté lleno de libros inspiradores que les acompañen en su vida como lo haría el mejor de los amigos y les ayude a llegar a ser adultos felices y conscientes.

Estamos muy contentos de ofrecerles este pequeño reconocimiento. Además de nuestra felicitación y nuestro  agradecimiento, pretendemos que con estas menciones, reciban un estímulo para continuar en el camino de la lectura y la escritura. Han sido para nosotros una alegría, por eso quisimos que  ellos  también se alegraran al recibir nuestra enhorabuena, nuestro diploma y nuestro abrazo más cariñoso:

Mireya Contreras Salcedo; Martina Urdiales Landa;  Guillermo Fernández Álvarez; Manuel López Bondoni;  Julia Rubio Gutiérrez; Marco Bondorino Gimeno.

 

En resumen:

  • que todo salio bien
  • que hicimos nuevas amistades  y reencontramos viejos amigos
  • que felicitamos de corazón a todos los participantes en los concursos, premiados o no
  • que el público asumió la filosofía bookcrossing tan al pie de la letra, que uno de los libros que teníamos apartado para la entrega de premios “voló” libremente (¡caray, qué éxito!)
  • que el cielo respondió a nuestra súplica (“por favor, por favor,  que no llueva…” ) con tanto entusiasmo, que quienes tuvimos que estar durante todo el acto a plena solana, casi nos desmayamos del calor
  • que fue una auténtica fiesta de amigos de los libros, de la lectura
  • que en el transcurso del evento tuvimos presentes a todos quienes nos han apoyado, han colaborado con nosotros o han patrocinado nuestros eventos
  • que se acabó por este curso… pero que ya estamos preparando más y mejores actividades ¡no nos pierdas de vista!

¡Muchas gracias a todos!

Fiesta tULectura. Fin de la programación del curso 2017-2018

Cada curso  celebramos el final de la programación con una  gran liberación de libros de BookCrossing y la entrega de premios de nuestros concursos. Es para nosotros una ocasión de encontrarnos con muchos de nuestros amigos y expresarles nuestra gratitud por su  apoyo y su colaboración.

Por eso queremos invitarte y contamos contigo el  día 22 de mayo, a las 12:00 horas en la campa que está delante de la  Biblioteca Universitaria  San Isidoro.

Dispondremos de un estand desde el que, como cada año,  llevaremos a cabo una liberación masiva de libros registrados en la plataforma BookCrossing para que los asistentes puedan llevarse a su casa un libro viajero. Este año serán más de 400 volúmenes. 

En el transcurso de esta fiesta, los ganadores del III Concurso de microrrelatos “Unidos por generaciones” leerán  los relatos premiados. Todos podremos disfrutar de historias que nos divertirán, nos conmoverán o nos harán sentirnos identificados. Te gustará escucharlas.

¿Sabes qué es y cómo funciona BookCrossing?

BookCrossing se basa  en la idea de compartir libros con otras personas y hacer un seguimiento de ellos;  cada libro registrado tiene su propio diario personal, en el que cualquiera por quien haya pasado el libro puede  dejar una entrada antes de volver a ponerlo en circulación. La ‘liberación’ consiste en dejar un ejemplar en un espacio público para que cualquier lector que pase por allí pueda recogerlo, leerlo y después volver a ponerlo en circulación para el que el ciclo se reinicie.

Así se crea una cadena de lectores,  ya que cada libro está identificado por un número que genera la página de BookCrossing  cuando se registra antes de liberarlo en este sistema. Aquel lector que encuentre el libro tendrá que introducir ese número en la web y anunciar en qué lugar encontró el libro y dónde lo liberará después de leerlo.

En este acto de ‘liberación’ de libros, la plataforma BookCrossing no obliga a leer el libro encontrado, pues como lectores, siempre está por encima la libertad de elegir qué tipo de lectura leer, pero sí reclama que se indique en la web de dicha plataforma, dónde está el libro.

Leer, registrar y liberar
son  tres pasos sencillos en los que, si nos necesitas,  te ayudaremos.

Esta fiesta está destinada a toda la comunidad universitaria (estudiantes, profesores, personal…), pero también a cualquier persona de la sociedad que quiera acercarse a nosotros para conocernos, preguntarnos, interesarse por nuestras actividades, recoger información, llevarse un libro,  hacer una propuesta o simplemente charlar.

Invitamos a todos nuestros colaboradores, amigos y seguidores.

Habrá música, libros, historias, regalos, premios…

Queremos que vengas, seguro que encuentras algo de tu gusto.

Deseamos  expresar nuestro agradecimiento a:

 

Fallo de la III edición de los Concursos de fotografía y microrrelatos

En 1995, la UNESCO proclamó el 23 de abril «Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor». Su  celebración suscita cada vez más adhesiones y hoy participan en ella millones de personas de más de cien países, reunidas en centenares de asociaciones, escuelas, organismos públicos, instituciones y empresas. 

Nosotros hemos escogido esta fecha para hacer público el resultado de los concursos de fotografía y de microrrelatos que convocamos en colaboración con el CEI Triangular-E3, BUCLE, el Programa de Acercamiento Intergeneracional entre personas mayores y estudiantes universitarios, el Programa interuniversitario de la Experiencia y el Vicerrectorado de Estudiantes y Empleo y el de Responsabilidad Social, Cultura y Deportes de la Universidad de León.

Queremos agradecer cada una de las participaciones recibidas, y aunque no nos es posible premiar más que a unos pocos, felicitamos a todos los concursantes como auténticos ganadores.

CONCURSO DE FOTOGRAFÍA

Una vez reunido el jurado de la III edición del Concurso de fotografía “Lectura: conectando generaciones”, ha decidido dejar desiertos la totalidad de los premios debido a que las fotografías participantes no cumplían la totalidad de los requisitos especificados en las bases del concurso. Agradecemos a todos los participantes su aportación.

CONCURSO DE MICRORRELATOS

 Categoría: Miembros de la Comunidad Universitaria 

Primer premio

  • Héctor Marina García
  • Título: “I am Antonio”

Antonio, un hombre de pueblo al que le costaba leer la pantalla de su nuevo portátil. Entrecerrando los ojos, adivinó lo que unas letras blancas decían sobre un fondo azul.

 Instalando Skype 

Mientras dejaba ver una expresión de indiferencia en su rostro, miraba a su mujer pensando si realmente lo estarían haciendo bien. Seguían instrucciones de su hijo mayor, vía telefónica.

– Hello, I am your grandfather – pronunciaba desde hace días un nuevo abuelo, ensayando las primeras palabras que le iba a decir a su nieta, recientemente angloparlante. Un gran esfuerzo tenía que hacer este anciano por no mostrar sus sentimientos mientras ensayaba esas palabras y se imaginaba presentándose a través de aquella cámara.

Finalmente, llegó el momento.

– Hi! – dijo ella con tono agudo.

Una lágrima descendió por su rostro paralizado acompañada de una sensación de ahogo. Con un sonriente tartamudeo dijo:

– Hola, soy … tu abuelo.


 Accésit primero

  • Nerea Fernández Cadenas
  • Título: Carta de un abuelo a nuestros Sres. los  Reyes Magos de Oriente

Queridos Reyes Magos:

Este año me he portado muy bien:

  • No he ensuciado la casa de mi hija.
  • He conseguido andar sin ayuda.
  • He entretenido a mis nietas contándoles mis aventuras de juventud.
  • He protegido a mi nieta del ataque de una abeja.

Y cómo me he portado muy bien, les pediría a sus majestades que pudiese enseñar a mis nietas a hacer frisuelos; darle una lección a mi yerno jugando a la escoba; ir con mi hija a pasear por el campo; soplar las velas con ese gorro extraño que cada año me ponen mis nietas.

Bueno majestades, creo que todo lo que pido se puede resumir en una cosa: tiempo.

¡Ah! Se me olvidaba, y salud, mucha salud para que este año mi deseo se cumpla.

Firmado: Un abuelito.


Accésit segundo

  • Marcos Álvarez Díez
  • (Sin título)

– El abuelo nos invita a visitar el Parque de Atracciones– le dije hace unos días a mi hijo mayor.

Ya despuntan los primeros rastros de barba juvenil en su rostro y mantengo una dura pugna diaria por ver quien es el más alto de los dos.

– No me apetece–  fue su primera contestación.

El que hasta hace poco tiempo aun era un niño, hoy es un adolescente con ideas propias que intenta, poco a poco,  ganar cuotas de independencia.

Con algo de trabajo y mucha mano izquierda conseguimos preparar el viaje y las tres generaciones pudimos coincidir en diversas atracciones y espectáculos.

Aun no sé quién demostraba más satisfacción cuando la montaña rusa llegó al final del vertiginoso recorrido.



 

Categoría: Personas mayores de 60 años

Primer premio

  • José Antonio Vallejo Aller
  • Título: Madre, el alma ¿cómo es?

Marina Marcolin

-Madre, el alma ¿cómo es?
-Es como el aire, como la luz o el viento;
es… no sé cómo decirte, ¡como el sueño!
Es el beso de Dios en cada niño.
-Madre, ¿el alma pesa?
-Sí, hijo; pesa el alma
cuando llega la pena y nos derrota
y en el dolor nos ancla sin remedio.
-Pero un día dijiste
que el alma también vuela .
¿Cómo puede volar, si es tan pesada?
-Es que, cuando estás alegre, se aligera.
Y entonces es capaz de alzar el vuelo,
liviana como el céfiro, hasta el cielo,
hasta el umbral de Dios, que a veces nos regala
un instante de gloria interminable.
-¿Y cuándo ocurre eso?
-Pues, por ejemplo, cuando te alzo en brazos
y te beso y me besas, y me dices,
muy bajito:“te quiero”.
El cielo, ¿sabes?, seguramente es eso:
un momento de amor,
en los brazos de Dios
fijado para siempre.


Accésit primero

  • Manuela Bodas Puente
  • Título: La vida es la monda

Las cinco, ¿merendamos? Pero antes voy a llamar al teléfono que he apuntado en la biblioteca. Como no cumpliste con nuestra promesa. Sí, si, no te hagas el sordo. Quedamos en que nos iríamos juntines, pero tuviste que ser el primero, bien me has amolao. Me acuerdo mucho de nuestra querida hija. Desde que se la llevó aquel… no volvimos a saber más de ella. ¡Qué bueno sería tenerla cerca!

Buenas tardes, mi nombre es Mariana, quería informarme de ese programa que tienen para acoger en mi casa a un estudiante.

De acuerdo, tomo sus datos, en cuanto tengamos a alguien de su perfil, se lo comunico.

Al fin sonó el timbre. ¡No, no podía ser, imposible! ¿Era su…? Sí, tenía que ser su…, porque era igual que su hija cuando se fue de casa.

La vida es la monda…


Accésit segundo

  • José Cobo
  • Título: Generaciones III

Musa que de mí te fuiste
en arrebatada lucha
del fatídico momento,
dejando mis ilusiones
en mítico desconcierto.

Nunca tu imagen amada
dejó en mi tan mal recuerdo,
que con los años perdura
aun cruzando otros selectos
de aquella vida armoniosa
que tanta ilusión nos dieron.

Los infantes que engendramos
dieron frutos en el tiempo,
ocal de dulces caricias,
trato con acercamiento
que hacen de mi recordar
los anteriores encuentros
generaciones, que unidas,
valoran a sus ancestros,
aquellos que dieron vida
a nuestros padres, abuelos,
formando la gran cadena
hasta llegar a los nuestros.

Los deudos que van faltando
forman aquella legión
de recuerdo insatisfecha,
de ignorancia en sus costumbres
¡ pero son nuestros abuelos !,
y como tal, nuestra sangre,
que va regando semilla
fertilizada en el cuerpo.

Los misterios de esta vida…
¡qué pena no conocerlos!



 Categoría: Público general 

Primer premio

  • Mónica Fernández Álvarez
  • (Sin título)

Por supuesto que se lo dije al rapaz, bien alto y claro. Le tenía que haber visto usted, delgado, más bien desgarbado, el pantalón tobillero, las botas rotas y allí estaba con el rebaño en el monte Palacio, con los perros mastines y el carea, pero ovejas suyas a lo sumo serían tres. Le veía  los días que trabaja en el turno de la tarde, en la mina.

 Y un día se lo dije, fíjese usted que me acuerdo todavía que sería abril. Cuando llegué a casa se lo conté a mi señora, que en paz descanse,  movió la cabeza y dijo “esas frases pesan y son sentencias”.

Pues de eso hace casi cuarenta y cinco años,  y fíjese usted que este junio voy a ser bisabuelo. Claro que estoy emocionado, bisabuelo…

Pues sepa usted que le dije al rapaz “como te acerques a una de mis hijas…”


Accésit primero

  • Yolanda Casado
  • Título: Instrucciones para ser anciano
  1.  Acuéstese pronto, madrugue y duerma siesta.
  2. Vista prendas clásicas de colores oscuros, no es tiempo de llamar la atención.
  3. Dedique su tiempo a actividades tales como sentarse en el parque, alimentar a las palomas o ver obras. En casa, puede usted ver la televisión tanto como desee…

Mi abuelo me arrancó el papel de la mano sin terminar de leerlo.

– Está claro – dijo – a pesar de mi edad, no soy mayor.


Accésit segundo 

  • Guadalupe Díez Álvarez 
  • Título: El arenero

El niño pequeño jugaba agachado en el arenero del parque; se divertía tanto, tan solo con un cubo y una palita… Estuvo así un buen rato y luego decidió levantarse. Lo pensó durante bastante tiempo, dio un pasito y, como vio que no ocurría nada dio otro, y otro, y otro… Por cada paso que daba se iba haciendo mayor: ahora ya no era un niño pequeño, sino un adolescente de unos catorce años. Siguió caminando hasta que llegó a ser adulto y aunque tropezó y cayó varias veces en su camino, no dudó en levantarse y continuar. Al llegar al final del parque ya era un entrañable viejito. Se sentó en un banco y observó a un niño pequeño que jugaba en el arenero del parque….



 

Menciones especiales

Aunque no estaba previsto, nos gustaría tener un reconocimiento hacia el alumnado de 1º y 2º de ESO del IES Lancia de León que, gracias a la implicación de su profesora María Barreiro García, ha participado en este concurso. De entre todos ellos, hemos seleccionado algunos relatos que consideramos merecedores de una mención a su esfuerzo y al potencial que contienen; además de nuestro agradecimiento, pretendemos que estas menciones sean un estímulo para continuar en el camino de la lectura y la escritura.

Mireya Contreras Salcedo

No nos damos cuenta de cómo pasa el tiempo hasta que no pensamos en ello.
Me encontraba perdido con mi nieto en mitad del bosque, cuando descubrí la tecnología de esta generación.
– ¿Dónde estamos ?– quiso saber mi nieto.
– No lo sé –respondí– . Déjame sacar la brújula para ubicarnos en el mapa.
– ¿Por qué? –dijo mi nieto– Si podemos buscarlo en el móvil, tardamos menos.
– ¿Acaso con el móvil podemos saber dónde estamos?– pregunté intrigado.
– Claro, porque tengo el GPS –explicó como si fuera demasiado obvio.
– Mira a ver si funciona.
– ¿Cómo no va a funcionar? Es última tecnología– dijo sacando ese aparato rectangular de su mochila–. No hay señal -añadió asustado.
Por eso siempre traigo una brújula en el bolsillo, porque nunca sabes cuándo estas cosas te van a dejar tirado


  • Martina Urdiales Landa
  • Título: Oviedo-New York-Sidney

Vivo en Oviedo, tengo 80 años y voy a ser muy pronto bisabuela. Mi hija Alicia reside en New York y mi nieta Olivia vive en Sidney. Nos reuniremos cuando nazca mi biznieta, Zoe, en Sidney.

Ha sido un reencuentro precioso y emocionante. No las volveré a ver. Me han detectado cáncer y me queda muy poco tiempo de vida.

Vivo en New York. Perdí a mi madre hace muchos años. Mi nieta, Zoe, va a ser madre. Vive muy lejos, en Australia. Pero, como siempre, nos reuniremos cuando nazca la niña. Y en esa reunión estaremos TODAS.


  • Guillermo Fernández Álvarez
  • Título: Larache

Caminaba arrastrando sus cómodas zapatillas y entraba cada tarde, después de dar su paseo, para no encontrar a nadie con quien hablar porque todos habían muerto ya.

– Abuelo, ¿qué tal hoy?

Así comenzaban nuestros interrogatorios. Después venía la queja por sus dolores, unos minutos más tarde por la vida, por la ausencia de abuela, por… Pero aquel día fue diferente. La casualidad hizo que tuviera examen de Geografía de África por lo que le invité a que, como decía él, me tomara la lección. Después de hablarle de Pretoria, de Malabo… llegamos a Marruecos.

– ¿Sabes que tu bisabuelo desembarcó con el ejército español en Larache en…? Pues no me acuerdo.

Aquella tarde se convirtió en una tarde mágica de recuerdos de su padre: de playas infinitas, de zocos, de olor a incienso, de té…

– Abuelo, abuelo… lo encontré: en 1911. Hasta mañana, abuelo.


  • Manuel López Bondoni
  • Título: Cinco y salgo

Es miércoles, llego del cole. Coloco las temperas en el estante y lo veo. Siempre está ahí, dispuesto al encuentro. Me pregunto ¿mis hijos lo querrán tanto como yo? La yaya me lo presentó y a ella mi bisabuelo en el pueblo. Gracias a él conocí los colores primarios (aunque ahora se diga magenta, cian…) y, sin darme cuenta, a sumar… Esta tarde, querido amigo, nos echamos una partida por los viejos tiempos. ¿Mi hermano podrá?, mejor invito a mamá, ella lo llama ludo, pero para mí serás siempre parchís.


  •  Julia Rubio Gutiérrez
  • Título: Tiempo  

    Tiempo… Todo el día preocupados por el tiempo… El tiempo mide nuestra vida, con el fin de organizarla y aprovechar cada segundo de ella antes de que se acabe. Nuestro pensamiento, centrado y seccionado día y noche ordenando las tareas y deberes que hemos llevado a cabo ese día o que haremos mañana, o quizá dentro de una semana…

    “Corre, vete a recoger la compra que ayer mamá dijo que compraras. Vale, son las cinco, llega la hora de ir a clases de piano y después entrenamiento de baloncesto. Espera, me había olvidado que tengo que hacer los deberes de lengua…” Eso resumiría en pocas palabras lo que pensamos relacionado con el tiempo.

    Hace tres años, perdí a mi abuelo, que padecía de parkinson. No aproveché el tiempo que pasé a su lado… ¿Realmente merece la pena preocuparse tanto por todo, sin ni si quiera saber lo que es todo?


    • Marco Bonorino Gimeno
    • Título: Mirando

Miró la fotografía con cierta curiosidad, una sonrisa maliciosa se dibujó en la comisura de sus labios. Aquel hombre delgado y de piel arrugada no le resultaba extraño y, sin embargo, era un auténtico desconocido. Carlos se había sorprendido cuando esa mañana su padre le había dado el amarillento retrato. Lo había sacado del fondo de un cajón del armario donde se guardaban los recuerdos de la familia.

Miró el revés del viejo papel y leyó. Eran letras viejas y movidas. Acercó el retrato a los ojos para observarlo con detenimiento y se estremeció. Ya sabía por qué aquel hombrecillo le era familiar, su cara, sus ojos y su nariz… ¡era como verse a él mismo en el futuro!


 

¡Felicidades a los ganadores!
La entrega de premios tendrá lugar en breve.

A pesar de nuestra intención de entregar los premios el día 30 de abril, muchas personas nos han comentado lo problemático de asistir en un día entre dos festivos. Desde la organización nos pondremos en contacto personalmente con los premiados para comunicar la nueva fecha  y daremos publicidad de la misma a través de nuestros canales habituales.

III Concurso de microrrelatos “Unidos por generaciones” (IV)

¿Ya has escrito  tu microrrelato?
Tienes de plazo hasta el 9 de abril de 2018
Solo 150 palabras sobre el tema “Unidos por generaciones”
Participa y ¡suerte”

 

La lectura y la escritura pueden unir a todo tipo de personas, sea cual sea su sexo, su raza o su edad. Si estás de acuerdo, exprésalo en un microrrelato  de 150 palabras como máximo y envíanoslo a nuestro correo tulectura@unileon.es

Story Time ... Steve Hanks This painting looks like like my mother, Bonnie Brown. Miss you Mom. And your grandchildren miss you too

Las personas adultas promueven en los más pequeños el amor por la lectura, para que desarrollen su creatividad e imaginación y para que cuando crezcan sepan encontrar por sí mismos la pasión por los libros.

Compartir los primeros momentos de acercamiento a la lectura, crea lazos que duran para siempre

Vladimir Volegov - Reading a NovelLos adultos encuentran en la lectura una forma de identificación, de evasión e incluso de comprensión que no siempre son capaces de encontrar en la vida real.

¿Crees que  ficción  y  realidad se encuentran en las obras literarias?  ¿que la ficción literaria es una metáfora de la vida real? ¿tienes la sensación de que, a veces, la propia ficción es “más verdad que la propia verdad”?

El tema central de nuestro concurso son las relaciones intergeneracionales, entendidas como el modo en que personas de muy distintas edades se manifiestan e interactúan ante situaciones, valores o problemas.

En la actualidad, las personas de mayor edad son apartadas de la primera línea del interés social. Pero eso solo aumenta el trabajo que supone para las nuevas generaciones el aprendizaje de contenidos y valores que la experiencia ha ido acumulando a lo largo del tiempo.

De alguna manera, los libros son “nuestros mayores”: en ellos podemos encontrar la sabiduría, el aliciente, los consejos o la experiencia necesaria para ir tejiendo la propia vida. Del mismo modo, las personas de edad pueden encontrar en los libros los estímulos, la vitalidad y las novedades que la sociedad, por lo general  muy prejuiciosa con los mayores, les niega.

Libros y lectura se convierten así en puntos de encuentro intergeneracionales. Parafraseando a los clásicos, podríamos decir que “soy un libro y nada humano me es ajeno”

Leer y escribir es beneficioso y placentero a todas las edades: esta es solo una de las muchas ideas que puedes expresar en nuestro III Concurso de Microrrelatos “Unidos por generaciones”.  Consulta las bases

 

III Concurso de microrrelatos “Unidos por generaciones” (III)

¿Quieres contarnos, en menos de 150 palabras, 
tu experiencia acerca de las relaciones intergeneracionales?

Consulta las BASES 
y participa en nuestro III Concurso de microrrelatos “Unidos por generaciones”

 

Tuve a mi hija y, la verdad, ese fue un gran momento, Sí, la niña fue algo grande, aunque a los pocos años me dio un disgusto tremendo. Fue el día en que hizo pis ella solita. Sí, no se rían, fue un gran disgusto. Yo me levantaba a media noche para ponerla, medio dormidita, a hacer pis y una noche oigo a la niña, despierta, que se levanta sola, la oigo mover el orinalito, sentarse a hacer pis y volver a la cama, y me digo: “¡Vaya, por Dios, me quedé sin hija!”. Sí, sí, ustedes no lo entienden, pero sentir que la niña ya no me necesitaba fue duro. Algo parecido a cuando, más adelante, vienen y te dicen que se casa. Bueno, no tanto, seguramente exagero, pero me sentí desplazado”

Escribir es vivir, de José Luis San Pedro

III Concurso de microrrelatos “Unidos por generaciones” (II)

¿Ya has participado en  el  III Concurso de microrrelatos “Unidos por generaciones”?

Todos seguimos necesitando comunicarnos.

La lectura es un gran viaje, que iniciamos desde la cuna y nos lleva por lugares insospechados. Viajamos por la vida cargados de libros (ilustración de Pawel Kuczynski )

 Siempre. Sea cual sea nuestra edad o situación necesitamos relatar nuestro mundo interior. Con pocas o con muchas palabras, con todo lujo de detalles recordados minuciosamente o a grandes rasgos medio inventados, mezclando ficción y realidad, tiempo y espacio, gentes y lugares. No importa.

Lo verdaderamente fundamental es que contemos, y nos escuchemos. A nosotros mismos, a nuestros seres cercanos y lejanos, a nuestros coetáneos y a nuestros mayores. Sobre todo a nuestros mayores, pues, aunque todos viajemos en el mismo barco de la vida, ellos y ellas llevan más tiempo de viaje.

Rosa González