
No está claro cómo acabó la Luna ahí, en órbita de la Tierra. Pudo ser una captura, es decir, un cuerpo que pasó cerca de nuestro planeta y la atracción gravitatoria lo convirtió en satélite; tal vez se formaron a la vez en el Sistema Solar primitivo, o quizás es el resultado de una colisión entre la proto-Tierra y otro gigantesco objeto cuyos restos, tras el choque, se agregaron formando la Luna. La última teoría es la más aceptada, explican unos científicos alemanes que han dado precisamente con una prueba que la sostiene.
CONFIRMADO: THEIA CHOCÓ CONTRA LA TIERRA Y FORMÓ LA LUNA