El libro de los viajes equivocados: coloquio participativo de los socios

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Por Natalia Álvarez Méndez

Tras la lectura de El libro de los viajes equivocados, en el coloquio de los socios comprobamos que dichos viajes llevan a sus protagonistas hacia la muerte, el exilio, el error, el pasado y la memoria. Reflexionan y nos permiten reflexionar sobre la identidad, el mundo, el azar y las decisiones a través de personajes conectados por el hecho de sentirse extranjeros, a causa del exilio, la emigración o las guerras.

La peculiar estructura del libro confirma la petición de su autora de que la lectura se haga en orden porque los cuentos esconden un texto más FWessel. Contemplating Fibonaccis Spiral.jpgamplio. Así lo han percibido los socios que han reconocido la peculiaridad del primer relato, “El azar”, con sus breves historias que, desde el presente al pasado, conectan a través del motivo de la caracola y del azar las vidas de diferentes personajes que, más adelante, se desarrollarán en el resto de cuentos.  El símbolo de la espiral es percibido no solo en la imagen de la caracola, que abre y cierra el libro, sino también en el resto de relatos a través de imágenes diversas, como, por ejemplo, las aves dibujando espirales en el cielo en “Frío”. Otros símbolos también han gustado, entre ellos las monedas, las manos saludando o despidiéndose, el mamut, etc. Así como la intertextualidad reconocida por algunos de los socios que han localizado ecos de escritores como Bohumil Hrabal, Borges, Robert James Waller, Alice Munro…

En su poética y certera recreación de los horrores de este mundo, de las injusticias, de las desigualdades, la espiral es la imagen de un cosmos, de un universo, en el que en sus círculos infinitos y en sus curvas crecientes, se contienen los viajes equivocados de la vida, de la historia que nos ha llevado a la actual situación de crisis que parece repetirse eternamente. El libro nos acerca a las atrocidades de la historia pero, a su vez, retrata nuestra actualidad –puesto que “nada que esté en el futuro ha evitado su huella en el presente”– y el drama de todos aquellos seres que se sienten desplazados, marginados, periféricos, apátridas, en suma extranjeros. Nos acerca, en esalínea, a la dureza de la experiencia de la emigración y del inevitable sentimiento de pérdida en el relato de “Las dos hermanas”; a esa otra emigración que se produce en el contexto del imperialismo y que, orientada a lograr riquezas, ignora la violencia que la acompaña en “Monedas de oro”; y nos hace empatizar con el emigrante, con el otro, mostrándonos su humanidad, su generosidad, y poniéndonos en su situación en “Albania”. La crudeza de la guerra, el miedo, el desgarro, se plasma trenen “El silencio” que, además de ser uno de los relatos que más ha gustado a los socios, ha llamado la atención tanto por la fuerza de sus personajes y de sus actitudes, como por el tono poético de algunos pasajes y, sobre todo, por hacernos ver cómo, incluso entre la buena gente, se acepta la violencia como algo cotidiano y ya normalizado. Por su parte, el viaje al pasado tras años de exilio, desarrollado en “Agujeros negros”, ha sorprendido por la concepción circular del tiempo vinculada a la simbología de la batidora del tiempo –“nada muere del todo”– y de los zapatos moteados, los calcetines rojos y el globo. Asimismo, ha demostrado el dolor provocado por la imposibilidad de un regreso auténtico.

La fuerza de los personajes femeninos se ha constatado sobre todo en un personaje recurrente en muchos de los cuentos del libro, la nómade Lyuba, mancillada por su padre como su propia tierra por los blancos en “Frío”; que se enfrenta al dilema entre la venganza y la piedad en “Así que esto era el amor”; y que en “La escritura” –relato metaficcional que sorprende al lector con un cambio de la tercera a la primera persona y con reflexiones sobre el proceso creativo– vampiriza a la autora para que sienta la necesidad de contar su historia, su vida de desplazada, de marginada, de extranjera. A su vez, no se pasan por alto las diversas referencias en numerosos relatos a la desigualdad experimentada por las mujeres, aunque uno de ellos “Madison, los puentes de”, es el que ha generado mayor discusión entre los socios en relación con la imagen convencional, familiar y abnegada que culturalmente se presupone que ha de tener la mujer.

Con este libro hemos viajado hacia la barbarie, la soledad, el desarraigo, la identidad y las injusticias, mediante la recurrente imagen de los trenes que se cruzan en diferentes tiempos y espacios, y que conectados por el azar, nos aproximan a metáforas de la vida humana, a los vaivenes de la historia cuyo rompecabezas debemos recomponer.36-map-assoc

3 pensamientos en “El libro de los viajes equivocados: coloquio participativo de los socios

  1. María

    Escuchar a Clara Obligado hablar de cómo se puede extraer del propio drama personal el valor para escribir es un placer que solo se tiene en algunas tardes lluviosas de noviembre. Gracias por revelarnos que existe la belleza frente al dolor de vivir y que, tal vez, sea este el único paliativo que podamos encontrar en este gran viaje tan equivocado.

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  2. Pablo López Calero

    Lo que más me ha llamado la atención del “Libro de los viajes equivocados” es el trato que su autora, Clara Obligado da al tema del exilio centrándose en la humanidad de las personas, del bien y del mal en el mundo y la reflexión que hace a su vez sobre la culpa y el perdón llevado a un plano social como idea principal en conexión continua con la belleza.

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  3. Pablo López Calero

    Como conclusión de la lectura puedo añadir que la autora nos viene a decir que siempre hay una segunda oportunidad en la vida y que como humanos, uno debe pensar que puede salir de los problemas, ya que si no sería igual que perder.

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