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#QuédateEnCasa y envíanos tu microrrelato

 

Quedarnos sin salir de casa, encerrados con nuestros padres, nuestros hijos, nuestros abuelos… Esas son las indicaciones para (de momento) quince días.

Nunca mejor que ahora para revisar nuestras relaciones con el núcleo familiar. A veces la prisa cotidiana no nos permite fijarnos en lo que damos por sentado, pero esta cuarentena nos obliga a cuestionarnos aspectos que damos por supuestos, a revisar muchas de nuestras seguridades y a reorganizar nuestras prioridades. Tal vez sea el momento de recuperar  cosas que dábamos  por perdidas.

Te invitamos a que aproveches esta época de aislamiento para enviarnos tu opinión, tu (con)vivencia, tu experiencia o tu historia sobre el modo en el que te relacionas con tus con otras generaciones de tu familia. Seguro que estos días has descubierto facetas nuevas en tus padres, en tus hijos, en tus abuelos… Cuéntanoslo. Tenemos un concurso que va que ni pintado. Tengas la edad que tengas y estés en el lugar que estés, hay una categoría de específica para ti. Son solo 150 palabras  para participar en la V EDICIÓN DEL CONCURSO INTERGENERACIONAL DE MICRORRELATOS  “Unidos por generaciones”

¡Participa!

1. TEMA: El microrrelato del concurso “Unidos por generaciones” deberá tratar sobre el tema “las relaciones intergeneracionales”
2. CATEGORíAS: Se establecen cuatro categorías de participación:
I. Miembros de la COMUNIDAD UNIVERSITARIA de la Universidad de León.
II. PERSONAS MAYORES: Personas mayores de 60 años residentes en León y provincia.
III. PÚBLICO GENERAL.
IV. ALUMNADO DE LOS CENTROS DE EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA: matriculados en los centros de León y provincia.

Consulta las bases completas del concurso

Ni a ti ni a mí nos ha pasado nunca nada

 Patricia Esteban Erlés

Ni a ti ni a mí nos ha pasado nunca nada.
Lo entendemos ahora, en estos días, en que parece que está cumpliéndose el sueño de alguien muy perturbado de rodar una película apocalíptica, reduciendo las calles a escenarios vacíos y muy tristes, con doscientos gramos de lluvia y un cielo convenientemente gris. No nos ha pasado nada, nunca, me digo, cuando un chico se cruza de acera para no acercarse mucho. Cuando guardo la fila a dos metros del cliente anterior en el súper, cuando espero a que el vigilante nos deje entrar y entonces encuentro que no hay naranjas en la frutería, ni tarrinas para mis gatos, ni espirales de pasta. Siempre hemos llenado los carros sin pensar, siempre hemos caminado junto a los otros desconocidos sin temer un contagio, sin estigmatizar una tos seca.

 Old man (James Coates)

———- Old man (James Coates)

Hoy no tenía dinero en casa y me ha dado reparo ir al cajero. He visto a la policía parando gente, he pensado de pronto en todas las películas en las que alguien inocente de todo se convierte en culpable y es detenido por incumplir una norma, por cruzar una calle a deshoras. He pasado a la tienda del árabe que queda cerca y le he explicado que llevaba tres euros, que me pesara las naranjas y sumara lo que valía el cuscús para ver si me llegaba. No importa, me ha dicho con una sonrisa franca que se agradece en estos días de risitas nerviosas y desconcierto. Ya pagarás si no te alcanza. Y pienso en la chica china que vive enfrente y en la familia africana, todos salieron ayer al balcón a las ocho de la tarde para aplaudir a los sanitarios que siguen al pie del cañón, igual que las reponedoras agotadas, que las cajeras del súper, donde tú y yo compramos con el susto en el cuerpo porque nunca nos ha pasado nada. Aplaudían desde las ventanas y yo también, por eso no hice fotos. Había que reconocer a los que sí están mirando a la muerte de frente, a los que caminan por los mismos pasillos que ella. Nunca nos había pasado nada. Los bares cerrados, las tiendas de ropa, los bazares chinos, las escuelas, las librerías. El Coliseo desierto en Roma, asombrado de su propio silencio. El metro viajando para transportar fantasmas. Un perro se ha convertido en el mejor salvoconducto, en la única excusa que te permite salir, fingir que no estás recluida del todo. El mundo que la semana pasada era fácil de transitar hoy tiene las persianas bajadas y ellas, tantas ellas, aun así se levantan a la hora de siempre, sin saber si ya enfermaron, si caerán hoy, y se ponen su uniforme y cobran tus naranjas, ellas y ellos limpian como sísifos condenados la manija de una puerta que tocan tantos, una vez y otra más, ellas y ellos atienden el teléfono o ayudan a un enfermo a incorporarse en su cama sin dejar de sonreír como cada día.
Es verdad. Nunca nos había pasado nada. Apretamos un interruptor y se hace la luz. Hemos podido coger un vuelo por lo que cuesta una chaqueta de Zara, hemos desayunado la mejor tarta de zanahoria del mundo en Nueva York, hemos comprado por internet primeras ediciones de libros amados, zapatos japoneses. Es hora de aceptarlo y de admirar a los ancianos que se hicieron expertos en colas de racionamiento, en disimular el miedo, en atesorar el aceite como oro líquido, en besar el pan, en comer a oscuras, a escondidas, muchos años después, solo porque nunca se les pasó del todo el hambre acumulada. Hoy hay que cuidarlos, que quedarse en casa y no gimotear en vano, porque a ellos sí, a ellos les ha pasado todo.

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Agradecemos a la autora del texto, la escritora Patricia Esteban Erlés, la generosidad de permitirnos compartirlo públicamente en nuestro blog. ¡Gracias, Patricia!  ¡Hasta pronto!

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La infancia de los pueblos desaparecidos, de Tomás Val. Guía a la lectura

Gabriel Cualladó : Niños movidos, 1960

Gabriel Cualladó : Niños movidos, 1960

El día 10 de marzo, La guía a la lectura de la segunda obra del club “Leemos juntos” corrió a cargo de José Luis Puerto, quien quiso  comenzar la sesión con un recuerdo  para el recientemente fallecido escritor José Jiménez Lozano, premio Cervantes 2002, en cuyo homenaje leyó para todos los asistentes  el cuento “El pañuelo” (Los grandes relatos, 1991)

A continuación, y para contextualizar la obra de Tomas Val, José Luis Puerto aludió a la  producción narrativa de Castilla y León de finales del siglo XX y comienzos del XXI, con figuras como el citado José Jimenez Lozan, Miguel Delibes, Gustavo Martín Garzo, Jesús Carazo y, por supuesto, el conocido como grupo de los escritores leoneses  (Antonio Colinas, Luis Mateo Díez, Jose´María Merino, etc.)

Para J.L.Puerto, una de las características definitoria de estos escritores es la  narrativa de la memoria, encuadrada en una serie de coordenadas como:

  • la importancia de la tierra, del campesinado.
  • la niñez, la infancia .
  • la historia, la vida espiritual.
  • la imaginación (no es una narrativa realista)
  • elementos bíblicos, semíticos (claramente inspiradores, por ejemplo, en G.Martín Garzo)

Todas estas coordenadas se muestran en esta obra de Tomas Val y, centrádose ya en ella  de forma específica, el moderador señaló varios rasgos que le son propios, como el hecho presentar una literatura de rememoración de la niñez, con una prosa evocadora, sugerente, que utiliza el relato con un gran lirismo  (tradición  literaria ya explorada con éxito por autores como Juan Ramón Jiménez, Cernuda, José Antonio Muñoz Rojas, Federico Bermúdez Cañete o el propio José Luis Puerto)

En  “La infancia de los pueblos desaparecidos”,  la niñez  -presente desde el mismo título- es el elemento clave, narrada  desde  una perspectiva de adulto, desde la rememoración de un pasado ya finito: de ahí la presencia de una poética de la memoria en el libro.  Hay un elemento de re-creación en toda la obra, un vaivén de recuerdo y olvido a través del cual se crea  una nueva realidad psíquica que permanece y que se convierte poco menos que en  eterna.

Gabriel Cualladó: Retrato de niños en la escalera II, 1960

Gabriel Cualladó: Retrato de niños en la escalera II, 1960

La obra de Val está formada por diecinueve pequeños relatos,que presentan una visión caleidoscópica de personajes y situaciones.  Estos relatos son autónomos entre sí, pero con una cierta ligazón íntima, un hilo transversal que los une y  cuyo conjunto  presenta una estructura cerrada que nos descubre una visión global de las historias narradas (tradición literaria que ya hemos visto como lectores, por ejemplo en la primera parte del Quijote)

El libro propone un cronotopo muy bien definido sobre la Castilla rural de la segunda mitad del siglo XX, con el pueblo de  Marcillo de Burela  como espacio literario y la niñez del protagonista como tiempo del relato (de los relatos) en los que el propio autor toma la voz el narrador, apareciendo en ocasiones como un personaje más.

La obra se enriquece con una auténtica cartografía de personajes rurales (ancianos, maestros, médicos, curas…) marcados todos ellos por lo ancestral, la costumbre,  la crueldad o el desamparo, En cierto modo, Tomás Val, vincula al personaje con el mundo  arquetípico, trasladando éste también al uso del lenguaje utilizado: el habla rural de Castilla, fundamentada en sentencias, refrenes, sentido de la propiedad, rigor y  riqueza del idioma.

A lo largo de la obra, la muerte aparece repetidamente como un elemento clave, teñida de un carácter simbólico y claramente polisémico. Imprevisible, irremediable, plural, constante, exponente de la fatalidad…, tanto para los individuos como para las colectividades, para los mismos pueblos como entes vivos que pueden llegar a desaparecer. “Los muertos van a Madrid” leemos, pues  en Madrid, un emigrante rural pierde su propia identidad, la vida que tenía en el pueblo e inevitablemente, una parte de sí mismo muere.

¿Es la obra un  un réquiem por un mundo desaparecido o una   fe de vida en la que el autor da testimonio ante el olvido, ante la muerte simbólica, de que esa realidad ha existido? En todo caso, esta escritura supone la fundación del mito pues, por más lejana, difícil o precaria que haya sido, el paraíso está en la niñez.

José luis Puerto quiso señalar un punto de fuga en  el final de la  obra, con un  último relato que apunta a lo alto, a las nubes,  que cuestiona la propia realidad del pueblo,  la veracidad de la existencia tanto de sus personajes  como  la suya propia, en un guiño a la perspectiva irónica  (al estilo de  Unamuno) hacia “el mundo del desvarío”. La estructura de la obra queda pues claramente orientada hacia lo  lo celeste, hacia la ensoñación, a través del lirismo y la poetización. Porque ensoñación, niñez y poesía son los elementos vertebradores de este título

Otros centros de interés temático podrían ser la presencia de cierto realismo mágico,  los héroes civilizadores, el amor, las secuelas de la guerra civil o la vida tradicional antigua. Pero esto (y todo lo anterior) será para la próxima sesión, inicialmente prevista para el  martes 17 de marzo, a las 19:00 horas, en la Biblioteca de San Isidoro de la Universidad de León, con la presencia del autor de la obra Tomás Val, pero que por motivos de sobra conocidos nos hemos visto obligados a posponer.

Ya iremos avisando de las nuevas convocatorias

 

La infancia de los pueblos desaparecidos, de Tomás Val, en el Club de lectura “Leemos juntos”

 LEEMOS JUNTOS :  PROGRAMA PARA IMPRIMIR

El martes 10 de marzo en la biblioteca San Isidoro continúa  la V edición de “Leemos Juntos”, el club de Lectura  conjunto entre la  Biblioteca de la Universidad de León  y los Bibliobuses de León, este año con tres lecturas  unificadas bajo el título Zonas rurales despobladas 

En esta ocasión recibimos la visita de José Luis Puerto, premio Castilla y León de las Letras 2018 que nos introducirá en la guía a la lectura de la obra “La infancia de los pueblos desaparecidos”, de Tomás Val. El días 17 de marzo será  el propio Tomás Val quien venga al club para hablarnos de su obra.

Información de la editorial: 

La vida, entonces, era dulce y alegre; un regalo. Los niños que nacen y pasan su infancia en pueblos próximos a la desaparición, disfrutan una especie de canto de cisne, como si la proximidad del abandono llevara a esos lugares a condensar sus esencias y ofrecérselas a los más pequeños.

Sin embargo, inevitablemente, en esas almas infantiles también hay un poso de nostalgia, como si ya empezaran a añorar lo que aún no han perdido, el mundo que se irá en muy poco tiempo.

La infancia de los pueblos desaparecidos es la mirada de esos niños hacia un  universo agónico; el relato que hacen de los últimos días de la existencia de su pueblo. Lo que ellos cuentan es la crónica final de esa España que perdió sus habitantes, que lo perdió todo. Es la voz de los guardianes del recuerdo, los herederos de aquello que se evaporó a cambio de nada y que dejó una imperecedera sensación de orfandad.

 

Puedes consultar este libro en todas las  bibliotecas de la Universidad de León

Todas las sesiones son públicas y gratuitas, y se emitirán en vídeo streaming para que quien lo desee pueda seguirlas en tiempo real desde cualquier ubicación a través de este enlace al canal de eventos en directo de la ULe. Te invitamos a  participar y a enviarnos tus preguntas y comentarios en el evento creado en Facebook por los Bibliobuses de León.

 

Indicaciones para ser una dama en el Día Internacional de la Mujer

 

Be a lady, they said 

Be a lady, they said (Sé una dama, decían ellos) es un texto de Camille Rainville que hace un recorrido por las tensiones a las que se ve sometida la mujer en la sociedad occidental, cuyas pretensiones sobre la identidad femenina (su cuerpo, su comportamiento o su actitud) son no solo machistas, sino tiránicas, titánicas, contradictorias, poco menos que imposibles e inevitablemente muy, muy frustrantes.

Camille Rainville, una joven posgraduada de la Universidad de Vermont, escribió este texto mientras estudiaba en la biblioteca de su centro en diciembre de 2017. Nos complace comprobar que las bibliotecas son espacios de pensamiento libre, donde todo el mundo tiene su propio lugar para encontrar ideas y expresarlas de la forma más creativa posible.

En una biblioteca no medimos a las personas por su talla, por su edad, por su sexo, por su poder adquisitivo, por su contorno de pecho, por su número de seguidores en redes sociales, por su color, por su… puesto. Pedimos y ofrecemos un compromiso común de respeto, convivencia e igualdad de oportunidades.   

Dos años después de ser creado, este texto regresa, por derecho,  a una biblioteca, y  la actriz Cynthia Nixon  lo recita  en el vídeo de la revista Girls. Girls. Girls.  (publicado originalmente  en Vimeo)

Desde la biblioteca queremos celebrar contigo el
Día Internacional de la Mujer.
Créenos: nos va el alma en ello.

 

Atribución de los créditos

Texto: Camille Rainville
Narradora: Cynthia Nixon
Director: Paul McLean paul-mclean.com
Música: Louis Souyave @ OPM.london
Post: Mini Content mini-content.com
Productor: Claire Rothstein claire-rothstein.com

Sé una dama, dijeron

Sé una dama, dijeron. Tu falda es muy corta. Tu camiseta es muy baja. Tus pantalones están demasiado ajustados. No muestres tanta piel. No muestres tus muslos. No muestres tus senos. No muestres tu estómago. No muestres tu escote. No muestres tu ropa interior. No muestres tus hombros. Cúbrete. Deja algo a la imaginación. Viste con modestia. No seas una tentadora. Los hombres no pueden controlarse a sí mismos. Los hombres tienen necesidades. Te ves desaliñada. Aflójate un poco. Muestra algo de piel. Muéstrate sexy. Luce ‘hot’. No seas tan provocativa. Lo estás pidiendo. Viste de negro. Usa tacones. Estás muy vestida. Estás demasiado vestida. No uses esos pantalones; parece que te has dejado llevar.

Sé una dama, dijeron. No seas demasiado gorda. No seas demasiado delgada. No seas demasiado grande. No seas demasiado pequeña. Come. Adelgaza. Deja de comer tanto. No comas demasiado rápido. Pide una ensalada. No comas carbohidratos. Sáltate el postre. Necesitas bajar de peso. Entra en ese vestido. Ponte a dieta. Cuida lo que comes. Come apio. Come goma de mascar. Bebe mucha agua. Tienes que ponerte esos jeans. Dios, pareces un esqueleto. ¿Por qué no comes? Te ves demacrada. Luces enferma. Come una hamburguesa. A los hombres les gustan las mujeres con algo de carne en los huesos. Se pequeña. Sé ligera. Sé pequeña. Se femenina. Sé talla cero. Sé un doble cero. Sé nada. Sé menos que nada.

Sé una dama, dijeron. Quítate el vello corporal. Afeitate las piernas. Afeitate las axilas. Afeitate la línea del bikini. Encera tu cara. Depila tus brazos. Cera para tus cejas. Quítate el bigote. Blanquea esto. Blanquea aquello. Aligera tu piel. Broncea tu piel. Borra tus cicatrices. Cubre tus estrías. Aprieta tus abdominales. Rellena tus labios. Pon botox a tus arrugas. Levanta tu cara. Métete la barriga. Adelgaza tus muslos. Tonifica tus pantorrillas. Sube tus pechos. Luce natural. Sé tú misma. Sé genuina. Ten confianza. Lo estás intentando demasiado. Te ves exagerada. A los hombres no les gustan las chicas que se esfuerzan demasiado.

Sé una dama, dijeron. Usa maquillaje. Prepara tu cara. Oculta tus imperfecciones. Contornea tu nariz. Resalta tus pómulos. Alinea tus párpados. Rellena tus cejas. Alarga tus pestañas. Colorea tus labios. Polvo, rubor, bronce, resaltado. Tu cabello es muy corto. Tu cabello es muy largo. Tienes orzuela. Resalta tu cabello. Tus raíces se están viendo. Tiñe tu pelo. No azul, eso parece antinatural. Te estás volviendo gris. Te ves tan vieja. Luce joven. Vete juvenil. Ten una apariencia sin edad. No te hagas vieja. Las mujeres no envejecen. Lo viejo es feo. A los hombres no les gusta lo feo.

Sé una dama, dijeron. Cuídate a ti misma. Sé pura. Sé virginal. No hables de sexo. No coquetees. No seas una puta. No duermas por ahí. No pierdas tu dignidad. No tengas sexo con demasiados hombres. No te delates. A los hombres no les gustan las zorras. No seas una mojigata. No seas tan tensa. Diviértete un poco. Sonríe más. Da placer a los hombres. Sé experimentada. Sé sexual. Sé inocente. Sé lasciva. Sé virginal. Sé sexy. Sé la chica genial. No seas como las otras chicas.

Sé una dama, dijeron. No hables demasiado alto. No hables demasiado. No ocupes espacio. No te sientes así. No te pares así. No seas intimidante. ¿Por qué eres tan miserable? No seas una perra. No seas tan mandona. No seas asertiva. No exageres. No seas tan emotiva. No llores. No grites. No jures. Sé pasiva. Sé obediente. Soporta el dolor. Sé agradable. No te quejes. Aumenta su ego. Haz que se enamore de ti. Los hombres quieren lo que no pueden tener. No te delates. Haz que trabaje por ti. Los hombres aman la persecución. Dobla su ropa. Cocina su cena. Mantenlo feliz. Ese es el trabajo de una mujer. Serás una buena esposa algún día. Toma su apellido. ¿Conservaste tu nombre? Loca feminista. Dale hijos. ¿No quieres hijos? Algún día lo harás. Cambiarás de opinión.

Sé una dama, dijeron. Que no te violen. Protégete a ti misma. No bebas demasiado. No camines sola. No salgas demasiado tarde. No te vistas así. No muestres demasiado. No te emborraches. No dejes tu bebida sin cuidado. Ten un confidente. Camina donde esté bien iluminado. Permanece en los barrios seguros. Dile a alguien a dónde vas. Carga spray de pimienta. Compra un silbato de violación. Sostén tus llaves como un arma. Toma un curso de defensa personal. Revisa el maletero de tu coche. Cierra tus puertas. No salgas sola. No hagas contacto visual. No pestañees. No parezcas fácil. No llames la atención. No trabajes hasta tarde. No hagas bromas sucias. No sonrías a extraños. No salgas de noche. No confíes en nadie. No digas que sí. No digas no.

Simplemente dijeron “sé una dama”.

La España vacía, de Sergio del Molino. Guía a la lectura

#laEspañavacía  @sergiodelmolino

VÍDEO DE LA SESIÓN DE LA GUÍA A LA LECTURA

VÍDEO DE LA SESIÓN-COLOQUIO

  1. Ignacio Prieto Sarro
  2. Sergio del Molino
  3. La España vacía
  4. Temas para el debate.
  5. Materiales complementarios

1. Ignacio Prieto Sarro

Ignacio Prieto Sarro (León, 1967) es Licenciado en Geografía e Historia (especialidad de Geografía) por la Universidad de León (1991). Tras licenciarse decidió especializarse en Cartografía y Sistemas de Información Geográfica (es Máster en Gestión de Sistemas de Información Geográfica por el SITGE de la Universidad de Gerona). Desde 1995 desarrolla (primero como becario y luego como técnico especialista) su labor profesional en el Servicio de Cartografía de la Universidad de León.

Desde su época de alumno de doctorado de la Universidad de León se interesó por los temas relacionados con el mundo rural, elaborando para la obtención del Diploma de Estudios Avanzados (2003) un trabajo titulado Despoblación y despoblamiento en la Provincia de León (1950-1991). Anteriormente (1988) ya había participado en la elaboración de un informe sobre esa misma temática para la Unión General de Trabajadores de León. Este interés se ha ido consolidando a lo largo del tiempo debido a su gusto por la montaña y a su experiencia vital en el pueblo babiano de La Majúa (León), de cuya Junta Vecinal formó parte. Parte de sus ideas sobre lo rural las ha ido plasmando  en algunas aportaciones bibliográficas, en un blog (A pesar de todo, Babia) y una web (Babieca) y alguna contribución periodística (La esperanza de Babia).

También ha desarrollado un interés por el estudio de la toponimia del Noroeste leonés como forma de acercamiento a la geografía de estas comarcas (Babia, Laciana, Luna, Omaña,…) y de contribución al mantenimiento de un acervo cultural en peligro de extinción (en especial lo relacionado con el patsuezu, habla leonesa característica de esta zona).

2. Sergio del Molino

Sergio del Molino Molina (Madrid, 16 de agosto de 1979) es un periodista y escritor español; reportero y columnista en el ámbito periodístico, adquirió a principios de la posada década cierta reputación como novelista. Su salto a la fama fue debido a la publicación (2016) del ensayo titulado La España vacía; Lugares fuera de sitio (2018) es otro ensayo del autor que ha tenido cierta repercusión.

La confluencia en este autor de varias facetas (todas ellas relacionadas con lo periodístico y lo literario) puede considerarse determinante, creemos, a la hora de explicar su éxito en el ámbito del ensayo; en este género ha construido una fórmula exitosa, mezclando la corrección, la soltura y el desenfado en la escritura y la capacidad argumentativa en lo ensayístico.

Independientemente de la opinión que merezca su quehacer en el ámbito del ensayo, es innegable la dimensión sorprendente del impacto de La España vacía en los ámbitos político, social o cultural. De hecho, el título de la obra ha pasado a denominar las zonas rurales españolas más despobladas en el contexto del debate que últimamente ha generado el devenir de estas; incluso podría decirse que la obra ha supuesto un detonante para la intensificación de tal debate.

3. La España vacía

Género

La España vacía es una obra encuadrable en el género literario del ensayo, esto es, se trata de un «Escrito en prosa en el cual un autor desarrolla sus ideas sobre un tema determinado con carácter y estilo personales» (D.R.A.E.). Un repaso, aunque sea somero, al concepto de ensayo, puede servir para, previamente a la lectura del libro, hacernos una idea de lo que cabría esperar en el mismo desde el punto de vista de la ortodoxia del este tipo narrativo.

La presente guía de lectura pretende proporcionar materiales y reflexiones sobre la obra, especialmente desde el punto de vista para el que, supuestamente al menos, habilita la cualificación del ponente; esto es, sobre el fondo de la cuestión (la despoblación rural) y sobre la validez de sus argumentaciones y cuestiones afines. En este sentido, esta guía de lectura es claramente tributaria del que creemos es el mejor análisis de La España vacía publicado hasta el momento (El imaginario de la España vacía), obra de una geógrafa de gran prestigio: Josefina Gómez Mendoza.

Estructura

El libro se arma a base de un prefacio (El misterio de las casas quemadas), tres partes (1, El Gran Trauma; 2, Los mitos de la España vacía; 3, El orgullo) y un epílogo (Coda: explicaciones no pedidas).

  • El misterio de las casas quemadas
  • Primera parte – El Gran Trauma
    • I. La historia del tenedor (algo así como una introducción)
    • II. El Gran Trauma
  • Segunda parte – Los mitos de la España vacía
    • III. La ciencia del aburrimiento
    • IV. Tribus no contactadas
    • V. Marineros del entusiasmo
    • VI. La belleza de Maritornes
    • VII. Manos blancas no ofenden
  • Tercera parte – El orgullo
    • IX. Una patria imaginaria
  • Coda: explicaciones no pedidas

 

El prefacio constituye una declaración de intenciones centrada en la necesidad de empatizar con las distintas versiones de lo rural. El epílogo, que resulta difícil de interpretar y quizás pretendidamente contradictorio, es a la vez pesimista y optimista: «Sin embargo, a veces pienso que la tragedia que es mi país puede llegar a celebrarse. Lo propio es lamentarla, como yo mismo la he lamentado en este libro. Lloramos por los pueblos abandonados y por ese desierto demográfico que parece irrecuperable. Pero ese desierto tan raro, tan antieuropeo, y esa conciencia del abandono que gobierna tantos salones y tantos álbumes de fotos, han hecho de España un país más tranquilo […/…] Es muy difícil que la despoblación se corrija, como difícil es que aparezca en el orden del día de la discusión pública, pero si algunos toman conciencia de lo peculiar que es España y escuchan los ruidos que llegan desde el yermo, tal vez seamos capaces de imaginar una convivencia que tenga en cuenta las rarezas demográficas y sentimentales de este trozo de tierra al sur de Europa. Hemos sabido romper la inercia de la crueldad y el desprecio de los siglos. Nos falta darnos cuenta y hacer algo con esa conciencia».

En la 1ª parte, el autor nos hace una descripción del proceso de despoblación de lo que denomina la España vacía: un territorio interior formado por cinco comunidades autónomas (Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, La Rioja) y que presenta unos guarismos demográficos sorprendentes: 268.083 kilómetros cuadrados habitados por 7.317.420 personas (un 53,12% de la superficie española y un 15,75% de los habitantes), «…un territorio extenso que, además, no tiene ciudades» La hipótesis que presenta es la de ser esta una situación sin parangón en nuestro entorno que supone, además, una relación de dialéctica o dualidad entre campo y ciudad armada a base de ingredientes muy diversos como la desconfianza, el desprecio,… Relación que contrasta, por otra parte, con el hecho de que el éxodo rural haya trasladado gran parte de lo rural a los imaginarios urbanos.

En la 2ª parte, el mensaje se resume a la perfección en la siguiente reflexión del autor «A la España vacía le falta un relato en el que reconocerse. Las historias que la cuentan complacen a quienes no viven en ella y halagan dos clases de prejuicios: los de la España negra y los del beatus ille. Los primeros se difunden por el telediario. Los segundos, en la guía Michelin. Infierno o paraíso. No hay término medio. O los asesinos o los monjes. Aunque, según la habilidad del guionista, pueden ser monjes y asesinos a la vez».

En la 3ª parte se presenta una visión renovada de lo rural a través de la mirada de una generación de creadores desvinculada de las visiones polarizadas que se analizan en el apartado precedente.

Visión crítica

Dejando aparte las poco recomendables reseñas ligeras que se limitan a extractar la obra, mencionar su éxito editorial y su impacto en el contexto del debate sobre la despoblación rural, el libro ha tenido tanto valoraciones muy negativas y hasta ácidas como críticas más favorables.

Por mi parte, me viene a la cabeza una rara habilidad de un conocido, que interpreta con gracia su desacuerdo con las valoraciones binarias: mientras afirma o niega de palabra, gesticula ostentosamente en sentido contrario; en el contexto de estas reflexiones sobre la España vacía podemos decir que nuestra valoración de la obra no es unívoca.

El libro es una amalgama de referencias de todo tipo (culturales, políticas, sociales, etcétera) partiendo de las cuales se pretende construir un argumentario sobre la cuestión de la despoblación rural. Seguramente la forma amena de desgranar este anecdotario y la capacidad para integrarlo en la visión de la ruralidad que se propone es la mayor fortaleza de este libro.

Desde nuestro punto de vista, el libro puede analizarse en dos planos: uno será el de la solidez argumentativa y otro el de la propuesta de interpretación del proceso analizado: la despoblación rural y, diríamos, la propia ruralidad.

En el primer caso no es cuestión de hacer un repaso minucioso de cada una de las referencias del citado argumentario y hacer un repaso de las mismas a la manera de los Ripios del leonés Antonio de Valbuena. Pero no sería honrado por nuestra parte dejar de apuntar que al menos alguna argumentación, a la vez que atractiva por la manera en que se formula, evidencia notables debilidades: simplificación, premisas erróneas y razonamientos forzados, a veces aderezados con un afán por desmitificar y escandalizar desde la heterodoxia como premisa. En concreto, me viene a la mente la frase latina que reza Sed nunc non erat hic locus y con la que se alude al hecho de traer a colación hechos ciertos, pero de difícil encaje en un razonamiento determinado.

Para muestra un botón: desde mi especialización profesional, para alguien del ámbito de los mapas es sorprendente que un escritor reflexione sobre la proyección de Mercator y la propiedad de la equivalencia y luego adjunte mapas sin ningún recurso, como por ejemplo la escala, que pueda ayudarnos a dimensionarlo mentalmente. Lo que dice del Molino respecto a la proyección citada es correcto en lo que se refiere a lo que los cartógrafos denominamos The Grenland problem pero adolece de la revisión de un cartógrafo o de un vistazo a la Wikipedia cuando afirma que «… la proyección Mercator es, sencillamente, una operación matemática que permite llevar mapas en un bolsillo o imprimirlos en un libro sin necesidad de ir a todas partes con un globo terráqueo».

En el segundo caso y también desde mi condición personal (de geógrafo en este caso) tampoco resulta convincente la descripción de lo rural, al menos en sus aspectos más técnicos y menos subjetivos. Otro botón: en realidad, para nada es cierto que, aparte de Zaragoza y Valladolid, no haya en la España vacía ciudades de más de 100.000 habitantes. Tampoco son los cien mil habitantes los que para demógrafos, geógrafos, sociólogos, etcétera, constituyen el umbral que determina la frontera entre lo rural (o semiurbano) y urbano.

Tendrá que decidir el lector si lo de la ignorancia feliz del diletante desde la que afirma el autor escribir es falsa modestia. Tendrá que valorar igualmente si las múltiples especulaciones sobre temas diversos que hace del Molino se adentran o no en el terreno de lo falaz y caso afirmativo, si lo hacen esporádicamente.

Sobre la idea del autor acerca de la ruralidad española, se comparta o no, es evidentemente algo inesperado y no del todo desechable. Lo cual no es poco.

4 Propuesta de debate

(1) Una mirada general

Se propone una reflexión en torno a los siguientes planteamientos:

  • Habitualmente se atribuyen ciertas características al género del ensayo, a saber: «Es un escrito serio y fundamentado que sintetiza un tema significativo / Tiene como finalidad argumentar una opinión sobre el tema o explorarlo / Posee un carácter preliminar, introductorio, de carácter propedéutico / Presenta argumentos y opiniones sustentadas». ¿Cómo valorarías La España vacía respecto a estos presupuestos?
  • En relación a lo anterior, ¿cómo calificarías los razonamientos de libro respecto a una hipotética clasificación, un tanto borgiana, con las siguientes clases: heterodoxos, subjetivos, divagatorios, científicos sin prueba explícita (según el concepto de Ortega y Gasset), ocurrentes, imaginativos, blandos al estilo de Perelman y su Nueva Retórica, correctos, equivocados, forzados, inductivos, deductivos,…?
  • ¿Qué término te parece más apropiado, España vacía, España vaciada o España despoblada? ¿Te parece exagerado hablar de demotanasia o de etnocidio silencioso? ¿Consideras apropiado el término desertización para calificar el proceso de despoblación rural?
  • ¿Qué opinas de la polémica que generó en su día el capítulo de la España vacía titulado La ciencia del aburrimiento en el que se reflexiona sobre cuestiones como la neorruralidad, el aislamiento, la monotonía, el aburrimiento, etcétera?
  • ¿En relación con la política hidráulica de la que se habla en el libro, ¿cómo valorarías el contenido del contenido del documental sobre el Desalojo del pueblo de Oliegos (Servicio de Información y Publicaciones de la Delegación Nacional de Sindicatos, 1945)?.
  • ¿En relación con el tema de La España vacía, que opinión te merece el documental Barbecho (Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, 2019).
  • ¿Qué opinas de la visión de Sergio del Molino del libro La lluvia amarilla del leonés Julio Llamazares? ¿Qué opinas de la frase referida a la narrativa de Llamazares: «…, intenta enfatizar la soledad y el abandono con un punto dramático que no siempre consigue»? Qué opinas del hecho de que, en 1988 Llamazares afirmara en una entrevista ser «…un escritor representativo español, porque la sociedad española es una sociedad urbana con una memoria rural…».
  • ¿Echas de menos algún referente en el libro de del Molino, por ejemplo, Puerca Tierra (John Berger, 1979)?

(2) Una mirada desde León

Se propone una reflexión en torno a los mensajes de las siguientes obras:

  • Donde las Hurdes se llaman Cabrera (Ramón Carnicer, 1964).
  • Antonio B El Ruso, ciudadano de tercera (Ramiro Pinilla, 1977).
  • Relato de Babia (Luis Mateo Díez, 1981).
  • La lluvia amarilla (Julio Llamazares, 1988).
  • El reino de Celama (El espíritu del Páramo, La ruina del cielo, El oscurecer) (Luis Mateo Díez, 1996, 1997, 2002).
  • Distintas formas de mirar el agua (Julio Llamazares, 2015)

5. Materiales complementarios

 

 

La España vacía, de Sergio del Molino, en el Club de lectura “Leemos juntos”

 LEEMOS JUNTOS :  PROGRAMA PARA IMPRIMIR

El martes 18 de febrero en la biblioteca San Isidoro comenzamos la V edición de “Leemos Juntos”, el club de Lectura  conjunto entre la  Biblioteca de la Universidad de León  y los Bibliobuses de León, este año con tres lecturas  unificadas bajo el título Zonas rurales despobladas 

 

La primera de ellas “La España vacía: Viaje por un país que nunca fue”, del escritor y periodista Sergio  del Molino será presentada por Igancio Prieto Sarro, director del Servicio de Cartografía de la Universidad de León.

 

Puedes consultar este libro en todas las  bibliotecas de la Universidad de León

Todas las sesiones son públicas y gratuitas, y se emitirán en vídeo streaming para que quien lo desee pueda seguirlas en tiempo real desde cualquier ubicación a través de este enlace al canal de eventos en directo de la ULe. Te invitamos a  participar y a enviarnos tus preguntas y comentarios en el evento creado en Facebook por los Bibliobuses de León

Feliz día de San Valentín 2020

Ella y el violín

Ramón Gómez de la Serna  en  «Nuevos caprichos», MUESTRARIO (1918)  pag 30-31

Tenía que sucedes alguna vez y al fin sucedió.

Tocaban los violines con locura. Los brazos y los faldones del director se movían con un verdadero delirio. El director, como enfurecido con un hijo suyo, le daba una paliza al atril.

Los arcos ascendían y bajaban oblicuos, se lanzaban como flechas y retrocedían como flechas de retroceso como si hubiesen rebotado.Las señoras se pusieron las pieles porque los instrumentos de  viento producían corrientes de aire como si se hubieran abierto todos los balcones y hubiese una corriente atroz. Aquello era el frenesí: cuando, de pronto, un grito agudo, un gallo terrible lanzado por una señorita con traje de arpista que estaba con su mamá, conmovió a todos los espectadores e hizo que la música se callase.

Uno de los arcos de los violines había saltado un ojo a esa señorita del traje de arpista. El violinista, con el arco en alto como con la espada ensangrentada en la mano, miraba a la pobre señorita, desmayada sobre su butaca, combeada sobre ella como un gabán abandonado y doblado sobre el respaldo.

—Se tendrá usted que casar con ella— dijo la mamá.

—¡Se tiene que  casar con ella!— dijo  el público amontonándose alrededor del violinista.

—Me casaré— dijo el violinista.

Y se casaron.