Leemos juntos. Club de lectura con el bibliobús

Por quinto año… leemos juntos

Continuamos con nuestra colaboración entre el Servicio de Biblioteca de la Universidad de León y los Bibliobuses de la Diputación bajo el inspirador  lema “Leemos juntos”. Basándonos en nuestra experiencia y en las sugerencias recibidas, este curso presentamos  una oferta de lecturas que esperamos sea de interés los lectores. Para facilitar y agilizar la participación de  los lectores hemos introducido varias novedades.

Para cada lectura tendremos dos encuentros:

  1. Coloquio participativo de guía a la lectura:  un experto en la temática de la obra te  ofrecerá claves para la lectura  y comprensión de  la misma.
  2. Coloquio participativo, en el que juntos comentaremos los aspectos que más nos hayan llamado la atención, que nos hayan gustado, que no hayamos entendido….

Formas de participación

La participación es gratuita y está abierta a todo el mundo. Según tus gustos o tus posibilidades, hemos arbitrado para ti diferentes canales de participación. Puedes seguir las sesiones y expresar tu opinión:

    1. Asistiendo físicamente a los encuentros.
      • Los encuentros presenciales de las  lecturas tendrán lugar los  días indicados en el calendario,  en la sala de conferencias de la Biblioteca General San Isidoro a las 19:00 horas. Se ruega puntualidad.
    2. Siguiendo los encuentros por streaming.
      • Todas las  sesiones  se emitirán en directo a través de vídeo streaming para que quien lo desee pueda seguirlas en tiempo real  desde donde quiera a través de este enlace
    3. Participando a través de las redes sociales.
    4. Dejando tu comentario en el  blog tULEctura.

esquema participación

                   

Los ejemplares de las obras se podrán solicitar en el propio bibliobús o en el teléfono 987 234 612, pudiendo ser remitidos por correo a cada lector si fuera necesario. La Universidad de León dispone de un ejemplar de estas obras en todas y cada una de las bibliotecas

Este año, queremos dedicar la V edición de “Leemos Juntos”, el club de Lectura  conjunto entre la  Biblioteca de la Universidad de León  y los Bibliobuses de León a un título que unifica las lecturas escogidas:

Zonas rurales despobladas

Primero inquietan los titulares. El mayor desierto demográfico de Europa tras la zona ártica de Escandinavia. El territorio más desestructurado del Viejo Continente. El feudo español de la despoblación. El primer caso ibérico de demotanasia. Un éxodo humano transmutado en metástasis de la desolación. Un etnocidio silencioso. Una zona biológicamente muerta y condenada a su inmediata extinción. La Laponia del sur. El vacío.

Después estremece el contexto. Si el distrito hongkonés de Mongkok acumula 130.000 habitantes por kilómetro cuadrado, Manila acaricia los 43.000, Manhattan supera los 27.000, Barcelona rebasa los 15.000, la provincia de Madrid sobrepasa los 800 y el conjunto de España conserva una media de 92 humanos por kilómetro cuadrado, este vastísimo territorio incrustado en la periferia de cinco comunidades españolas, que se extiende por diez provincias y agrupa a 1.355 municipios, esta tierra donde el silencio cabalga montañas y las voces infantiles quedaron afónicas el siglo pasado tiene una densidad media de solo 7,34 habitantes por kilómetro cuadrado. Igual que la gélida y boreal Laponia. Menos de ocho personas por cada 140 campos de fútbol. Imagine todo Mónaco: con dicha densidad allí vivirían dieciséis ciudadanos. Imagine la Ciudad del Vaticano: allí habitarían cuatro.

En “Los últimos. Voces de la Laponia española” de Paco Cerdá.
(Pepitas de Calabaza, 2017; pág. 7)

 

El 90% de la población se concentra en 1.500 municipios de los 8.124 que tiene España.

La huida de los habitantes del interior de España hacia las zonas costeras, en el mejor de los casos, o al extranjero, en el peor, viene condicionando las formas de vida de todos  desde los años 60 del S. XX.

La falta de medidas políticas de calado, con acciones parciales y a corto plazo y una preocupante ausencia de planes al respecto, nos han conducido a una situación tan alarmante como lo es pensar que gran parte del territorio nacional acabará siendo un desierto en pocos años, cuando ahora mismo ya demasiadas zonas sufren sus consecuencias.

Una parte importante del área  rural español cuenta con densidades de población inferiores a los 10 habitante/ km2 e incluso a los 5 habitantes/km2 en las zonas que se encuentran en situación más crítica, la denominada “Laponia española”

Las recientes manifestaciones de ciudadanos rurales denunciando su abandono, han puesto sobre la mesa de la ciudadanía en general la apremiante necesidad de considerar el problema en sus justas dimensiones.

A falta de otras medidas más amplias, recientemente el gobierno de Galicia ha promulgado la primera ley de repoblación en nuestra era, sin que llegue a contemplar ninguna medida de carácter cultural, lo que le priva a priori de un resultado exitoso, dado que las personas no somos únicamente economía.

La preocupación por este tema dentro del mundo cultural es creciente, en sintonía con las bibliotecas del mundo, que se han puesto a trabajar en el cumplimiento de la Agenda 2030 de la ONU para, desde sus servicios, contribuir a la aniquilación del hambre, el analfabetismo, la mortalidad infantil o las desigualdades, entre otros de un conjunto de 17 objetivos.

En España la atención bibliotecaria sobre este grave problema cada vez es mayor, como se puede apreciar con la convocatoria ya, para este mismo año 2019, de varios foros dedicados al tema: el 9º Congreso Nacional de Bibliotecas Móviles de la Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles (octubre), la Jornada Biblioteca y Municipio del Ministerio de Cultura (noviembre), la Mesa Redonda sobre la Despoblación de la Asociación La Sal para el Fomento de la Lectura (noviembre) o la constitución de un Grupo de Trabajo en el propio Ministerio de Cultura.

Y el problema no ha hecho más que comenzar:

“Lo primero que detectamos los demógrafos fue la despoblación rural, pero las siguientes en caer son las ciudades intermedias, antiguos centros comarcales. Luego, les llega el turno a las ciudades medianas” (Diego Ramiro Fariñas, jefe del Departamento de Población del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC)

Para afrontar el reto del despoblamiento, los organismos oficiales se implican en la puesta en marcha de políticas para fomentar el relevo generacional, reforzar el papel de las mujeres rurales,  ayudar económica y fiscalmente a la creación de empresas agrarias e impulsar la innovación y la digitalización, además de continuar con el plan de extensión de banda ancha en las zonas de baja densidad de población.

Este año, en nuestro Club de Lectura queremos aportar nuestra pequeña contribución conociendo más el problema de la despoblación  y la…  ¿existencia, subsistencia supervivencia?  en entornos rurales desde lecturas cautivadoras, que lo mismo nos puedan llevar al corazón de las personas que lo sufren a diario, como a sus paisajes, sus tradiciones, sus inquietudes, su riqueza patrimonial, otros modos de vida alternativos. Sin un límite prefijado de antemano porque, como en años anteriores, la lectura en nuestro club nos puede llevar a lugares y momentos insospechados.

¿Qué vamos a leer?

Toda las sesiones son abiertas y gratuitas

¡Te esperamos en la Biblioteca San Isidoro!

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