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La infancia de los pueblos desaparecidos, de Tomás Val. Guía a la lectura

Gabriel Cualladó : Niños movidos, 1960

Gabriel Cualladó : Niños movidos, 1960

El día 10 de marzo, La guía a la lectura de la segunda obra del club «Leemos juntos» corrió a cargo de José Luis Puerto, quien quiso  comenzar la sesión con un recuerdo  para el recientemente fallecido escritor José Jiménez Lozano, premio Cervantes 2002, en cuyo homenaje leyó para todos los asistentes  el cuento «El pañuelo» (Los grandes relatos, 1991)

A continuación, y para contextualizar la obra de Tomas Val, José Luis Puerto aludió a la  producción narrativa de Castilla y León de finales del siglo XX y comienzos del XXI, con figuras como el citado José Jimenez Lozan, Miguel Delibes, Gustavo Martín Garzo, Jesús Carazo y, por supuesto, el conocido como grupo de los escritores leoneses  (Antonio Colinas, Luis Mateo Díez, Jose´María Merino, etc.)

Para J.L.Puerto, una de las características definitoria de estos escritores es la  narrativa de la memoria, encuadrada en una serie de coordenadas como:

  • la importancia de la tierra, del campesinado.
  • la niñez, la infancia .
  • la historia, la vida espiritual.
  • la imaginación (no es una narrativa realista)
  • elementos bíblicos, semíticos (claramente inspiradores, por ejemplo, en G.Martín Garzo)

Todas estas coordenadas se muestran en esta obra de Tomas Val y, centrádose ya en ella  de forma específica, el moderador señaló varios rasgos que le son propios, como el hecho presentar una literatura de rememoración de la niñez, con una prosa evocadora, sugerente, que utiliza el relato con un gran lirismo  (tradición  literaria ya explorada con éxito por autores como Juan Ramón Jiménez, Cernuda, José Antonio Muñoz Rojas, Federico Bermúdez Cañete o el propio José Luis Puerto)

En  «La infancia de los pueblos desaparecidos»,  la niñez  -presente desde el mismo título- es el elemento clave, narrada  desde  una perspectiva de adulto, desde la rememoración de un pasado ya finito: de ahí la presencia de una poética de la memoria en el libro.  Hay un elemento de re-creación en toda la obra, un vaivén de recuerdo y olvido a través del cual se crea  una nueva realidad psíquica que permanece y que se convierte poco menos que en  eterna.

Gabriel Cualladó: Retrato de niños en la escalera II, 1960

Gabriel Cualladó: Retrato de niños en la escalera II, 1960

La obra de Val está formada por diecinueve pequeños relatos,que presentan una visión caleidoscópica de personajes y situaciones.  Estos relatos son autónomos entre sí, pero con una cierta ligazón íntima, un hilo transversal que los une y  cuyo conjunto  presenta una estructura cerrada que nos descubre una visión global de las historias narradas (tradición literaria que ya hemos visto como lectores, por ejemplo en la primera parte del Quijote)

El libro propone un cronotopo muy bien definido sobre la Castilla rural de la segunda mitad del siglo XX, con el pueblo de  Marcillo de Burela  como espacio literario y la niñez del protagonista como tiempo del relato (de los relatos) en los que el propio autor toma la voz el narrador, apareciendo en ocasiones como un personaje más.

La obra se enriquece con una auténtica cartografía de personajes rurales (ancianos, maestros, médicos, curas…) marcados todos ellos por lo ancestral, la costumbre,  la crueldad o el desamparo, En cierto modo, Tomás Val, vincula al personaje con el mundo  arquetípico, trasladando éste también al uso del lenguaje utilizado: el habla rural de Castilla, fundamentada en sentencias, refrenes, sentido de la propiedad, rigor y  riqueza del idioma.

A lo largo de la obra, la muerte aparece repetidamente como un elemento clave, teñida de un carácter simbólico y claramente polisémico. Imprevisible, irremediable, plural, constante, exponente de la fatalidad…, tanto para los individuos como para las colectividades, para los mismos pueblos como entes vivos que pueden llegar a desaparecer. «Los muertos van a Madrid» leemos, pues  en Madrid, un emigrante rural pierde su propia identidad, la vida que tenía en el pueblo e inevitablemente, una parte de sí mismo muere.

¿Es la obra un  un réquiem por un mundo desaparecido o una   fe de vida en la que el autor da testimonio ante el olvido, ante la muerte simbólica, de que esa realidad ha existido? En todo caso, esta escritura supone la fundación del mito pues, por más lejana, difícil o precaria que haya sido, el paraíso está en la niñez.

José luis Puerto quiso señalar un punto de fuga en  el final de la  obra, con un  último relato que apunta a lo alto, a las nubes,  que cuestiona la propia realidad del pueblo,  la veracidad de la existencia tanto de sus personajes  como  la suya propia, en un guiño a la perspectiva irónica  (al estilo de  Unamuno) hacia “el mundo del desvarío”. La estructura de la obra queda pues claramente orientada hacia lo  lo celeste, hacia la ensoñación, a través del lirismo y la poetización. Porque ensoñación, niñez y poesía son los elementos vertebradores de este título

Otros centros de interés temático podrían ser la presencia de cierto realismo mágico,  los héroes civilizadores, el amor, las secuelas de la guerra civil o la vida tradicional antigua. Pero esto (y todo lo anterior) será para la próxima sesión, inicialmente prevista para el  martes 17 de marzo, a las 19:00 horas, en la Biblioteca de San Isidoro de la Universidad de León, con la presencia del autor de la obra Tomás Val, pero que por motivos de sobra conocidos nos hemos visto obligados a posponer.

Ya iremos avisando de las nuevas convocatorias

 

La España vacía, de Sergio del Molino, en el Club de lectura «Leemos juntos»

 LEEMOS JUNTOS :  PROGRAMA PARA IMPRIMIR

El martes 18 de febrero en la biblioteca San Isidoro comenzamos la V edición de “Leemos Juntos”, el club de Lectura  conjunto entre la  Biblioteca de la Universidad de León  y los Bibliobuses de León, este año con tres lecturas  unificadas bajo el título Zonas rurales despobladas 

 

La primera de ellas «La España vacía: Viaje por un país que nunca fue», del escritor y periodista Sergio  del Molino será presentada por Igancio Prieto Sarro, director del Servicio de Cartografía de la Universidad de León.

 

Puedes consultar este libro en todas las  bibliotecas de la Universidad de León

Todas las sesiones son públicas y gratuitas, y se emitirán en vídeo streaming para que quien lo desee pueda seguirlas en tiempo real desde cualquier ubicación a través de este enlace al canal de eventos en directo de la ULe. Te invitamos a  participar y a enviarnos tus preguntas y comentarios en el evento creado en Facebook por los Bibliobuses de León

Leemos juntos. Club de lectura con el bibliobús

Por quinto año… leemos juntos

Continuamos con nuestra colaboración entre el Servicio de Biblioteca de la Universidad de León y los Bibliobuses de la Diputación bajo el inspirador  lema “Leemos juntos”. Basándonos en nuestra experiencia y en las sugerencias recibidas, este curso presentamos  una oferta de lecturas que esperamos sea de interés los lectores. Para facilitar y agilizar la participación de  los lectores hemos introducido varias novedades.

Para cada lectura tendremos dos encuentros:

  1. Coloquio participativo de guía a la lectura:  un experto en la temática de la obra te  ofrecerá claves para la lectura  y comprensión de  la misma.
  2. Coloquio participativo, en el que juntos comentaremos los aspectos que más nos hayan llamado la atención, que nos hayan gustado, que no hayamos entendido….

Formas de participación

La participación es gratuita y está abierta a todo el mundo. Según tus gustos o tus posibilidades, hemos arbitrado para ti diferentes canales de participación. Puedes seguir las sesiones y expresar tu opinión:

    1. Asistiendo físicamente a los encuentros.
      • Los encuentros presenciales de las  lecturas tendrán lugar los  días indicados en el calendario,  en la sala de conferencias de la Biblioteca General San Isidoro a las 19:00 horas. Se ruega puntualidad.
    2. Siguiendo los encuentros por streaming.
      • Todas las  sesiones  se emitirán en directo a través de vídeo streaming para que quien lo desee pueda seguirlas en tiempo real  desde donde quiera a través de este enlace
    3. Participando a través de las redes sociales.
    4. Dejando tu comentario en el  blog tULEctura.

esquema participación

                   

Los ejemplares de las obras se podrán solicitar en el propio bibliobús o en el teléfono 987 234 612, pudiendo ser remitidos por correo a cada lector si fuera necesario. La Universidad de León dispone de un ejemplar de estas obras en todas y cada una de las bibliotecas

Este año, queremos dedicar la V edición de “Leemos Juntos”, el club de Lectura  conjunto entre la  Biblioteca de la Universidad de León  y los Bibliobuses de León a un título que unifica las lecturas escogidas:

Zonas rurales despobladas

Primero inquietan los titulares. El mayor desierto demográfico de Europa tras la zona ártica de Escandinavia. El territorio más desestructurado del Viejo Continente. El feudo español de la despoblación. El primer caso ibérico de demotanasia. Un éxodo humano transmutado en metástasis de la desolación. Un etnocidio silencioso. Una zona biológicamente muerta y condenada a su inmediata extinción. La Laponia del sur. El vacío.

Después estremece el contexto. Si el distrito hongkonés de Mongkok acumula 130.000 habitantes por kilómetro cuadrado, Manila acaricia los 43.000, Manhattan supera los 27.000, Barcelona rebasa los 15.000, la provincia de Madrid sobrepasa los 800 y el conjunto de España conserva una media de 92 humanos por kilómetro cuadrado, este vastísimo territorio incrustado en la periferia de cinco comunidades españolas, que se extiende por diez provincias y agrupa a 1.355 municipios, esta tierra donde el silencio cabalga montañas y las voces infantiles quedaron afónicas el siglo pasado tiene una densidad media de solo 7,34 habitantes por kilómetro cuadrado. Igual que la gélida y boreal Laponia. Menos de ocho personas por cada 140 campos de fútbol. Imagine todo Mónaco: con dicha densidad allí vivirían dieciséis ciudadanos. Imagine la Ciudad del Vaticano: allí habitarían cuatro.

En “Los últimos. Voces de la Laponia española” de Paco Cerdá.
(Pepitas de Calabaza, 2017; pág. 7)

 

El 90% de la población se concentra en 1.500 municipios de los 8.124 que tiene España.

La huida de los habitantes del interior de España hacia las zonas costeras, en el mejor de los casos, o al extranjero, en el peor, viene condicionando las formas de vida de todos  desde los años 60 del S. XX.

La falta de medidas políticas de calado, con acciones parciales y a corto plazo y una preocupante ausencia de planes al respecto, nos han conducido a una situación tan alarmante como lo es pensar que gran parte del territorio nacional acabará siendo un desierto en pocos años, cuando ahora mismo ya demasiadas zonas sufren sus consecuencias.

Una parte importante del área  rural español cuenta con densidades de población inferiores a los 10 habitante/ km2 e incluso a los 5 habitantes/km2 en las zonas que se encuentran en situación más crítica, la denominada “Laponia española”

Las recientes manifestaciones de ciudadanos rurales denunciando su abandono, han puesto sobre la mesa de la ciudadanía en general la apremiante necesidad de considerar el problema en sus justas dimensiones.

A falta de otras medidas más amplias, recientemente el gobierno de Galicia ha promulgado la primera ley de repoblación en nuestra era, sin que llegue a contemplar ninguna medida de carácter cultural, lo que le priva a priori de un resultado exitoso, dado que las personas no somos únicamente economía.

La preocupación por este tema dentro del mundo cultural es creciente, en sintonía con las bibliotecas del mundo, que se han puesto a trabajar en el cumplimiento de la Agenda 2030 de la ONU para, desde sus servicios, contribuir a la aniquilación del hambre, el analfabetismo, la mortalidad infantil o las desigualdades, entre otros de un conjunto de 17 objetivos.

En España la atención bibliotecaria sobre este grave problema cada vez es mayor, como se puede apreciar con la convocatoria ya, para este mismo año 2019, de varios foros dedicados al tema: el 9º Congreso Nacional de Bibliotecas Móviles de la Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles (octubre), la Jornada Biblioteca y Municipio del Ministerio de Cultura (noviembre), la Mesa Redonda sobre la Despoblación de la Asociación La Sal para el Fomento de la Lectura (noviembre) o la constitución de un Grupo de Trabajo en el propio Ministerio de Cultura.

Y el problema no ha hecho más que comenzar:

“Lo primero que detectamos los demógrafos fue la despoblación rural, pero las siguientes en caer son las ciudades intermedias, antiguos centros comarcales. Luego, les llega el turno a las ciudades medianas” (Diego Ramiro Fariñas, jefe del Departamento de Población del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC)

Para afrontar el reto del despoblamiento, los organismos oficiales se implican en la puesta en marcha de políticas para fomentar el relevo generacional, reforzar el papel de las mujeres rurales,  ayudar económica y fiscalmente a la creación de empresas agrarias e impulsar la innovación y la digitalización, además de continuar con el plan de extensión de banda ancha en las zonas de baja densidad de población.

Este año, en nuestro Club de Lectura queremos aportar nuestra pequeña contribución conociendo más el problema de la despoblación  y la…  ¿existencia, subsistencia supervivencia?  en entornos rurales desde lecturas cautivadoras, que lo mismo nos puedan llevar al corazón de las personas que lo sufren a diario, como a sus paisajes, sus tradiciones, sus inquietudes, su riqueza patrimonial, otros modos de vida alternativos. Sin un límite prefijado de antemano porque, como en años anteriores, la lectura en nuestro club nos puede llevar a lugares y momentos insospechados.

¿Qué vamos a leer?

Toda las sesiones son abiertas y gratuitas

¡Te esperamos en la Biblioteca San Isidoro!

“El jugador de ajedrez”, de David Sala + “Novela de ajedrez”, de Stefan Zweig. Coloquio

El pasado martes 29 de enero celebramos un coloquio en torno a las dos lecturas que ocuparon la primera sesión de la presente edición del club de lectura Leemos juntos.

Empezamos por lo más general, debatiendo sobre la estética Art Decó, aprentemente anacrónica, pero que por un lado convierte al comic en una preciosa obra de arte y que transmite al lector reminiscencias de los locos años 20 y toda una época de cambio, de fulgor antes de la debacle.

La historia de «Novela de ajedrez» está narrada por un personaje que viaja en el mismo trasatlántico que el protagonista. Apenas nada sabemos de él, pero escuchamos su voz  y  vemos al resto de personajes a través de su mirada.  Si jugamos a comparar la imagen de ese narrador y con la de  un joven Stefan Zweig (quien años después, escapando del avance del nazismo en Europa, realizó una travesía probablemente parecida), podemos pensar que David Sala ha querido homenajear y hacer presente la figura del  autor de la novela. De la misma manera, podemos establecer un paralelismo entre estas dos imágenes.

En conclusión, lo más destacado es la atemporalidad de los símbolos, especialmente los que constituyen los personajes del Señor B. y Czentovicz. Como señalaba nuestro compañero Roberto, el campeón mundial de ajedrez no es otra cosa que la definición palpable de que un individuo a través de un razonamiento lógico pero sin emociones, empatía ni inteligencia puede llegar a dominar el mundo, mientras que, de forma trágica, los que piensan, razonan y difieren del sistema están condenados a fracasar.

A raíz del ejercicio comparatista entre novela y cómic se originó un interesante debate acerca de los diferentes lenguajes, de las versiones y los originales, sobre la vigencia y el público del cómic y el album ilustrado en la actualidad, etc. Con todo ello, en cualquier caso (con sus defensores y detractores arguyendo sus argumentos en un debate apasionado) quedó claro que una obra de los años 40 tiene absoluta vigencia en la actualidad.

«El jugador de ajedrez», de David Sala + «Novela de ajedrez», de Stefan Zweig. Guía a la lectura

 

Por Inés González Cabeza

El jugador de ajedrez y Novela de ajedrez están en todas las bibliotecas de la ULE

Todos los encuentros del club de lectura Leemos juntos se  retransmiten en directo
a través de ULE TVy  posteriormente se almacenan en nuestro canal de vídeos.

Actualizado febrero 2019 : Vídeo de la sesión

Para esta nueva edición del club Leemos juntos, hemos procurado englobar bajo el título de «La libertad en juego» a varias narraciones que nos muevan a la reflexión acerca de algunos de los peligros que, hoy en día, vuelven a acechar a nuestras sociedades tras un breve letargo que, quizás, nunca fue tal. Los conceptos abstractos y excluyentes de «nación», «pueblo» o «raza»; la manipulación de la información y del pensamiento en aras de intereses políticos y económicos; el cuestionamiento de derechos fundamentales que creíamos inamovibles… La historia amenaza siempre con repetirse y la cultura, una vez más, se manifiesta como un bastión fundamental contra quienes pretenden destruir la libertad.

Este año, comenzamos con una con una propuesta novedosa: la lectura de una obra literaria y de su más reciente adaptación al lenguaje del cómic. El pasado curso, aprendimos varias de las claves para el análisis de un cómic en las dos sesiones que dedicamos a la lectura de La casa, de Paco Roca. Ahora, aprenderemos a valorar El jugador de ajedrez, de David Sala (Astiberri, 2018) como narración gráfica y como adaptación de la Novela de ajedrez, de Stefan Zweig. 

Leemos juntos… una historia de Stefan Zweig

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Admirado en su juventud, despreciado y condenado al exilio de su Austria natal en su madurez, relegado a observar la larga noche de la destrucción de Europa, cuyo nuevo amanecer nunca llegó a conocer, Stefan Zweig sigue siendo a día de hoy uno de los escritores europeos del siglo XX más reconocidos en todo el mundo. Debido a su amplia formación humanística, su carácter templado y su inquebrantable creencia en una Europa unida y democrática frente al nacionalismo y totalitarismo, ideas que vio materializarse en dos Guerras Mundiales, muchos han creído observar en sus creaciones literarias una suerte de premonición de los males intelectuales de nuestro mundo, pero también un ejemplo de cómo la cultura debe actuar en defensa de la libertad humana frente a la violencia promovida por quienes ejercen el poder de forma despótica.

Su trayectoria literaria y vital, pese a su trágico final, es toda una lección de dignidad humana frente a la barbarie. Lector voraz de nacimiento, estudió Filosofía y otras disciplinas humanísticas y se codeó con la élite intelectual de Viena, entonces capital del próspero Imperio Austrohúngaro, cuya cultura acogedora, vibrante y civilizada añoraría durante el resto de su vida, como resulta patente en su autobiografía El mundo de ayer. Memorias de un europeo, escrita durante su exilio americano. Fue uno de los escritores más exitosos de Europa durante la llamada época de entreguerras, período en el que algunas de sus novelas fueron adaptadas al cine en Alemania, Francia y Estados Unidos (cabe mencionar que, desde entonces, sus obras han sido objeto de decenas de adaptaciones cinematográficas). A lo largo de su vida, llegó a cultivar todos los géneros literarios, si bien algunas de sus más brillantes aportaciones estéticas las encontramos en sus obras de no ficción, en especial en sus ensayos y sus biografías de personajes históricos célebres.

Pese a su indiscutible contribución a la historia de la literatura en lengua alemana, el régimen de Hitler, en su afán por eliminar de la historia a todo «no ario», prohibió la publicación y distribución de sus libros, llegando incluso a cancelar la representación de la ópera La mujer silenciosade su amigo Richard Strauss, cuyo libreto era de su autoría. El ascenso del nazismo y la aparente pasividad internacional ante sus consignas precipitaron su huida hacia América, donde terminaría sus días en 1942 sin la esperanza de volver a su hogar y con el triste convencimiento de que el mundo que conoció había desaparecido para siempre.

Es a través de esta lente biográfica como debemos observar la historia que Zweig nos propone en su Novela de ajedrez, que fue su última obra de ficción y se publicó de forma póstuma en 1943, en la que las vidas de varios caballeros europeos se entrelazan en en una travesía marítima entre Nueva York y Buenos Aires, durante la cual se produce una trágica revelación sobre el trauma que aún acecha a uno de ellos, víctima del ostracismo y la tortura bajo el régimen nazi.

Leemos juntos… una adaptación al cómic

El jugador de ajedrez aúna dos de las tendencias más populares en el panorama del cómic adulto actual: el espíritu reivindicativo (ya sea en defensa de grupos oprimidos, como denuncia de conflictos que resultan en traumas colectivos, o como crónica de realidades sociales olvidadas o ignoradas) y la adaptación desde otros lenguajes.

Muchos autores actuales de cómic han tratado en sus obras temas relacionados con la libertad o la defensa de los derechos humanos. Esto no es nada extraño: desde sus inicios en la prensa del siglo XIX, el cómic se usaba para hacer comentarios críticos con la realidad social o política del momento, y hoy se sigue empleando para este fin en sus múltiples formatos.

Tampoco resulta novedoso el fenómeno de la adaptación de obras literarias al lenguaje del cómic, pero debemos tener presente lo que significa una adaptación en el contexto del cómic de autor. En la mayoría de los casos, no estamos hablando de las bien conocidas versiones reducidas (con respecto al argumento de la obra que adaptan) y que pretenden resultar atractivas para un lector juvenil, con el objetivo de que se interese por la lectura de la obra original, habitualmente un clásico de la llamada «literatura universal». Por el contrario, hablamos de interpretaciones libres, guiadas por los intereses creativos de sus autores,  que incluso llegan a requerir de un conocimiento previo de la obra que se adapta y de otros referentes artísticos o literarios para su comprensión, por lo que están explícitamente dirigidas a un lector adulto y de cierta formación cultural. Estas variaciones, reinvenciones, complementos gráficos a historias bien conocidas, son objetos artísticos en sí mismos, creados para ser comprendidos como tales. Este es el caso de El jugador de ajedrez. 

Como sucede con toda adaptación, El jugador de ajedrez es un producto creado y publicado en un muy determinado contexto sociocultural. Por una parte, se encuadra dentro de aquello que denominamos, de forma genérica, «novela gráfica», probablemente la manifestación más popular dentro del mundo del cómic en la actualidad, que nos hace plantearnos algunas preguntas acerca de las tensiones entre centro y periferia en nuestro sistema cultural: cuando el cómic imita a la literatura (en especial cuando hablamos de una adaptación de una obra literaria), ¿mejora su consideración cultural? 

Por otra parte, existen factores que determinan la aparición de una adaptación. En el cómic de autor, las motivaciones personales de los artistas son fundamentales (la Novela de ajedrez es uno de los textos predilectos de la juventud de David Sala), pero también otros factores contextuales que rigen las actuaciones de las editoriales. El jugador de ajedrez ha sido comercializado en un momento de evidente incertidumbre mundial acerca del futuro del planeta y sus naciones, por lo que la historia de Zweig, reinterpretada gráficamente en esta era de las imágenes, resuena especialmente entre los lectores actuales.

Finalmente, cuando pretendemos realizar una valoración acerca de la calidad artística o estética de una adaptación como El jugador de ajedrez, debemos procurar trascender el nivel de la fidelidad textual y argumental a la obra original y aprender a reflexionar acerca de cómo funciona la adaptación individualmente, qué estrategias ha seguido su autor al cambiar de medio o lenguaje la obra original, cuáles son las motivaciones y la eficacia de esas estrategias, cuáles son los elementos que aportan originalidad a la adaptación como obra singular perteneciente a su propio medio o lenguaje y como objeto cultural que existe dentro de un universo de adaptaciones, etc.

Leemos juntos… El jugador de ajedrez

El jugador de ajedrez es la más reciente publicación en España del ilustrador francés David Sala (y su única obra como autor completo publicada hasta la fecha en nuestro país), que ya se había adentrado en el mundo de la adaptación con sus cómics sobre el Inquisidor Aymerich, con guion de Jorge Zentner, basados en las novelas de «fantaciencia» de Valerio Evangelisti.

Tampoco se trata de la primera adaptación a otro lenguaje de la Novela de ajedrez, que cuenta, al menos, con una adaptación cinematográfica, una ópera, y otro cómic en lengua francesa (no traducido al español).

Con un grafismo de clara inspiración modernista y realizado enteramente en lápiz y acuarelaEl jugador de ajedrez preserva el trasfondo histórico y emocional de Novela de ajedrez, que puede ser leída como «una bella metáfora sobre la claudicación de la inteligencia creadora frente a la fuerza bruta que, usando una lógica fría y correosa, se convierte en imparable apisonadora.”. Entre sus elementos visuales más destacables, se encuentran la llamativa paleta de tonos azules y violáceos, que dota a la obra de una personalidad propia y actúa como un importante mecanismo de cohesión, y su capacidad para codificar en forma de viñetas el claustrofóbico mundo interior del señor B., cuya obsesión permea a todos los elementos que componen los escenarios en forma de insospechados tableros en muebles, suelos y paredes. 

Dado que sabemos que el lenguaje de la literatura y el del cómic difieren en sus aproximaciones narrativas a una misma historia, os proponemos realizar una lectura comparativa de las obras de Sala y Zweig que nos permita alcanzar una mayor comprensión acerca del fenómeno de la adaptación. Para ello, os sugerimos realizar una reflexión acerca de cuestiones como las siguientes:

  • ¿Qué convergencias y divergencias apreciamos entre el cómic de David Sala y la novela de Stefan Zweig? ¿Qué estrategias de adaptación y motivaciones estéticas podemos adivinar en El jugador de ajedrez?
  • Observando otras adaptaciones de la misma obra, ¿cuáles podrían ser las principales aportaciones de la narrativa gráfica de David Sala? ¿Cómo podríamos definir los matices que aporta el lenguaje icónico en El jugador de ajedrez?
  • ¿Existen significados simbólicos en la Novela de ajedrez? ¿Qué ejemplos de lenguaje simbólico (metáforas visuales) encontramos en El jugador de ajedrez? 
  • ¿Cómo emplea David Sala los escenarios y la composición de las viñetas para representar el descenso a la locura del señor B.?
  • ¿Cuál es la trascendencia de la Novela de ajedrez de Stefan Zweig? ¿Es pertinente su reescritura gráfica o su adaptación a otros lenguajes narrativos? ¿Magnifica o banaliza su adaptación su significado original?

Os esperamos el martes 29 de enero a las 19:00
en la Sala de Conferencias de la Biblioteca General San Isidoro
para abordar el coloquio participativo sobre estas obras

¡Buena lectura!

 

 

VI edición del Club de lectura ULE. IV edición del Club de lectura con el Bibliobús

A punto de comenzar el curso 2018-2019, ya tenemos preparada “casi”  toda  la programación que vamos a ofrecerte desde  tULectura.  Sabemos que algunas  de las actividades que más interés despiertan son los coloquios y encuentros de nuestros de clubes de lectura. Por eso, te recordamos  sus  programas y las distintas formas en las que puedes participar.

VI edición del Club de lectura ULE 

Programa para imprimir

FORMAS DE PARTICIPACIÓN EN EL CLUB DE LECTURA de la ULE (¡importante!)

  1. Si estás interesado en obtener el diploma acreditativo para el reconocimiento de los créditos LEC y ECTS,  aquí tienes el enlace para matricularte  en el Curso  de Extensión Universitaria CLUB DE LECTURA UNIVERSIDAD DE LEÓN.

    ¡¡¡ No todo el mundo tiene que matricularse !!!

  2. La Universidad de León abre su club de lectura a toda la sociedad, de forma abierta y gratuita. No necesitas  matricularse para poder asistir, aunque sí te pedimos que nos manifiestes tu deseo de participar para tenerte en cuenta, enviarte los avisos y recordatorios… Por lo tanto, si solo estás interesado en asistir a los coloquios y encuentros de las lecturas, no es necesario que te matricules ni pagues ninguna cantidad económica. Simplemente envíanos tus datos a nuestro correo tulectura@unileon.es para que sepamos que contamos contigo. Indícanos:
    – Nombre y apellidos.
    – Correo electrónico (si eres miembro de la ULe, el institucional).
    – Tipo de usuario: Estudiante/ PDI/ PAS /Externo.
  3. Puedes participar únicamente de forma virtual, pues a través del blog  te ofreceremos información de cada una de las sesiones, y además emitimos a través del   canal de emisión en directo  de la Universidad de León  la visita  del autor, con quien puedes interactuar en el momento a través de nuestras  redes sociales. Después editamos este vídeo para que lo tengas disponible siempre que quieras o si no has podido asistir al encuentro. Para participar de esto modo tampoco existe ningún requisito.

 

IV edición del Club de lectura “Leemos juntos”

(En colaboración con el Instituto Leonés de Cultura,
Servicio Provincial de Bibliobuses)

 Programa para imprimir

 

FORMAS DE PARTICIPACIÓN EN EL  CLUB DE LECTURA “LEEMOS JUNTOS”

La participación es gratuita y está abierta a todo el mundo. Según tus gustos o tus posibilidades, hemos arbitrado para ti diferentes canales de participación. Puedes seguir las sesiones y expresar tu opinión:

  1. Asistiendo físicamente a los encuentros.
    • Los encuentros presenciales de las  lecturas tendrán lugar los  días indicados en el calendario,  en la sala de conferencias de la Biblioteca General San Isidoro a las 19:00 horas. Se ruega puntualidad.
  2. Siguiendo los encuentros por streaming.
    • Todas las  sesiones  se emitirán en directo a través de vídeo streaming para que quien lo desee pueda seguirlas en tiempo real  desde donde quiera a través de este enlace
  3. Participando a través de las redes sociales.
  4. Dejando tu comentario en el  blog tULEctura.

#HayQueSeguirCantando, del Solito Trovador. Guía a la lectura (II)

 

– Vídeo de la sesión –

¿Por qué un LibroDisco?

¿Y por qué no? Cuando elegimos las lecturas para este curso con el bibliobús valoramos  el encuentro interdisciplinar  que ocurre en esta obra y que la dota de un atractivo especial;  ello ocurre porque la relación entre poesía y música ha sido estrecha desde antiguo, pues la vieja alianza que establecen se basa en la necesidad de ambas de expresar sus contenidos de forma armónica a través del ritmo (palabras, sonidos, pausas).

El propio Carlos Huerta Mínguez se confiesa incapaz de separar la poesía y la música, y con la musicalización de  los poemas pretende llegar a más gente y crear cierta continuidad en la obra.

En #HayQueSeguirCantando, música y palabra se complementan, pero además involucran  a otras disciplinas (pintura,  cine…) que la enriquecen y ayudan a su mejor comprensión, de manera que el resultado final aglutina el trabajo y la colaboración de músicos, poetas, escritores, ilustradores, actores, promotores, productores y gentes de buena voluntad que sostuvieron con su confianza el proyecto de microfinanciación colectiva  (crowdfunding) propuesto por Marciano Sonoro.

Señalar este nacimiento no es baladí, pues el espíritu de generosidad de quienes han participado prestado su voz, su tiempo,  su trabajo, su poesía late en todo el disco.

La poesía no se entiende: la poesía se vive

De la mano del escritor y poeta Abel Aparicio iniciamos nuestra guía a la lectura acercándonos a las claves poéticas necesarias para la comprensión de la obra. Perder el miedo al texto poético fue su recomendación previa, algo así como una invitación en los siguientes términos: «confía y déjate caer» 🙂 Y lo cierto es que poesía, charla, vida y opiniones  fluyeron de manera natural a lo largo de la tarde.

Temática

El discurso narrativo que recorre el LibroDisco contiene varios temas que lo vertebran:

Ciudad versus campo, incluyendo en esta categoría la lucha tanto exterior como íntima que conlleva oponer las grandes urbes y los pequeños pueblos, la vorágine de la prisa y el cemento ante la «ley natural de los bosques».

Reivindicación social, que recoge esa parte íntima y personal que evoluciona y se transforma en un sentimiento colectivo de pertenencia a una comunidad. En este sentido, el libro recoge poemas de Miguel Hernández, de Juan Carlos Mestre, del propio Carlos Mínguez

El viaje como camino deseado e inevitable para seguir viviendo de forma auténtica;  aparece como una poderosa  metáfora que recorre  todo el disco.

La vida es un viaje. Un viaje por dentro y por fuera. El viajero canta como cantan las aves cuando vuelan, y narra sus historias cuando reposa en el nido, consciente de que la migración continuará. Hay ciudades en el alma y emociones en cada avenida. Existen pueblos en la imaginación y seres imaginarios en las aldeas. Las regiones de nuestro ser tienen estaciones de las que parten trenes que nos conducen a los andenes de las grandes urbes y de las pequeñas poblaciones, y en nuestros corazones resuenan intermitentes y constantes los ecos de las huellas de los pasos de nuestras vidas. Están quienes se desplazan para viajar, quienes viajan a través de los libros y el arte o quienes viajan solo por dentro, como hace por venas y arterias la sangre que nos mantiene en pie. Pero todos viajamos. Vinimos viajando y nos iremos viajando. Y cantando. Como los ruiseñores y los jilgueros. Como los poetas, como los cantautores. El viento nos lleva y nos trae. Hay que seguir viajando y hay que seguir cantando.   (Carlos Huerta Mínguez en el primer texto de la obra)

Astorga, epicentro geográfico temático del disco, se muestra como referente vital del autor en una relación de amor-odio. Otras ciudades aparecen referenciadas  en los textos  y viajar a otros lugares supone, como hemos visto, una respuesta a la necesidad y el deseo de aprendizaje, de crecimiento. Pero Astorga se mantiene como el punto de partida y de retorno en ese camino. La preciosa «Carta de otoño a la muralla de Astorga»  refleja sentimientos  que trascienden lo generacional y lo elevan a otra categoría. Allí se encuentran los abuelos, los relojes de cuerda, la calma, el calor de la tierra. Es la protección, pero a la vez es el ahogo. Por eso es necesario partir, traspasar los propios  límites para poder volver renovado.

«Me empujaste tantas veces… que persistentemente regresé»

San Roque, Astorga (2015, Jaillus)

San Roque, Astorga (2015, Jaillus)

#HayQueSeguirCantando

En la canción «El club de los poetas muertos y censurados» se encuentra el verso que da nombre al disco  y que no se entiende sin el poema de José Antonio Llamas «No amanece», cuya publicación provocó el cierre en 1968 de la revista «Claraboya» por  parte del  ministro del régimen, Manuel Fraga.

El poema se convirtió entonces en un símbolo del rechazo a la censura, y en su recuerdo #HayQueSeguirCantando  traslada a la actualidad un grito de protesta pero también  de esperanza,  y un desafío a las censuras (políticas, económicas, religiosas) que  aún en tiempos de aparente libertad, siguen escrutando de manera lábil  las obras de creación.

El círculo temático, ideológico y emocional  del LibroDisco se cierra en el epílogo:

Después de no amanecer permaneció la noche censora ahogando al alba bajo las aguas frías del pantano. El silencio se impuso en los valles, y la niebla, siempre la niebla, escondió lo secretos en las orillas de los ríos de la vida y de la muerte. Las ciudades también se apagaron, obsesionadas en su angustiosa ansia por progresar a golpe de tecnología, hormigón y decreto, dándoles la espalda a la naturaleza y a los maestros.

Pero nosotros seguimos cantando.

El Solito Trovador  visita el club  de lectura «Leemos juntos»
#HayQueSeguirCantando
Jueves 8 de marzo de 2018,  19:00 horas
Biblioteca Municipal de Astorga

Sesión abierta y gratuita

 

#HayQueSeguirCantando, del Solito Trovador. Guía a la lectura (I)

Los próximos jueves 1 y 8 de marzo  (19:00 h.) celebraremos en la
Biblioteca Municipal de Astorga
los coloquios correspondientes a la tercera y última propuesta
(por este curso) del club de lectura «Leemos juntos».
Como siempre, estos encuentros son abiertos y gratuitos.

Te invitamos a asistir y participar en la medida en que lo desees. Puedes pedirnos un préstamo de este libro-disco en cualquiera de las bibliotecas de la Universidad de León o en el Servicio de Bibliobuses del ILC. También puedes escuchar las canciones en el siguiente enlace de  Spotify  (solo puedes oírlo si tienes cuenta),  aunque ahí no podrás ver las  preciosas ilustraciones de Jaillus, ni otros poemas y recitativos que componen la obra…

Bajo la coordinación del escritor y participante en el disco Abel Aparicio, abordaremos la lectura de esta obra con el siguiente calendario:

  • 1 de marzo de 2018. Guía a la lectura y coloquio participativo
  • 8 de marzo de 2018. Coloquio, debate y visita del autor Carlos Huerta Mínguez

El libro-disco de Carlos Huerta, “El Solito Trovador”, está formado por 14 registros sonoros, de los que cinco son recitativos de distintos autores y voces con música de fondo, y 9 canciones sobre poemas de Carlos Huerta y otros autores, donde Carlos es el autor de las músicas y adaptaciones.

En el soporte papel encontramos, además de la letra de las canciones y recitativos, 18 poemas y   las citas que preceden al texto de algunas canciones.

Tanto la carátula del disco como todo el libro en papel está ilustrado por Jaillus.

Aunque el grueso lo constituye la obra de Carlos Huerta, la obra es un buen ejemplo donde la colaboración de varios artistas, entre narradores, poetas, músicos e ilustrador enriquece notablemente el resultado final.

La obra es un canto a la creatividad de los poetas, en su papel de denunciar y registrar la realidad mientras llegan tiempos mejores. Para ello, se hace un recorrido por la memoria, la insignificancia humana en el Universo, el dominio del sino y la irreversibilidad de la vida y la muerte.

Poemas, canciones y textos van recalando en la abrumadora necesidad de no dejarse vencer por la circunstancia adversa y fatalista mediante el cultivo de la poesía, la amistad, el amor, la responsabilidad social, la esperanza, el optimismo, la música, la naturaleza y el tesón por seguir adelante.

Entre todo ello, también hay espacio para la alabanza de los espacios queridos tales como París, Ouchy, Essaouira, Asturias, Astorga o León.

La colaboración de destacados poetas y cantautores amplía las miras de la obra, que en algunos momentos hace pensar en un canto coral: Luis Eduardo Aute, Juan Carlos Mestre, Marín Albalate, Abel Aparicio o Ángel Petisme, entre otros, aportan sus textos pero también sus voces.

Esquema de lectura

  • Punto de partida. Hay que seguir caminando, hay que seguir cantando.
  • Carlos Huerta “El Solito Trovador”.
    • Bibliografía.
    • Su papel y significado en esta obra.
  • Recorrido por los autores que colaboran:
    • La aportación de cada uno.
    • Significado de su aportación en el conjunto de la obra.
  • Estructura de la obra.
  • Repaso a las obras que componen el libro-disco: reunión por temas, por autores, por técnicas….
  • Breve análisis de cada canción y recitativo: texto, música, intervinientes.

Bueno, me largo, de Hape Kerkeling. Guía a la lectura

Puedes ver el vídeo de la sesión de guía a la lectura

 

Bueno, me largo: El camino de Santiago, el más importante de mi vida

Bajo la guía de José Antonio Martínez Reñones, el jueves 15 de febrero emprendimos en el club de lectura “Leemos juntos” el acercamiento a la segunda obra para esta temporada con una pregunta que hizo sonreír a los asistentes:

¿por qué un hombre sin grandes habilidades literarias concita a tantos millones de personas en torno a su escritura y provoca en Alemania un enorme interés por el Camino de Santiago?

Dejando los detalles más concretos de la obra para la segunda sesión, Martínez Reñones nos recordó la simbología literaria y vital del tema del viaje, presente desde los primeros tiempos de la cultura occidental (Poema de Gilgamesh, la Iliada, la Odisea…), y el origen del camino de Santiago, auténtico camino de luz que transcurre paralelo al sol hacia el fin de la tierra, superpuesto en gran parte al antiguo Callis Ianus  o Sendero de Jano.

Puedes ver nuestra entrada  Santiago, el Codex Calixtinus y el juego de la oca

Pero no hay solo hay una senda: igual que todos los caminos llevan a Roma, el peregrino a Santiago puede hacer su viaje a través  del Camino Francés (por Navarra o Aragón), el Camino Primitivo, el Camino de la Costa o Norte, la Vía de la Plata, el Camino Inglés, el Camino Sanabrés… De los más de 300.000 peregrinos que en 2017 recibieron la compostela, como mínimo un tercio de ellos (¡1000.000!) pasaron por la provincia de León, que se convierte de este modo en un enclave fundamental en los itinerarios  jacobeos pues cuenta con un gran número de kilómetros en los que se cruzan, acaban o se inician distintas rutas del Camino

Con la suerte de tener entre el público a Luis Gutiérrez Perrino, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León «Pulchra Leonina», abordamos datos más recientes y concretos del Camino, cuyo resurgimiento se puede concretar a partir del  23 de octubre de 1987, fecha en que el Consejo de Europa lo declaró primer Itinerario Cultural Europeo.

Como recomendaciones bibliográficas para acercarnos al Camino de Santiago en la literatura, José Antonio Martínez Reñones nos propuso la siguiente selección.

Allá en el noroeste… una cartografía literaria del camino en León / Álvaro Cunqueiro… [et al.] ; Coordinado por Javier Gómez-Montero
León : Lobo Sapiens , 2009
315 p. ; 24 cm
978-84-92438-10-5

Carro Celada, Esteban
Picaresca, milagrería y milandanzas en la Vía Láctea / Esteban Carro Celada ; prólogo, José A. Carro Celada ; dibujos, Rosendo García Ramos «Sendo»
Astorga (León) : Ediciones del Lobo Sapiens , [2004]
191 p. : il. ; 24 cm
84-933053-8-3

Pérez Ruiz, Alberto ( 1935-)
Recuerdos y reflexiones de un caminante / Alberto Pérez Ruiz
León : Lobo Sapiens , 2011
568 p. : il., fot. 24 cm + 1 h. pleg

Rutherford, John ( 1941-)
Las flechas de oro / John Rutherford ; traducción de Uxía Iglesias Tojeiro.
León : Lobo Sapiens , 2013.
267 p. ; 18 cm.
978-84-940971-7-1

Trapiello, Andrés ( 1953-)
Breve guía para perder el Camino a su paso por León según el cuaderno semicierto de una mujer algo escaldada que buscaba un jubileo / Pedro Trapiello
Astorga : Ediciones del Lobo Sapiens , [2004]
77 p. ; 15 cm + 1 disco (CD-DA)
84-933053-2-4 (libro)

Como propuesta para el coloquio del  próximo jueves, José Antonio Martínez Reñones nos dejó además estos puntos sobre los que reflexionar:

  • Tema: El Camino como extracto y metáfora de la Vida. (El homo viator)
  • Libros: El Viaje. De la Iliada, al viaje de Egeria,  La Divina Comedia y tantos…
  • De la calidad de los libros, también de los de viajes…
  • El autor y sus características personales: Alemán, treintañero, gay, humorista y famoso televisivo.
  •  Juicios sobre su visión:
    • Literaria
    • Histórica
    • Paisajística
    • Sociológica
    • Religiosa
    • Humorística
    • Moral
  • Reflexiones sobre el Camino a tenor de Bueno, me largo:
    • El Camino como refugio espiritual de occidente
    • El Camino y los miedos
    • El Camino y la enfermedad
    • El Camino, punto de encuentro de seres ¿extraños?
    • El Camino y la aventura
    • El Camino y el sexo
    • El Camino, ese gran negocio
    • El Camino, un intercambiador cultural
    • El Camino, una ensoñación
    • Los objetivos personales
    • ¿El cambio transformador?
    • ¿Lugar de revelación?
  • El fenómeno editorial:
    • Ventas
    • Repercusión mediática

Puedes ver el vídeo de la sesión del coloquio y debate sobre la obra 

 

(¿Sabes que hay una película del año 2015 que adapta al cine esta obra de Hape Kerkeling?)

«La casa», de Paco Roca. Coloquio de los lectores

Por Inés González Cabeza

Puedes ver aquí el vídeo de la sesión

«Nada compromete más a un autor que arrancar su obra con una secuencia memorable», afirma Fernando Marías en el epílogo a La casa. La fuerza de la primera página, con la que comenzamos el coloquio, resultó también sorprendente para nuestros lectores, que quisieron destacar el uso de la simetría y los paralelismos visuales para adentrar al lector en la obra. Ni el hombre que abandona su casa en esa primera página, ni tampoco el lector que observa la escena, saben que él nunca regresará. Esa secuencia incompleta, seguida de unas poderosas viñetas que sugieren el paso de las estaciones en un huerto abandonado, alcanza su plenitud en la tercera página, una cuadrícula idéntica a la de la primera pero esta vez formada por viñetas en negro, borrosas, reflejo de la oscuridad de una casa que lleva cerrada mucho tiempo. Solo gracias a la maestría gráfica de Roca podemos comenzar a intuir por qué.

Empleando como faro el evocador epílogo de Fernando Marías, navegamos por las páginas de La casa solo para llegar a la conclusión de que, efectivamente, cada uno de nuestros lectores vivió «de forma distinta su estancia en estas habitaciones donde habita y se muestra lo universal«. El dibujo, por ejemplo, fue uno de los elementos más comentados en la sesión. Para algunos de los asistentes, es el perfecto acompañante para una historia sencilla y costumbrista como la que Paco Roca nos presenta. Para otros, fue un elemento impactante por la viveza de sus detalles, una muestra de que quien está dando forma a esta narración no es un novelista, sino un dibujante, un artista gráfico consciente del poder de las imágenes para evocar emociones. Por este motivo, las viñetas en las que el débil reguero de agua que brota de la boca de la manguera se yuxtaponen a aquellas en las que se nos muestra el rostro del padre en sus últimos días, evidenciando su condición de metáfora visual del final de la vida, fue destacada como una de las secuencias más memorables de la obra. Por otra parte, los lectores observaron una doble intención en el uso que Paco Roca hace del color en La casa: la de establecer saltos temporales, o divisiones entre pasado y presente, y la de transmitir emociones a través de la combinación de tonalidades, siendo la más comentada la gama del sepia, el color por excelencia de las fotos antiguas, que transportó a muchos de los lectores al espacio subjetivo de la memoria.

Los silencios de La casa, que ya destacaba Fernando Marías, fueron otro de los elementos que más gustaron a nuestros lectores. Sin restarle importancia a la construcción y el contenido de los diálogos, consideraron que las viñetas mudas las que llevan en ocasiones el peso narrativo de la obra y aportan significados inesperados, añaden matices no reflejados en el texto, permiten y fomentan la reflexión, etc. La aparente simplicidad del argumento de la obra ocultaría, en definitiva, varias capas de contenido simbólico y emocional. Algunas de esas cuestiones hacia las que constantemente apuntan las viñetas sin texto son el paso del tiempo, la complejidad de las relaciones familiares y el peso de los recuerdos.

El profundo intimismo de La casa no impide a Paco Roca hacernos valorar la cuestión de la subjetividad y la perspectiva. La pérdida del padre, una brecha inconmensurable en el ámbito familiar, no es tal a ojos del mundo. La vida continúa tras la tragedia. Especialmente emotiva resultó para los asistentes la secuencia de la sala de espera del hospital, no solo por su excelencia a la hora de representar, de nuevo, el paso de las estaciones, sino por sus viñetas finales, en las que creemos observar de espaldas al padre, que al final resulta ser un hombre anónimo. Carla y su padre no vuelven a ocupar nunca más esos asientos, pero otras historias suceden tras su marcha. La muerte arrebata a Antonio la oportunidad de ver crecer su higuera, pero Manolo, su vecino y amigo, continuará cuidando de ella, con la esperanza de realizar ese anhelo personal e incomprendido por la siguiente generación.

Porque la higuera no es, únicamente, como el resto de los numerosos árboles que observamos en La casa, una imagen metafórica de la propia vida, de la familia (el árbol genealógico), de la continuidad de un legado familiar (el tocón cuyos anillos marcan recuerdos), etc. La higuera, como apuntaron algunos de los asistentes, representa los sueños de un hombre de su generación, hambriento durante la posguerra, que soñaba con una vida más próspera, que incluía una casa con pérgola, un coche brillante y una higuera como aquella en cuyas ramas se refugiaba, de niño, de todos sus problemas. Manolo, al contrario que los hijos de Antonio, comprende y, tal vez, comparte, este sueño no tan secreto. Esta problemática generacional fue percibida como otro de los grandes temas de la obra, siendo el personaje del nieto mayor una especie de puente entre generaciones que permanece en su lugar tras la pérdida que reorganiza a todos los miembros de la familia y los sume en un juego de cuestionamiento, reproches y juicios morales. Pese a todo, las imágenes nos muestran a los hermanos orgullosos de continuar con la labor de su padre, con la excusa de adecentar la casa para su venta (José se pone a plantar en el huerto, Vicente arregla todo lo que está deteriorado…), hasta el punto de que, al final de la obra, nuestros lectores no supieron discernir si la venta de la casa se haría o no efectiva.

Podríamos decir que la lectura de La casa ha sido una experiencia gratificante para los participantes en el programa Leemos juntos, muy especialmente para aquellos que no leen habitualmente cómics o que los habían aparcado de sus lecturas hace décadas. El detallismo de sus imágenes y la riqueza de sus recursos estéticos y narrativos han sido enormemente apreciadas, así como la propuesta de Paco Roca de poner en el foco, una vez más, un tema que existe en la sociedad y en todas nuestras vidas, pero que no solemos ver tan meticulosamente representado en otros medios, ya sea en la literatura, el cine o la televisión. El hecho de encontrarnos ante una historia íntima pero, a la vez, universal y atemporal, que refleja lo cotidiano en estado puro con sus comedias y tragedias, ha sido una oportunidad para muchos de los asistentes de reconciliarse con algunos «espectros del pasado», como decía Fernando Marías, «que evidentemente existen y perviven en otra casa, la de la memoria de lo que importa«.