2 comentarios en “Encuentro de los socios con el autor: La claridad

  1. Nuria Rodríguez Mayo

    Quiero iniciar el comentario dando las gracias, por supuesto, al autor, Marcelo Luján al permitirnos contar con su presencia y poder aclararnos todas las dudas que nos han surgido a medida que hemos ido leyendo el libro.

    Ya hemos ido comentando los socios, prácticamente de forma unánime, que la obra nos ha encantado y una vez que hemos leído el primer cuento o, al menos, las primeras páginas, no hemos podido dejarlo. En mi caso, ya he comentado que el libro me ha parecido muy interesante y, gracias al encuentro con el autor, he podido descubrir diferentes aspectos como el largo proceso de creación de la obra y cómo las palabras no están escogidas al azar, sino que se tratan de un proceso de reflexión y de análisis para conseguir, por ejemplo, un diálogo casi calcado entre adolescentes.
    Igualmente y por resaltar algunas de las aclaraciones dadas por el autor, me ha parecido importante la explicación relativa al narrador, a ese narrador anticipatorio que nos revela todo el desenlace del cuento en futuro, especialmente en los cuentos primero, tercero y quinto, lo que guarda relación con el juego temporal entre el pasado, presente y futuro del que apenas, en mi caso, he sido consciente cuando lo he ido leyendo, pero del que el narrador ha sabido darnos las claves poco a poco.

    Por último, me queda pendiente, como nos recomendó Ana Abello, leer la obra Subsuelo para así enriquecer también la lectura de estos cuentos.

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  2. Carmen Rodríguez Campo

    El autor, sin ninguna duda, nos ha proporcionado nuevas claves de lectura necesarias para completar nuestra visión lectora individual. Me llama mucho la atención cómo en «La chica de la banda de folk» Luján escoge al forastero para que se fije en el fantasma de la chica muerta y no a cualquier otro pueblerino, que no dejaría lugar para ninguna historia. También me gusta cómo deja entrever el despertar sexual de los personajes en este relato y, más concretamente, de lo homosexual en Teo. Creo que, a partir de ahí, podría deslindarse otra historia (y lo dejo en puntos suspensivos, para que el autor nos sorprenda y nos regale sus palabras, tal y como ha hecho entretejiendo un maravilloso universo narrativo entre Subsuelo y La claridad).
    Por otro lado, también me gustaría hacer hincapié en la manera en la que ha medido con escuadra y cartabón el contrapunto entre lo claro y lo oscuro en toda la obra, jugando con la tensión de los acontecimientos y manteniéndonos siempre alerta (aun contando con el qué vendrá después, adelantado ya por el narrador de los relatos en tercera persona).
    Por último, he de decir que he descubierto más coincidencias espaciales (por ejemplo, entre los relatos «Espléndida noche» y «Treinta monedas de carne») gracias a las aclaraciones del autor, que me han llevado a releer el libro antes de pasar a Subsuelo.

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