Guía a la lectura: Centroeuropa, de Vicente Luis Mora

Por Raquel de la Varga Llamazares

Sobre el autor

Vicente Luis Mora (Córdoba, 1970) es teórico de la literatura, escritor, articulista y ensayista.

Cursó estudios de Derecho y, posteriormente, se doctoró en Filosofía y Letras con la tesis titulada El yo penúltimo. Subjetividad y espejo en la literatura española de la postmodernidad (1978-2008).

Durante varios años dirigió las sedes del Instituto Cervantes de Albuquerque y Marrakech. Es colaborador de revistas y suplementos culturales como Quimera, Mercurio, o Animal Sospechoso y, desde hace años, escribe y gestiona su blog —Diario de lecturas—, donde podemos leer sus reseñas y comentarios sobre libros, noticias sobre sus publicaciones académicas o fragmentos de sus creaciones ficcionales. 

Actualmente coordina el Máster Universitario de Escritura Creativa de la UNIR, donde imparte docencia.

Como teórico de la literatura, sus obras ficcionales tienen mucho que ver con sus líneas de investigación y sus intereses, por lo que hallamos concomitancias entre ambos ámbitos. Como se evidencia desde su tesis doctoral, una de sus principales obsesiones es el tema de la identidad posmoderna del individuo desde diferentes enfoques, como lo cultural o lo territorial.

Fotografía de Virginia Aguilar

Poesía

Texto refundido de la ley del sueño (1999, Accésit del Premio Rosalía de Castro; Córdoba, Casa de Galicia).
Mester de Cibervía (2000, Premio Arcipreste de Hita, Pre-Textos).
Nova (2003, Pre-Textos).
Autobiografía (novela de terror) (2003, Premio de Poesía Universidad de Sevilla).
Construcción (2005, Pre-Textos).
Tiempo (2009, Pre-Textos).

Novela y cuento

-Circular 07. Las afueras (2007, Berenice).
Circular (2003, Plurabelle).
Subterráneos (2005, Premio Andalucía Joven).
Alba Cromm
(2010, Seix Barral).
Fred Cabeza de Vaca
(2017, XXVIII Premio Torrente Ballester, Sexto Piso).

Centroeuropa (2020, Galaxia Gutenberg).

Teoría y ensayo

Pasadizos. Espacios simbólicos entre arte y literatura [Disponible en línea para la comunidad ULE] (2008, I Premio Málaga de Ensayo, Páginas de Espuma).  
La luz nueva. Singularidades en la narrativa española actual
(2007,Córdoba, Berenice)
Singularidades: ética y poética de la literatura española actual (2006, Bartleby).
Pangea: Internet, blogs y comunicación en un mundo nuevo (2006, Fundación José Manuel Lara)
El lectoespectador
(2012, Seix Barral)
La literatura egódica. El sujeto narrativo a través del espejo (2014, Universidad de Valladolid)
El sujeto boscoso: tipologías subjetivas de la poesía española contemporánea entre el espejo y la notredad (1978-2015) [Disponible en línea para la comunidad ULE] (2016, Iberomericana Vervuert)
La huida de la
imaginación (2019, Pre-Textos)
La escritura a la intemperie. Metamorfosis de la experiencia literaria y la lectura en la cultura digital (2021. Universidad de León)

Sobre la obra

Texto de la contraportada en Centroeuropa (2019, Galaxia Gutenberg)

En la cubierta del volumen se nos desvela la sinopsis, pero también el tema principal de la novela. Como viene siendo habitual en la narrativa de Vicente Luis Mora, la identidad se erige en la piedra angular de la obra, aunque, en este caso, se aleja de los habituales cuestionamientos posmodernos y relacionados con nuestra forma de aprehender la realidad y a nosotros mismos para retrotraerse en la historia a una de las etapas más relevantes de la Historia Moderna en Occidente: el siglo XIX.

Respecto a la trama, y como ya se adelantaba, en algún lugar de Prusia, Redo —un vienés cuyo origen alberga un misterio— llega a un pueblo portando el ataúd de su mujer en busca de un terreno que, por motivos que los lectores hemos de ir descubriendo, le han cedido en propiedad. Con esta cédula se convierte, de hecho, en el primer agricultor y ciudadano libre. Sin embargo, las cosas se tuercen cuando, al cavar la tierra para enterrar el féretro de su esposa, se topa con el cuerpo congelado de un soldado húsar. La importancia radica en el matiz que se nos desvela en la contraportada: «ese fue el primer cadáver».

Así, el principio que de alguna manera articula la novela va a ser el misterio, el secreto que se esconde detrás de la aparición de cadáveres congelados pero también el secreto que esconde Redo y que le ha llevado al punto en el que se encuentra. Para resolver ambos misterios, será necesario mirar hacia el pasado pero también hacia el futuro. Uno de los secretos el que tiene que ver con el pasado será desvelado por el personaje protagonista, en cambio, la pregunta que queda en el aire solo puede ser respondida por los lectores.

Veamos, a continuación, las claves narrativas que nos permitirán sacarle todo el jugo y enfrentarnos a Centroeuropa.

El mar ártico o El naufragio de la Esperanza Caspar David Friedrich, 1823-1824 Kunsthalle de Hamburgo

Comencemos por lo más evidente, lo primero que nos salta a la vista: la imagen elegida para la cubierta. En ella presenciamos uno de los sobrecogedores paisajes propios del sentir romántico: una colosal pirámide de hielos polares que nos estremece (lo sublime), puesto que como demuestra la embarcación hundida por el choque la naturaleza se erige como soberana e inaprensible por encima de cualquier intento humano de supeditarla. El protagonismo de la naturaleza (más bien del paisaje) por encima de la intervención humana es un leit motiv de las pinturas de Friedrich como también lo es del Romanticismo.

Aunque este movimiento que trascendió lo meramente artístico se vivió de forma dispar en cada país (de forma leve y tardía en España), Alemania fue el germen, como se incide en la novela, del Sturm und Drang vivido por filósofos, escritores, políticos y personalidades coetáneas al momento de la narración que nos sumergen en dicho contexto. Sin embargo, el romanticismo en Centroeuropa es mucho más que la ambientación ya que la actitud romántica como una visión ante la vida se erige como una clave de lectura. Recordemos que, este movimiento, consolidó la figura del artista genio que reivindica la subjetividad y las emociones con un rechazo abierto al racionalismo propio de la Ilustración. Por ello, el mundo de la noche, el misterio, el espíritu y la fantasía volvieron a ocupar su lugar en el hombre y en el arte. mientras se volvía la mirada al mundo de la noche, a lo inexplicable y al misterio. Este sentir supuso que, en el ámbito político, el individualismo se trasladara hacia los grandes movimientos nacionalistas que buscaban en sus raíces culturales y en un pasado remoto, que se debía recuperar, la auténtica identidad nacional. En el caso de Alemania, el papel preponderante de la Naturaleza destaca por encima de otras tradiciones literarias, algo evidente en la literatura pero, especialmente por su carácter visual, en la pintura. Basta con pensar en los cuadros del ya mencionado Friedrich, pero también en el campo de la música, cuyo máximo representante es Beethoven y sus sinfonías. En la literatura, se cultivó todo tipo de géneros, predominando la lírica o el teatro como cauces perfectos para la expresión de sentimientos —Hölderlin— pero, en el campo de la narrativa, vivimos en esta época un auge de los géneros autobiográficos: las novelas en primera persona, los libros de viajes, las cartas y los diarios. Basta con pensar en una de las obras más conocidas del romanticismo alemán: Las cuitas del joven Werther (1774), de Johann Wolfgang von Goethe.

La escritura de Vicente Luis Mora se caracteriza, habitualmente, por una pulsión experimental y por el hibridismo entre géneros y tendencias. En esta novela, pese a su aparentemente tradicional molde, juega de forma visible y también soterrada con los géneros y códigos. Desde su blog, nos hace su propia guía de lectura —Cómo está escrita Centroeuropa—, que aquí os vuelco.

«Centroeuropa está escrita, o lo intenta, con un español que pertenece a la vez a los siglos XIX y XXI».

En Cómo está escrita Centroeuropa nos pone tras la pista de otras claves de lectura, como por ejemplo, la importancia de los elementos paratextuales o las referencias filosóficas o culturales del momento. Además de las tres citas escogidas para abrir la novela, amplía el corpus y recoge en la entrada del blog muchas otras relacionadas que nos ayudan, como lectores, a comprender el sentido profundo (o las diferentes capas de lectura de la novela).

Otro elemento paratextual que nos ofrece una clave viene a través de la inclusión las notas de la traductora, que se suma a las numerosas menciones con un valor metaficcional, como por ejemplo:

«Quizá Hans no se expresara de este modo, pero me gusta recordarlo o imaginarlo hablando así, y además no me debo a la verdad, no soy periodista

«[…] tenía que inventarme un pasado poblado de detalles coherentes. Para lo cual, Odra y yo siempre lo tuvimos claro, sería necesario escribir. Las mentiras grandes y complejas sólo se sostienen si tienes un texto de apoyo inmutable al que regresar de tanto en tanto para recordar los pormenores. Si la memoria es poco fiable, la invención es más dúctil y traicionera todavía

«Gracias a Jakob ahora tengo una cultura, que me permite uno de los dones más preciados de la civilización: enunciar los lugares comunes de forma que parezcan otra cosa. La cultura permite presentar las obviedades antiguas como si fueran nuevas.»

«Bueno, quizá no sea tan necesario decir la verdad. ¿Acaso no la sabemos ya?»

En la novela vamos a encontrar elementos insólitos. Uno de ellos es un personaje procedente del folclore (y cuya presencia tiene que ver con esa línea de lo maravilloso y del cuento popular, género inherente a la literatura alemana). Pero también, como elemento nuclear de la novela, hallamos algo inexplicable que vertebra la obra, condicionando su trama pero también aportando una clave de lectura: los cuerpos congelados de soldados. Podría parecer en un inicio que la obra pueda ir por la vertiente de lo terrorífico, pero no va a ser así. Os invito a que le deis vueltas a estos cuerpos congelados de soldados (que no civiles), a su inexplicabilidad. Esto es tan importante porque hace que, más allá de cómo reaccionen los personajes ante su presencia y su misterio (que ellos tampoco comprenden), condicione nuestra lectura final. 

Centroeuropa está plagada de reflexiones ensayísticas insertas junto a la narración testimonial en primera persona y a los diálogos. A veces son citas de escritores o filósofos alemanes, otras pensamientos del narrador sobre filosofía, economía, historia, amor, la guerra, el destino o la naturaleza del hombre… Son hermosas, sugerentes y, al mismo tiempo, muy punzantes. Son, de cualquier forma, muy importantes para la comprensión de la novela pero, al mismo tiempo,  se pueden incluso extraer como si se tratasen de aforismos:

«[…] copiaba una frase de Goethe, creo que aquella que dice que el poeta «es igual al águila, que vuela, con la mirada libre, sobre diversas tierras y a la que le da igual si la liebre sobre la que cae en picado corre por Prusia o Sajonia»

«Qué difícil es integrarse en una cultura distinta, aunque se hable el mismo idioma.»

«Entendí que la libertad auténtica […] proviene de la total satisfacción de las necesidades primarias. Es decir, cuando el margen de riesgo sólo afecta a los aspectos menores de la vida, y no a los principales, que son la subsistencia alimenticia, la salud y un pequeño patrimonio que permita afrontar el futuro con confianza.»

«Es muy interesante leer la Historia desde la perspectiva de los vencidos, y pensar que lo son porque sus generales no jugaron bien las cartas sobre el campo de batalla. La Historia es como un juego de pelota, donde la bola pisoteada somos nosotros.»

Otro elemento a destacar es la importancia de la mirada. Se alude constantemente a este sentido y a todo lo que implica, ya que varios personajes son miopes, entre ellos, el propio  narrador y protagonista, que alude al hecho de «ser corto de vista». En este sentido, resulta muy relevante la presencia de unas gafas. El tema de la mirada y de la perspectiva ante la vida será capital en la novela. 

«Cuando divisas a los demás, ellos ya llevan tiempo viéndote a ti»

Por último, debemos tener presente que, como ocurre con toda la obra de Vicente Luis Mora, hay una preocupación que vertebra toda la novela: la identidad: nuestra identidad personal, colectiva, ante la historia, e incluso la identidad de género.

Preguntas guía para los socios

  • ¿Por qué crees que se ha escogido esta pintura en concreto para la cubierta?
  • ¿Qué relación crees que tiene Centroeuropa con el movimiento Romántico?
  • ¿Cuál es (o son) el género literario de Centroeuropa? Su hibridismo o su mezcla de códigos, ¿te ha chocado?, ¿te  ha dificultado de alguna manera la lectura o, por el contrario, la ha enriquecido?
  • Una vez leída la novela, ¿qué crees que significan las citas iniciales?
  • El título, Centroeuropa, además de la primera palabra, es casi la última. ¿Por qué crees que el autor ha titulado así la obra y cuál es su sentido último?
  • Centroeuropa trata sobre el proceso, las peripecias de un ser humano en busca de un destino mejor en un lugar de Europa Central en un momento convulso del siglo XIX. Pero… De qué trata, en realidad, Centroeuropa?, ¿Cuál dirías tú que es su tema (y su tesis)?
  • ¿Hay algo que te haya parecido poco verosímil?, ¿por qué?
  • ¿Crees que esta historia —más allá de lo imposible que hay en su trama— podría haber pasado?
  • Además del narrador, en Centroeuropa hay alguien más, que toma la palabra, y cuya entidad se percibe momentáneamente, evidenciando que nos encontramos ante un constructo literario. ¿De quién se trata y qué aporta a la novela?
  • Los personajes femeninos de la novela (Odra, la madre, las mujeres que trabajan o que acuden como clientes del negocio de su madre, las mujeres que viven en Szonden…) Hay algo que prácticamente todos tienen en común, ¿de qué crees que se trata?, ¿te ha llamado algo la atención de esos personajes?
  • ¿Quiénes son los dieciséis soldados que los personajes no son capaces de identificar?
  • Respecto a los personajes, ¿Qué crees que representa cada uno?
  • ¿A quién va dirigido el texto?, ¿Por qué Redo decide escribir su propia vida?

 

6 comentarios en “Guía a la lectura: Centroeuropa, de Vicente Luis Mora

  1. Carmen Rodríguez Campo

    Uno de los aspectos que más me llamó la atención fue el secreto de Redo -tan comentado durante la sesión del coloquio- sobre el que yo me esperaba algo diferente (quizás porque tengo más recientes otras obras y películas que me lo hicieron ver de otra forma. Me explico). Nunca sospeché que estuviéramos ante el viaje de la heroína a pesar de la voz interior de Regina. Al contrario y, por muy poco verosímil que pueda parecer, me imaginaba en un principio la identidad de Redo como identidad múltiple, donde la voz reinante era la de Regina, que coexistía junto con otras. Obviamente luego descubrí que esto no era así, pero fue lo primero que pensé al atender a la primera aparición de estas voces que reinaban en la conciencia de Redo.

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  2. Julia Izquierdo

    En mi caso, el secreto de Redo no fue tan impactante ya que lo adiviné más o menos rápido, cuando la madre de Redo le pidió que eligiese un vestido para Odra (no sé si fue por la forma en la que se narraba que resultaba realmente extraño que lo hiciese un hombre). Además, el hecho de que no pudiese bañarse de día y que lo suyo con Johanna fuese totalmente ‘imposible’ hizo que saliese de dudas; a partir de ese momento, otros detalles que se habían mencionado pero que había pasado por alto, como el controlar su forma de hablar en público, el no saludar efusivamente o el problema para heredar las tierras, cobraron sentido. Cabe destacar que el descubrir dicho secreto no hizo que perdiese interés por la lectura o que esta fuese menos agradable; de hecho, creo que ‘Centroeuropa’ cada vez es más y más interesante, por no hablar del narrador, que consigue dejarte con las ganas y hace que estés continuamente pendiente de lo que pasa a continuación.

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  3. Julia Izquierdo

    Por otro lado, me ha encantado la mezcla de historia con misterio, de ficción con realismo. He de decir que con el tema de los cuerpos me perdí un poco, y no descubrí el significado del civil hasta el coloquio. En general, a veces la historia me resultaba un poco confusa (sobre todo las intervenciones de la bruja y el tema de los cuerpos, no sabía muy bien a dónde querían llegar) pero era una confusión agradable, por así decirlo, que me hacía querer seguir leyendo. En definitiva, me parece que es una novela que tiene todos los ingredientes necesarios para enganchar al lector, y me alegro mucho de haberla leído.

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  4. Patricia Arias

    Este libro me ha resultado muy interesante de leer, ya que nos cuenta una historia sobre un escalofriante suceso que sucede en el dominio de Redo y lo combina con la historia de amor que ha vivido hasta el momento en el que está con su mujer. Vemos que aunque todo nos hace pensar que el protagonista es un hombre, hay detalles que nos llevan a la conclusión de que se trata de una muejr disfrazada, quizá por el temor a ser tratada de manera distinta en aqeulla sociedad en la que aún el patriarcado estaba en auge. Esta historia te envuelve de tal manera que te obliga a leerlo todo de una vez, sin poder parar.

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  5. Patricia Arias

    Este relato al principio puede ser difícil de comprender debido a que da saltos en el tiempo que hasta más adelante no entiendes. Me encanta la manera en la que cuenta sucesos de su pasado de manera fugaz y cuando menos te lo esperas, a través de reminiscencias al pasado, profundiza en esos temas que te hacían pensar que no iban a ser tocados ya. Me lleno de satisfacción que todos los temas que menciona a lo largo de la obra fueran explicados, dejando las tramas cerradas.

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  6. Sara

    No me gustado nada el libro como comenté en las reuniones que ya tuvimos , no es para nada mi estilo , además que no me enganchó nada y no le di una segunda oportunidad , la portada tampoco me llamó la atención.

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