Por Paula Barba del Pozo
La primera mujer (2020), escrita por la ugandesa Jennifer Nansubuga Makumbi y galardonada con el prestigioso premio Jhalak Price en el año 2021, llega a nuestro club de lectura para “descolonizarnos” la mente.
De tal forma, a lo largo del coloquio nuestras socias y nuestros socios disfrutaron de un dinámico debate, moderado por Marta Sofía López Rodríguez (Chían), donde se trataron temas de actualidad muy presentes en la novela. Entre ellos, se destacó el papel de la lengua como símbolo de identidad. Prueba de ello son gran parte de las palabras en luganda que pueblan el texto de Makumbi y que su traductora, la misma Chían, ha decidido dejar intactas en su traducción para que los lectores y las lectoras fueran quienes las descubrieran acercándose a ellas. Asimismo, se habló de la otra cara de la moneda: la lengua como factor de prestigio social; en este caso, un privilegio reservado al inglés por haber sido vehículo de colonización en países como Uganda.
La propia protagonista de la novela, Kirabo, hace patentes estas cuestiones en su largo recorrido por la vida de una familia de clase media en Nattetta. Se destacó a lo largo de la conversación cómo con ella se nos había dado la posibilidad de observar una visión de África, en concreto de Uganda, no sesgada por la mirada europea. De tal forma que al leer la narración de Makumbi, se resaltaba con asombro una cercanía a nuestra propia realidad cotidiana, con unas preocupaciones vitales que podrían ser parecidas a las nuestras, pero que, en el caso de la protagonista Kirabo se encuentran atravesadas por una cuestión fundamental: la ausencia de la madre que la empuja a la búsqueda y a la pregunta.
A través de la trama de la maternidad, indagamos en nuestra sesión en aspectos que se iban derivando de ella: la relación que se establece entre las mujeres ugandesas, cómo la familia es entendida como clan, las posiciones de poder dentro de este, el papel de las mujeres en él, los cuidados, la amistad, el amor… Porque si algo nos ha enseñado esta lectura es a pensar en los feminismos como algo plural y atravesado por múltiples contextos, lejos, como insistimos, de una visión unívoca del feminismo occidental.
Las antiguas creencias africanas se cuelan, de la misma forma, en nuestra lectura y es precisamente el arquetipo originario de “la primera mujer” el que vehicula todas nuestras reflexiones y la narración en sí. Esa fuerza primera es la que empuja a la protagonista y, con ella, los descubrimientos que va haciendo a lo largo de toda la narración. Nosotras hemos seguido sus pasos y abierto la mirada con ella.