Pioneras del Rock Femenino (I): Fanny (1969-1975)

Fanny: Nicky Barclay, Jean Millington, Alice de Buhr y June Millington 

En una visión superficial, el rock parece un género totalmente dominado por el elemento masculino. A partir de mediados de los setenta, la presencia de la mujer fue eclosionando de manera progresiva, hasta casi conseguir la normalización de su presencia en el estilo musical por excelencia del siglo XX.

Pero para llegar a este punto, hubo una serie de mujeres, sobretodo las bandas enteramente femeninas, que tuvieron que luchar denodadamente para abrirse paso en un mundo saturado hasta el infinito de testosterona.

Esta entrada es la primera de una serie que pretende rendir homenaje a aquellas mujeres, a aquellas pioneras que contra viento y marea quisieron hacerse un hueco en el mundo del rock. Su repercusión pública, muy poca, fue inversamente proporcional a su calidad artística.

Hoy repasamos la carrera de las primeras que rompieron barreras y tabúes, las californianas Fanny. Para quien no las conozca, desgraciadamente la inmensa mayoría, será todo un descubrimiento.

Pocas bandas son más dignas de un lugar privilegiado en el panteón de rock & roll que Fanny. Como el primer grupo de rock totalmente femenino, consiguiendo además un contrató con un sello discográfico importante. Fanny construyeron un sendero hecho con mucho esfuerzo en los albores de los 70, gracias al cual The Runaways, The Go-Go’s y The Bangles pudieron seguirlo después. Como suele ser el caso con aquellos que rompen las barreras establecidas, Fanny cosechó menos éxito comercial de lo que merecían, pero fueron aclamados por muchos que conocieron su música. David Bowie dijo de ellas una vez: “Eran una de las mejores bandas de su época. Fueron extraordinarias … sencillamente colosales y maravillosas. Simplemente no era su momento”.

Las raíces de Fanny se remontan a principios de la década de 1960, cuando las hermanas June y Jean Millington se mudaron con su familia de Filipinas a Sacramento, California. Su padre sirvió en la Marina de los EE. UU. Conoció a su madre justo después de la Segunda Guerra Mundial. Se casaron en Manila en 1947. A las hermanas les resultó difícil integrarse en Estados Unidos, por lo que recurrieron a la música para hacer nuevos amigos. En 1965 formaron su primera banda, The Svelts, con June en la guitarra y Jean en el bajo. La alineación también contará con otras dos futuras miembros de Fanny: Brie Brandt y Alice de Buhr. La primera era la baterista original de The Svelts; esta última sería su reemplazo.

De Buhr se fue para formar otro grupo femenino, Wild Honey, mientras que June y Jean continuaron con The Svelts. “Pero ninguna de nosotras logró ningún éxito o se divirtió mucho”, dice ella. “Así que decidimos, ya sabes, superar las pequeñas diferencias y volver a unir a la banda. Así que eso es lo que hicimos, pero mantuvimos el nombre Wild Honey en lugar de The Svelts. Pensamos: ‘Oye, vayamos a Los Angeles e intentemos lograr un contrato de grabación. Y si no lo conseguimos, lo dejaremos todo”.

De hecho, Wild Honey estuvo a punto de hacer precisamente eso, abandonarlo todo, cuando fueron descubiertas en el club Troubadour por la secretaria del productor Richard Perry. Fueron contratadas por la filial de Warner Brothers, Reprise, gracias a una audición de 15 minutos para Perry en los estudios Wally Heider de Hollywood.

En 1970, la banda que se convertiría en Fanny, completada por la teclista Nickey Barclay, grabaron su álbum debut, con Perry produciendo. Perry, que el año siguiente sería el creador del innovador álbum de Barbra Streisand, “Stoney End”, que incluía a June Millington a la guitarra, no sacó lo mejor de las chicas. Pero la sinergia entre la banda y el productor mejoró en álbumes posteriores.

Fanny (1970)

Fanny todavía se estaba poniendo de pie cuando grabaron su primer álbum en 1970. Era un buen conjunto de canciones, pero a veces ocurría el hecho de que los miembros de la banda se estaban acoplando entre si cuando comenzaron a grabar. El segundo trabajo de Fanny, “Charity Ball” de 1971, fue en comparación un disco más fuerte, más seguro y más divertido; el tirón entre los duros rasgueos de guitarra de June Millington y los divertidos teclados de Nickey Barclay produce resultados más emocionantes en este disco, mientras que la batería aguda e creativa de Alice de Buhr y las líneas de bajo melódicas y sutiles de Jean Millington mantienen un fondo rítmico animado, manteniendo su presencia en todo momento. La banda también entregó un conjunto mejor de canciones esta vez.

La producción de Richard Perry es a veces un poco más pulida de lo que necesitaba esta música, y es una pena que no le haya dado a esta banda un sonido de guitarra más contundente, pero aprovecha al máximo las melodías, así como las sólidas armonías del grupo. Con “Charity Ball”, Fanny le recordó a cualquiera que tuviera oídos, que eran una banda de rock & roll fuerte, talentosa y emocionante, tan puramente disfrutable como cualquier grupo en la escena de principios de los 70, sin importar su género.

Charity Ball (1971)

Mientras que “Charity Ball” fue un sólido e imaginativo conjunto de canciones, su tercer álbum, “Fanny Hill” de 1972, realmente las llevó a la cima de su potencial. Producido por Richard Perry en el Abbey Road Studio de Londres, con Geoff Emerick como ingeniero (que trabajó en varias de las mejores grabaciones de los Beatles ). “Fanny Hill” es el disco más duro del grupo, lleno de filigranas de guitarra furiosas y obscenas de June Millington, la sección rítmica musculosa de Alice de Buhr en la batería y Jean Millington en el bajo, y las armonías estelares del cuarteto. En este trabajo es donde Fanny demuestra que fueron una de las mejores y menos apreciadas bandas de rock estadounidenses de los 70. “Fanny Hill” todavía se destaca como el trabajo más fuerte y emocionante de este grupo.

Fanny Hill (1972)

El cuarto álbum de Fanny también sería el último en incluir el cuarteto original, ya que June Millington y Nickey Barclay serían reemplazados por Patti Quatro y Brie Howard en el último álbum de la banda, “Rock’n’Roll Survivors” (1974). Bajo la producción de Todd Rundgren, Fanny saca uno de sus trabajos más ambiciosos, conservando sus habilidades para mezclar el rock con baladas cada vez más introspectivas. Mothers Pride” contiene algunos de los mejores materiales del grupo. Hay un fondo más oscuro y pensativo que impregna gran parte del álbum, lo que tal vez sugiere las luchas internas que comenzaban a dividir y finalmente quebrar el grupo.

Mothers Pride (1973)

Con los cambios de formación mencionados anteriormente. Su último álbum “Rock & Roll Survivors” de 1974, es a pesar de sus defectos, una grabación muy decente, contiene su single más exitoso, “Butter Boy”, que alcanzó el número 29 en el Billboard Hot 100. Además de los cambios de personal, la banda dejó Reprise donde habían grabado sus cuatro títulos anteriores, para firmar con el sello Casablanca. “Rock & Roll Survivors” fue producido por Vini Poncia, un productor de la casa. Es el disco con el sonido más pulido y comercial de la banda, Poncia intentaba hacer que la banda sonara como Heart , lo que no funcionó en absoluto. La producción fue el problema, y en muchos sentidos no se puede recriminar nada contra el grupo, que se presentó con un material muy sólido y el personal adecuado.

Rock and Roll Survivors (1974)

Después de la separación, en 1975 las hermanas Millington organizaron una nueva formación para una breve gira, aunque no se reprodujo ningún material de Fanny. Este grupo finalmente se transformó en una nueva banda exclusivamente femenina llamada LA All-Stars, que generó cierto interés entre los sellos discográficos, pero con la estipulación de que la banda girara como Fanny y tocara solo viejas canciones de Fanny, a lo que June Millington se opuso.

En 2002, Rhino Records lanzó la caja de lujo de 4 CDs de edición limitada “First Time in a Long Time”, que recopila los primeros cuatro álbumes de estudio de Fanny más grabaciones en vivo, demos y tomas descartadas. El 20 de abril de 2007, se celebró en el Berklee College of Music un concierto de reunión con las hermanas Millington y Alice de Buhr (Nickey Barclay no pudo comparecer por razones de salud), donde los miembros de la banda recibieron el premio Rockrgrl Women of Valor por sus logros.

Sin embargo esta entrada no se cierra con una mirada al pasado, sino al presente y seguramente al futuro. hace pocos días se anunció que un álbum con material totalmente nuevo, “Fanny Walked The Earth”, se lanzaría en marzo de este año. Su nuevo trabajo es un LP de 11 temas, totalmente originales, grabado con el mismo coraje y audacia que sus obras anteriores. “Siento que “Fanny Walked the Earth” tiene una codificación de lo que hemos experimentado a lo largo de los años”, dice June. ¿Quién tiene 69 años y sigue tocando? En aquel entonces, solo estábamos demostrando que las mujeres pueden tocar como los hombres. Ahora, es como decir: las mujeres pueden romper otro techo de cristal”.

Fanny (All the Live Video Recordings) 1970-73

 

Lela Soto “Sordera” (25/Enero/2018)

Jueves, 25 enero, 2018 – 21:00 H.

Teatro el Albéitar ULE

CONCIERTOS A.I.E.

Invitaciones: a partir de media hora antes del concierto en taquilla

 

Cante: Lela Soto “Sordera”

Guitarra: Nono Jero

Percusión: Luis de Perikín

Lela Soto es una de las voces jóvenes con más proyección del panorama flamenco actual. Nació en 1992 en Madrid, y es la heredera más joven del legado de La Casa de Los Sordera. Su padre, Vicente Soto “Sordera”, y su madre, Luisa Heredia, bailaora, le han transmitido desde pequeña la esencia y el amor por el Flamenco. Lela es además sobrina de artistas de la talla de José Mercé, José Soto “Sorderita” o Enrique Soto, por parte de su padre, y de Ray Heredia o Enrique de Melchor, por parte de su madre.

Desde su infancia comienza a cantar en reuniones familiares y eventos, donde deja constancia de su hermosa voz y natural afinación. Además de sus raíces flamencas ortodoxas, Lela Soto impregna en su música un flamenco más vanguardista, y en su voz también se aprecian influencias del Jazz, Blues, Salsa o R&B, a través de artistas como Whitney Houston o Beyonce.

Desde hace unos años, Lela Soto ha sido reclamada por algunos de los artistas españoles más importantes para colaborar en sus grabaciones o giras, destacando: Alejandro Sanz (grabación y gira de “No es lo mismo”), Pitingo (gira de “Soulería”), Niña Pastori (grabación y gira de “Ámame como soy”), Navajita Plateá, Los Cherokee, Diego del Morao, Jesús Méndez o en varios espectáculos y grabaciones de su padre, Vicente Soto “Sordera”, y de La Casa de Los Sordera.

En solitario, Lela Soto ha grabados varios temas que han sido difundidos con éxito a través de plataformas digitales. Ha puesto música a la marca “Ron Dos Maderas” de Bodegas Williams & Humbert y ha participado en el CD Homenaje a Lola Flores editado en 2017 por el Ayuntamiento de Jerez, interpretando “Torbellino de colores”. En concierto, ha recorrido escenarios y peñas flamencas en distintos lugares de España y el extranjero. En febrero de 2016 inicia una gira junto a Vicente Soto “Sordera” promovida por la Diputación de Almería. En el verano de 2016 actúa en los Viernes Flamencos de Jerez y en la Bienal de Flamenco de Sevilla. En noviembre de 2016 se presenta en solitario en Madrid, actuando en la Sala García Lorca. En febrero de 2017 realiza una gira en California, promovida por la Flamenco Society de Estados Unidos. En septiembre de 2017 actúa en el prestigioso World Music Festival de Copenhague (Dinamarca). Lela Soto ha participado en distintos programas de Radio y Televisión, destacando los 3 temas que grabó, acompañada de guitarra y percusión, en el Foro Flamenco de Canal Sur TV, donde interpretó Malagueñas, Bamberas y Tientos Tangos.

En 2017 obtiene el Primer Premio en el Concurso Talento Flamenco 2017 que organiza la Fundación Cristina Heeren.

El cante de Lela Soto lleva la tradición flamenca inyectada en la sangre, aportando al género su dimensión artística y contemporánea de la vida, pues también es una joven de su tiempo, a la que por supuesto no le es indiferente lo que sucede a su alrededor. Sin duda, una voz que nos anticipa el flamenco del mañana, pero que afortunadamente disfrutamos hoy.

Lela Soto (Tientos y Tangos) 2016

Don Williams: Recordando al Vaquero más Romántico

Don Williams fue un cantante caracterizado por sus sentidas baladas, que emergió como una de las estrellas más importantes de la música country durante la década de los setenta. Cantando con una cálida y ondulante voz de barítono, Williams tenía una especial habilidad para escribir y grabar canciones sencillas ensalzando las virtudes del compromiso romántico. Falleció el pasado año a los 78 años de edad.

Nunca se sintió cómodo siendo el centro de atención, sin embargo Williams se encontró de lleno en él: 17 de sus singles llegaron a la cima de las listas country desde 1974 hasta 1984.

Encontró admiradores particularmente entusiastas en Gran Bretaña, incluidas estrellas del rock como Pete Townshend y Eric Clapton. Fue recibido con entusiasmo en el Festival de Wembley de 1976 y actuó en el Royal Albert Hall de Londres. En 1980, los lectores de la revista Country Music People de Londres lo votaron como el artista de la década. “Descubrí que los ingleses le tienen mucho respeto a mi música”, dijo Williams a Country Music International. “Ellos saben quién escribió la canción, dónde la grabaste, quiénes fueron los músicos y todo eso. Hay muchos fans ingleses que pueden recordar más de lo que yo he hecho que yo mismo”.

Don Williams con Eric Clapton (1978)

Nombrado vocalista masculino del año por la Asociación de Música Country en 1978. Williams lanzó 52 singles, siendo Top 40 en las listas country, y 45 de ellos subiendo hasta el Top 10, antes de que los éxitos dejaran de llegar en la década de 1990.

Don Williams nació el 27 de mayo de 1939, en el norte de Texas, en Floydada. Su padre era un mecánico que movía a la familia a menudo en busca de una vida mejor. Finalmente se establecieron en Portland, Texas, cerca de Corpus Christi, en la costa del Golfo, donde Williams se graduó en la escuela secundaria en 1958.

La primera vez que cantó en público tenía solo 3 años y actuó posteriormente en bandas de country, rock y folk cuando era adolescente. Su madre le enseñó a tocar la guitarra. En 1964, después de servir en el ejército, formó los Pozo-Seco Singers, un trío folk-pop, con Susan Taylor y Lofton Cline, en Corpus Christi. El grupo grabó varios álbumes para Columbia Records, y dos de sus singles llegaron al Top 40 de las listas pop.

The Pozo-Seco Singers

El trío se separó en 1969, después de lo cual Williams tuvo varios trabajos fuera del negocio de la música antes de mudarse a Nashville a principios de la década de los setenta para firmar un contrato con Jack Music, la compañía dirigida por el productor Jack Clement.

Williams lanzó más de 40 álbumes en su carrera, en MCA, Capitol, RCA y otras discográficas. También apareció en dos películas, “WW y The Dixie Dancekings” (1975) y “Smokey and the Bandit II” (1980). Fue elegido miembro del Salón de la Fama de la Música Country en 2010.

Recordamos a este artista honesto y discreto con cinco de sus mejores canciones. Sin ningún tipo de artificio, nada impostado, cabalgando por las praderas donde crecen los sentimientos más puros y nobles.

Some Broken Hearts Never Mend (1977)

I Believe In You (1980)

Lord, I Hope This Day Is Good (1981)

It Must Be Love (1979)

If I Needed You (1981) Dueto con Emmylou Harris

Changai Blues Band (18/Enero/2018)

Jueves, 18 enero, 2018 – 21:00 H.

Teatro el Albéitar ULE

El grupo nace gracias al feliz reencuentro de tres veteranos de la música en nuestra ciudad, Luis Miguel Puche, Pepe López y Alfredo Vidal han participado desde los felices setenta hasta ahora mismo en muchas  de las más interesantes propuestas de la música en León. Grupos como Asfalto -efectivamente, hubo un grupo de ese nombre en León, anterior al conocido-, Generación 2000, Colectivo 1, Gracoma, el magnífico grupo de blues Mama Chokota, Majataba Hermanos,  Los Gatos Swing, Los Cardiacos y otros muchos han conocido el quehacer de estos músicos.

Con la incorporación de Beatriz Laróm a la voz y Carlos “Cachapizo” al bajo, el grupo acaba de tomar forma, se consolida.

Beatriz Laróm es una cantante de voz profunda y apasionada. Capaz de moverse con igual autenticidad en los registros de Ella Fitgerald, Etta James o Aretha Franklin, es sin duda una de la voces más interesantes en el panorama del jazz y el blues en nuestro país. Profesora de Sensibilización Musical y canto moderno tiene, a pesar de su juventud, una amplia experiencia en el mundo de la música. En la actualidad es la voz de La Changai Blues Band y colabora en la banda leonesa de funk Red Monkeys.

Carlos “Cachapizo” Rabanal, músico de Villablino -Laciana ha sido desde siempre cantera de muchos y buenos músicos-  ha sido en la última década el bajista de relevantes bandas leonesas del rock al swing: The Funk on Me, La senda D’jango y La Última Legión, entre otras. Habitual en las sesiones nocturnas de jazz del Canal 7 de Castilla y León, es también un reconocido músico de estudio.

El blues es la música que les une, el lugar donde compartir emociones, un particular  “back to the roots” a la leonesa.

El repertorio del grupo tiene como base el blues con toques de R&B y referencias al rock de los 70. Temas de los grandes del género: B.B. King, Etta James, Albert King, Robert  Cray  junto a creaciones de Aretha Franklin, Janis Joplin  y Joe Coker. Música para sentir y compartir con el público de forma directa.

El nombre

La banda toma el nombre del  popular “Changai” el tren que unía Barcelona con las ciudades de Vigo y La Coruña, en un viaje interminable de 36 horas. El sobrenombre se lo había puesto un ferroviario en homenaje al Sanghay Express una conocida película de 1950 protagonizada por la famosa Marlene Dietrich. La retranca ferroviaria españolizó el nombre que ha llegado hasta nuestros días.

El tren ha estado siempre presente en el mundo del blues; en los oscuros días de la esclavitud en EE.UU.,  los trenes fueron el instrumento de huída hacia la libertad. La relación directa de los miembros veteranos de la banda con el mundo del ferrocarril  -hijos y nietos de ferroviarios, Luis Miguel Puche sigue siendo un ferroviario en activo- hizo que la elección del nombre fuera una labor sencilla y gozosa.

La Changai Blues Band inicia ahora su personal rail-moovie. Entre sus proyectos inmediatos está una gira de conciertos por las estaciones abandonadas en nuestra provincia y la grabación de un cd con versiones y temas propios.

La presentación de la banda ante sus paisanos de la mano de El  Albéitar constituye para sus miembros un motivo más de satisfacción y agradecimiento.

En definitiva, pudiendo compartir el blues, ¿a quién le interesa ser profeta en su tierra?

Los músicos:

Beatriz Laróm, voz. Luis Miguel Puche, guitarra. Alfredo R. Vidal, guitarra. J. Eduardo López, batería. Carlos Rabanal “Cachapizo”, bajo.

 

France Gall (1947-2018): Adios a la Voz más Dulce del Pop Francés

Isabelle Geneviève Marie Anne Gallo, France Gall para la posteridad, falleció el pasado 7 de enero a los 70 años debido a las complicaciones derivadas del cáncer que combatía desde hacía dos años, según confirmó su agente. La cantante era un icono de la música francesa de los 60, una figura del movimiento yeyé que modernizó la canción popular francesa con los nuevos aires que llegaban del otro lado del canal, junto con otras artistas como Françoise Hardy o Sylvie Vartan.

France Gall deja atrás canciones eternas, que han marcado varias generaciones. Nacida en una familia parisina de clase media dedicada a la música, su padre canta, y escribe para Piaf o Aznavour y su abuelo fundó Les Petits Chanteurs en la Croix de Bois, la coral que inspiró Los Chicos del Coro. La joven Isabelle Gall se convierte en France Gall en 1963, cuando sus primeras canciones sonaron en la radio. Ella tenía 16 años.

Su padre la obliga a hacer un registro más infantil con “Sacre Charlemagne”. Una canción que no le gusta, pero que la convertirá en una estrella mundial con casi 2 millones de discos vendidos desde Francia a Japón, donde compite en las listas con los mismos Beatles.

France Gall y Serge Gainsbourg

En los años 60, muchos grandes nombres escriben canciones para ella, pero es gracias a Serge Gainsbourg cuando despega definitivamente. Explotando su belleza virginal e interpretando el personaje de chica inocente, las letras de sus temas y las sofisticadas orquestaciones la desmarcaban de otros ídolos juveniles de la época. Él es quien le enseña el oficio, el que escribe sus primeros grandes éxitos: “Laisse tomber les filles”,  “Atte ou va-t-en”, “Baby” Pop o “Les Sucettes”, un tema con un texto audaz y ambivalente teñido de escándalo, que pilló por sorpresa a la cantante, y que supuso la ruptura de su relación artística con Gainsbourg.

La fama internacional le llegó en 1965 con el triunfo en el festival de Eurovisión, donde actuó representando a Luxemburgo. Tenía sólo 17 años y conquistó el mundo. La canción fue otro regalo de Gainsbourg, “Poupée de cire, Poupée de son”, una exuberante joya pop considerada por los fans del festival una de las cimas de la historia del certamen.

Después de poner fin a la etapa yeyé, sigue una dolorosa travesía del desierto cuajada de experimentos artísticos que no tienen un gran éxito.

Michel Berger y France Gall

En marzo de 1973 France busca un compositor capaz de resucitar su carrera. Mientras escucha la canción “Attends Me”, tiene la idea de conocer a Michel Berger. Cuando ella le hace escuchar las canciones que su productor quiere que cante, el artista  no quiere colaborar con la joven. A pesar de esa reacción, ella le pide más que una canción, lo desafía: devolverle la vida. Él acepta.

El éxito es inmediato. France Gall se metamorfosea. Termina la lolita de los años 60. La primera canción que escribió para ella, “La déclaration d’Amour”, es el single que revive su carrera. France Gall se convierte en su musa, pero también su esposa y la madre de sus dos hijos, Pauline (1978) y Raphael (1981).

Los éxitos continúan:  “Musique”, “Viens je t’emmène”, “Besoin d’amour”, “Tout pour la musique”, “Résiste”, “Ella, elle l’a…”.

Todo cambió cuando Michel Berger murió repentinamente de un ataque al corazón en 1992 a la edad de 44 años, dos meses después del lanzamiento de su álbum “Double Game”. Un año después, la cantante sufre un cáncer de mama. France Gall regresa al escenario hasta un nuevo golpe, que será devastador, la muerte de su hija Pauline de fibrosis quística en 1997. Sin fuerzas para seguir, se retira de la música, comprometiéndose en multitud de causas sociales y humanitarias.

Reivindicada por las nuevas generaciones. France Gall solo salió de su retiro en 2015 para participar en el musical “Résiste”, donde se actualizaban las canciones de su gran amor Michel Berger.

Descanse en paz France Gall. La “muñeca de porcelana” del pop francés, su voz más  dulce e inocente.

Sacre Charlemagne (1964)

Laisse Tomber les Filles (1964)

Attends ou va-t-en (1965)

Poupée de Cire, Poupée de Son (1965)

Baby Pop (1966)

Les Sucettes (1966) con Serge Gainsbourg

La Déclaration d’Amour (1974)

Résiste (1981)

Laissez Passer les Rêves (1992) con Michel Berger

Luces en la Noche (Programa de TVE dedicado a la cantante) 1971

 

Charles Chaplin (Su Cine, Su Música): La Faceta más Desconocida de un Genio

Charles Chaplin, del que se cumplieron cuarenta años de su fallecimiento a finales del pasado año, ha sido uno de los mayores genios de la historia del cine. Actor y guionista de extraordinaria imaginación, director perfeccionista hasta casi lo patológico, cofundador de United Artists. Parecería injusto que Chaplin hubiera tenido un talento más. Pero, aunque hoy en día se pasa por alto, el creador del personaje de Charlot fue un músico consumado que escribió bandas sonoras para casi todas sus películas. Aunque no siempre fue acreditado, como en el caso de “El Gran Dictador”, cuya partitura fue co-escrita. Su música para “Candilejas” le valió un Oscar. Petula Clark incluso tuvo un éxito masivo con “This is my Song” compuesta por Chaplin para su último trabajo para el cine como director, “La Condesa de Hong Kong”.

¿Pero por qué Chaplin terminó componiendo? El factor decisivo fue la introducción del sonido al cine. Él concibió su película “Luces de la Ciudad” (1931) como muda, pero el sonido se convirtió en una opción mientras se hacía la película. Según el compositor Carl Davis: “tomó una decisión asombrosa: mantenerla como una película muda, es decir, sin diálogo. Pero aprovechó la nueva tecnología para escribir y grabar una partitura y también los efectos de sonido. Es entonces cuando surge la idea de Chaplin como compositor”.

Antes de la introducción del sonido, Chaplin había seleccionado la música que se reproducirá en los cines con sus películas. Pero la invención de la banda sonora grabada le dio el control absoluto, un concepto que fue de gran importancia para Chaplin en su trabajo posterior. El sonido le permitió crear una obra de arte definitiva, completa en todos los sentidos. Nada se dejaría al azar; ahora todo sería perfectamente encajado. La técnica fue tan exitosa que más tarde Chaplin regresó a sus películas mudas anteriores y las volvió a estrenar con bandas sonoras, como en el caso de “La Quimera del Oro”, originalmente hecha en 1925, estrenó su partitura en 1942.

Buster Keaton le da a Chaplin una clase de violín en el set de “Candilejas”

Debido a que Chaplin no podía leer música, cuando se trataba de escribir bandas sonoras, los colaboradores tenían que desmontar y orquestar sus tarareos e improvisaciones. “Sus asistentes pasaron momentos terribles”, dice Davis. “Debe haber sido una tortura. Solía estar muy, muy malhumorado”. El mismo Chaplin escribió sobre este proceso: “A veces un músico se ponía pomposo conmigo, y lo interrumpía. Después de poner música en una o dos escenas, comencé a mirar la partitura de un director con un ojo profesional y a saber si una composición estaba demasiado orquestada o no”.

Uno de los primeros elementos de los que hablan los críticos al hablar de la música de Chaplin, era su uso de leitmotivs: utilizando un tema recurrente que representa un personaje particular. Estos se pueden escuchar en “Luces de la Ciudad”, en que utiliza un tema para representar al vagabundo y la melodía de José Padilla “La Violetera”, para la florista ciega. Se usa incluso cuando no está en pantalla, para sugerir su presencia.

Por otro lado, melodías clásicas de Chaplin, como la maravillosa Smile o Eternally,  temas clave en “Tiempos modernos” y “Candilejas”, respectivamente, se han convertido en parte del repertorio pop estándar.

File:Charlie Chaplin playing the cello 1915.jpg

A medida que la fama de Chaplin aumentó, tomó un control cada vez mayor de la producción de sus películas, desde la escritura del guión, dirección, edición y finalmente, con el formación de United Artists en 1919, distribución. Era lógico que tan pronto como la técnica se lo permitió, desearía controlar un elemento tan importante como la música. Chaplin había aprendido a través de años de experimentos, que el contenido emocional de la película era crucial, y que su control sobre el estado de ánimo y emoción fueron esenciales para la apreciación de la audiencia de sus personajes y su historia. Por lo tanto, era esencial para él elegir cuidadosamente y más tarde componer la música para sus creaciones.

La música de Chaplin fue la más efectiva subrayando, tanto en el sentido musical como literal de la palabra, acciones de sus personajes, su historia y las emociones y estados de ánimo que deseaba evocar en el público. Ningún otro compositor podría haber enmarcado tan bien estos sentimientos en el espectador para las películas de Chaplin. Él fue el primer compositor en ser totalmente consciente de estos efectos y fue el compositor perfecto para lograrlos.

Robert Downey, Jr. (Smile. B.S.O. Chaplin) 1992

Petula Clark (This is my Song) 1967

Candilejas (1952)

La Violetera (B.S.O. Luces de la Ciudad. Original de José Padilla) 1931

Charles Chaplin (Selección de sus Composiciones)

 

Spécial Bardot: 50º Aniversario

Hay emisiones televisivas que quedan en la memoria colectiva de generaciones de espectadores. El primero de enero de 1968, Francia vivió uno de esos momentos. Ese día se emitió un especial dedicado a Brigitte Bardot. Ella era entonces la máxima estrella del momento, lo llevaba siendo varios años, y a su estrellato cinematográfico, se unía una carrera musical paralela comenzada a principios de los sesenta.

Fue filmado en su casa de la Riviera, la mítica La Madrague, en Saint Tropez, Port Grimaud, París y Londres. Ella canta algunos temas antiguos y ocho nuevas canciones escritas por Jean-Max Riviére, Gérard Bourgeois y Serge Gainsbourg. En este especial destacan sobremanera las compuestas por este último, algunas interpretadas a dúo con él.

Canciones como “Harley Davidson”, “Bonnie & Clyde” o “Comic Strip”, son ya piezas míticas de la cultura popular, y siguen siendo versionadas y reverenciadas a día de hoy. Señalar también la participación de Sacha Distel y Manitas de Plata, que ​fue un guitarrista flamenco francés bastante heterodoxo.

El programa fue emitido en varios países, incluido Estados Unidos con bastante éxito. Fue editado en formato DVD en 2004 bajo el título de “Divine B.B.”, donde se incluían otras actuaciones de ella en televisión.

Selección de los Mejores Momentos del Especial

Títulos de Crédito Iniciales del Programa

Harley Davidson

Comic Strip (Con Serge Gainsbourg)

The Devil Is English

Bubble Gum

Ce N’Est Pas Vrai

La Madrague

Mister Sun

La Bise Aux Hippies (Con Sacha Distel)

Je Reviendrai Toujours Vers Toi

Un Jour Comme un Autre

Contact

Bonnie And Clyde (Con Serge Gainsbourg)

El Tintero 2017: Todo lo que Quedó por Escuchar