Actividades del curso 2016-2017

Aprovechamos los últimos días del curso 2016-2017 para echar la vista atrás y hacer balance de todas las actividades que hemos organizado, las lecturas que hemos disfrutado y el tiempo que hemos compartido con lectores, escritores, colaboradores y amigos durante este curso.

Los clubes de lectura

La edición 2016-2017 del Club de Lectura de la Universidad de León ha sido una de las más exitosas y estimulantes hasta ahora. La primera lectura, el libro de relatos Estrómboli de Jon Bilbao, nos hizo cuestionarnos dónde están los límites del sacrificio y a qué estamos dispuestos para lograr lo que deseamos. La segunda, Sin ruido, de José Corredor-Matheos, nos emocionó por la sinceridad, la belleza y la singular magia de sus versos, siempre tan breves pero tan llenos de significado. La tercera, Oso, de Marian Engel, consiguió que reflexionáramos sobre prejuicios y nociones culturales que dictaminan cómo debe ser una mujer y cuál es su papel en la sociedad. La última, Nuestro desamor a España: cuchillos cachicuernos contra puñales dorados, de Juan Pedro Aparicio, abrió nuestros ojos a una parte de nuestra historia que solemos pasar por alto y nos hizo excavar hasta lo más profundo de nuestro ser hasta encontrar los cimientos de nuestra identidad nacional. 

Por otro lado. el Club de Lectura «Leemos juntos», en colaboración con el Servicio de Bibliobuses de de Diputación de León, nos dejó grandes momentos de la mano de Miguel Paz Cabanas, con su cómico pero inquietante  Ángeles, detectives y otros fracasados, de Vicente Muñoz Álvarez, con su nostálgico y emotivo Regresiones, y  Emilio Gancedo, que nos llevó a través del espacio y el tiempo en con Palabras mayores : un viaje por la memoria rural. 

A todo ello se unieron nuestros magníficos encuentros con Jon Bilbao, José Corredor-Matheos, Juan Pedro Aparicio, Miguel Paz Cabanas, Vicente Muñoz Álvarez y Emilio Gancedo, que atendieron cada pregunta y cada comentario de nuestros lectores, y hacia quienes sentimos una infinita gratitud, tanto por su presencia como por su afán de compartir conocimiento y fomentar el diálogo cultural.

Las lecturas de divulgación científica

Este curso hemos persistido en nuestro intento de convertir a la Biblioteca en una herramienta de comunicación del conocimiento y la investigación universitaria para el resto de la sociedad, y en nuestro objetivo de plantear una experiencia lectora que trascienda lo literario, proponiendo otras temáticas, lenguajes y contextos. En este sentido, organizamos dos sesiones de #LecturasdeDivulgaciónCientífica. La primera de ellas, guiada por María del Pilar Marqués Sánchez, profesora titular del Departamento de Enfermería y Fisioterapia de la Universidad de León, tuvo lugar en el Campus de Ponferrada y versó sobre el artículo El liderazgo de los profesionales de enfermería y el rendimiento organizativo : un estudio exploratorio con aplicación del Análisis de Redes Sociales. La segunda corrió a cargo de Juan García López, profesor titular de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de la Universidad de León, que explicó el artículo Factores que afectan al rendimiento en carreras de fondo. 

Los eventos y actividades

tULEctura es mucho más que un club de lectura y este curso lo hemos seguido demostrando a través de todos nuestros eventos y actividades.

En septiembre, acudimos a la presentación de Nuestro desamor a España, de Juan Pedro Aparicio, en el Salón de Actos del Palacio del Conde Luna.

En diciembre, disfrutamos junto a los alumnos del Programa Interuniversitario de la Experiencia de una fantástica tarde con el Instituo Bíblico y Oriental, con actuaciones musicales incluidas, en la que aprendimos acerca del origen de la escritura y de las antiguas culturas de Oriente Próximo.

Alumnos del Programa Interuniversitario de la Experiencia durante una de las charlas impartidas por expertos del Instituto Bíblico y Oriental, vía Noticias Unileon. Pincha en la imagen para acceder a la noticia completa.

Durante los meses de marzo y abril, participamos en talleres de Scrabble con el campeón nacional y subcampeón del mundo Juan Carlos Ayala, que también colaboró con nosotros en la elaboración de los cinco retos del gran Concurso de Anagramas en línea, que llevamos a cabo a través de este blog entre febrero y abril.

Los anagramas fueron también los protagonistas de las fiestas patronales de varias facultades del campus gracias a la Fiesta de Letras, un concurso de anagramas presencial por equipos que llevamos a las fiestas de Veterinaria (20 de octubre), Educación (24 de noviembre), Informática e Ingenierías (9 de marzo), Económicas (6 de abril) y Filosofía y Letras (20 de abril), y que tuvo una gran acogida por parte de todos los miembros de la comunidad universitaria.

Fiesta de Letras de Industriales. Pincha en la imagen para entrar en nuestro Instagram y ver más fotografías.

Como miembros de la Red Internacional de Universidades Lectoras (RIUL), acudimos a las IV Jornadas RIUL sobre Literatura Actual, celebradas en la Universidad de León, en las que impartieron charlas autores como Juan Carlos Mestre, Sara Mesa. Joaquín Pérez Azaústre y Pedro Ugarte.

Finalmente, el 25 de mayo organizamos nuestra ya tradicional Fiesta BookCrossing, una liberación masiva de más de 500 libros en el campus, acompañada en esta ocasión de una actuación de jazz en directo (de la mano de Eleven Quartet), de la que disfrutamos enormemente.

Fiesta de BookCrossing de tULEctura, via Noticias Unileon. Pincha en la imagen para acceder a la noticia completa.

Los concursos

A los ya mencionados concursos de anagramas, tanto presenciales como en línea, debemos añadir el II Concurso de Microrrelatos «Unidos por generaciones», el II Concurso de Fotografía «Lectura. Conectando generaciones», y el I Concurso de Ensayo Breve «El Cazario de León» (este último convocado por el Ayuntamiento de Encinedo), con los que repartimos decenas de premios.

Foto de familia tras la entrega de premios de los concursos de tULEctura. Pincha en la imagen para leer el resumen del evento que elaboramos para nuestro blog y ver más fotografías.

Agradecimientos

Ninguno de los eventos, actividades y momentos de lectura que os hemos traído este curso habría sido posible sin la colaboración de:

Para que tULEctura siga vivo por muchos años más, necesitamos seguir ofreciendo experiencias interesantes para todos. Por eso, tú opinión es importante.

¿Qué te gustaría que fuera tULEctura? ¿Qué tipo de actividades relacionadas con las letras, los libros, la lectura y la escritura querrías ver en la Universidad de León? ¿Tienes alguna sugerencia para nosotros? ¿Qué crees que podríamos mejorar?

Déjanos un comentario en esta entrada o en alguna de nuestras redes sociales:

 

Dentro de muy poco anunciaremos la programación de tULEctura para el curso 2017-2018 ¡Permaneced atentos! 

 

 

25 de mayo: Ven a la Fiesta BookCrossing

 

(Catia Chien)

La vida de los libros nos enriquece y nos transforma, nos hace más sensibles, más imaginativos y sobre todo más libres, más críticos del mundo tal como es y más empeñados en que cambie también él y se vaya acercando a los mundos que inventamos a imagen y semejanza de nuestros deseos y sueños.  

(Discurso del  Mario Vargas Llosa «La libertad y los libros»
en la 37º Feria del Libro de Buenos Aires)

Si los libros nos hacen más libres, justo es que les procuremos la forma de escapar de  las estanterías y muebles en los que a veces los guardamos y… los olvidamos.  El último acto de tULEctura para  este curso será la próxima fiesta de liberación de libros, que llevaremos a cabo por cuarto año consecutivo desde que nos sumamos al movimiento BookCrossing, una iniciativa sin ánimo de lucro que pretende convertir el mundo en una biblioteca global en la que se intercambien libros de manera gratuita.

BookCrossing se basa  en la idea sencilla y generosa de compartir algunos de tus  libros con otras personas y hacer un seguimiento de ellos;  cada libro registrado tiene su propio diario personal, en el que cualquiera por quien haya pasado el libro puede valorarlo, opinar sobre él y… ¡volver a ponerlo en circulación!

Dejamos libros en la calle para que otras personas los encuentren, los lean y los vuelvan a dejar en la calle… para que otras personas los encuentren, los lean y los vuelvan a dejar en la calle… para que otras personas los encuentren, los lean y los vuelvan a dejar en la calle… para que otras personas los encuentren, los lean y los vuelvan a dejar en la calle… (aquí te dejamos una pequeña guía BoookCrossing con las principales ideas del sistema)  

Así se crea una cadena de lectores,  porque cada libro está identificado por un número que genera la página de BookCrossing  cuando lo registramos antes de liberarlo en este sistema. Quien encuentre el libro tendrá que introducir ese número en la web y anunciar en qué lugar encontró el libro y dónde lo liberará después de leerlo. Pero ¡atención! BookCrossing no obliga a leer el libro encontrado (como lectores, tenemos la libertad de elegir qué leemos 🙂 ) pero sí nos ruega que demos aviso de ese libro en la página de BookCrossing.   A través de internet podremos saber dónde está ese libro, quien lo ha leído o qué opina sobre él.

Nosotros tenemos una zona oficial de liberación en la Biblioteca General San Isidoro, pero tú puedes dejar tus libros registrados allí donde quieras que los encuentren otras personas.

Estás invitad@ a entrar en esta filosofía de compartir lecturas: podrás formar parte de la mayor biblioteca del mundo y ser uno más de los millones de beceros que comparten sus lecturas. ¿Sabes cómo hacerlo?  básicamente se llevan a cabo 3 sencillos pasos

  1.  Etiqueta: Registra el libro e identifícalo con una etiqueta en la que conste el número de identificación BCID (BookCrossing Identification) que te dará el sistema.
  2. Comparte: Escribe una nota de liberación indicando el lugar y la hora en que dejarás el libro (como nosotros, con esta fiesta)
  3. Sigue: Cada vez que alguien escriba una nota en el diario personal  de ese libro, tendrás noticias de su viaje.

Esto es lo que hemos hecho desde tULEctura. Nos gustaría seguir los viajes de los cerca de  500 libros que vamos a liberar en la fiesta del 25 de mayo. Por eso ahora entras en juego tú:

Te invitamos a participar en nuestra fiesta. Si te encuentras un libro liberado  ¡disfrútalo!  y vuelve a ponerlo en circulación para que otros lo disfruten también.

Si no sabes cómo registrar, etiquetar y liberar un libro,
o escribir una entrada en su  diario, puedes preguntarnos y te ayudaremos.

¡Ven y trae contigo a tus amigos ! (libros o personas)

RunningBook33Nosotros traeremos a los nuestros. Contaremos con la intervención  de miembros de la ULE y de otras entidades colaboradoras:

  • Actividades Culturales de la ULE
  • Biblioteca Pública de León
  • CEI-TRIANGULAR-E3
  • Centro Provincial Coordinador de Bibliotecas. Instituto Leonés de Cultura
  • Fundación Antonio Pereira
  • Orquesta de las Juventudes Musicales de León
  • RIUL. Red Internacional de Universidades Lectoras
  • UNESCO. Centro de Castilla y León
  • Programa Interuniversitario de la Experiencia Piex7

RunningBook33Pero otros muchos amigos nos acompañan en esta fiesta y nos han apoyado a lo largo de este curso:

  • Cafetería Dany y Jose
  • Escuela de Arte y Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de León
  • Instituto Bíblico y Oriental
  • Junta de Estudiantes de la Universidad de León.
  • SAULE. Centro de Simulación Aérea de la Universidad de León
  • Servicio Digital SI
  • Tú (esperamos…   🙂  )

 

V Congreso Internacional de Ficción Criminal (II)

¿Te interesa saber más acerca del tema del terrorismo en la novela negra contemporánea?

¿Alguna vez te has planteado que los géneros de ficción más populares son una excelente fuente para conocer y analizar lo que preocupa a la sociedad que los produce y consume?

¿Cuánto conoces acerca de los abusos sufridos por colectivos sociales minoritarios por parte de regímenes autoritarios y genocidas, y cómo estos se han plasmado en el cine y la literatura?

¿Sabías que el cómic periodístico es un género que no solo es capaz de contarnos historias que los grandes medios de comunicación nunca cuentan, sino también de hacernos reflexionar acerca de la identidad de Europa?

¿Somos conscientes de que existen elementos de nuestra sociedad y cultura que nos auguran ya un futuro distópico?

No esperes más y acude al V Congreso Internacional de Ficción Criminal organizado por el Departamento de Filología Moderna de la Universidad de León, que está teniendo lugar en la Facultad de Filosofía y Letras y en la sede de la Fundación Sierra-Pambley.

Está abierto al público general y la asistencia a las conferencias, que ayer hicieron que nos formuláramos preguntas tan interesantes como las anteriores, es gratuita.

– Encuentra toda la información sobre el Congreso AQUÍ

– Descarga el programa del Congreso AQUÍ

– Descarga el cartel del Congreso AQUÍ 

– Conoce todas las novedades del Congreso a través de su TWITTER: @crimfic_ule ‏

 

 

Te recomiendo un libro. Seguro.

«Las cosas que quiero saber están en los libros; mi mejor amigo es aquel que me recomienda un libro que no he leído.»

Seguro que conoces esta frase de Abraham Lincoln.

Seguro que también conoces esta escultura del propio Lincoln: se trata de la figura del presidente norteamericano que la escultora Vinnie Ream (1847-1914) esculpió para la Rotonda del Capitolio de Washington.

Seguro que no has oído hablar jamás de Vinnie Ream… la mujer que en 1866 y con solo 18 años recibió el encargo de realizar esta  enorme estatua del mandatario.

Seguro que puedes citar docenas de «grandes maestros del arte» pero desconoces el nombre de “grandes maestras” a pesar de admirar su obra. Mujeres que se ganaron esforzadamente ese título al aprobar los exámenes que las organizaciones gremiales establecían para conceder el derecho a practicar como profesionales el oficio artístico. ¿Quieres conocerlas?

A muchas de ellas las hemos recuperado gracias a la obra «Ellas mismas. Autorretratos de pintoras». Ese libro supuso, por así decir, la presentación al gran público de estas extraordinarias artistas. Si participaste en el crowdfunding de ese título (nosotros sí lo hicimos 🙂 ) estarás orgullos@ del resultado obtenido (nosotros sí lo estamos 🙂 )

Ahora puedes completar el logro colaborando de nuevo en el proyecto, pues Ángeles Caso propone «Grandes maestras. Mujeres en el arte occidental. Renacimiento-Siglo XIX»,  el segundo tomo de esta obra sobre la recuperación del arte de las mujeres. Este nuevo volumen ofrece una amplia visión de la obra de más de cien pintoras, escultoras y fotógrafas del pasado. Tú puedes hacer que su creación se rescate del olvido. Y merece la pena que así sea. Seguro. 

Aquí tienes  el enlace a la plataforma de recogida de fondos (crowdfunding), donde puedes ver todos los detalles, tanto del libro como del sistema, totalmente transparente, de funcionamiento de la plataforma Verkami.

Aquí puedes participar

 

V Congreso Internacional de Ficción Criminal

ABIERTO AL PÚBLICO GENERAL. ASISTENCIA GRATUITA.

El Departamento de Filología Moderna de la Universidad de León organiza su V Congreso Internacional de Ficción Criminal, cuyo objetivo es «proporcionar visiones y análisis críticos del papel de las humanidades, concretamente el cine y la literatura, en el diagnóstico de los cambios tectónicos que sacuden la existencia humana global y sus consecuencias para el futuro. El compromiso de grandes autores y sus obras consiste en propagar el conocimiento de una realidad que los poderes dirigentes mantienen fuera de los canales de comunicación de masas. Los trabajos presentados consideran el modo en que la literatura y el cine se rebelan contra esas nuevas fuerzas dominantes – políticas, científicas, tecnológicas, económicas, etc. – responsables de perpetuar los crímenes contra la humanidad».

Para aquellos estudiantes que deseen obtener un certificado de asistencia y el reconocimiento de 1,5 ECTS, el precio de matrícula es de 15€.

A continuación os ofrecemos el programa, que también podéis encontrar en su PÁGINA WEB:

NOTA: Las sesiones de mañana tendrán lugar en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras, en el Campus de Vegazana. Las sesiones de tarde, en el edificio de la Fundación Sierra-Pambley, C/ Sierra Pambley, 2 (Plaza de la Catedral). 

 

 

¿Quieres ayudarnos a difundir esta información? 

– Menciona al TWITTER OFICIAL DEL CONGRESO: @crimfic_ule ‏

– Comparte su PÁGINA WEB OFICIAL: http://ulelct.unileon.es/

– Descarga el tríptico informativo AQUÍ

– Descarga el programa AQUÍ

– Descarga el cartel AQUÍ 

 

 

«Palabras mayores», de Emilio Gancedo. Coloquio de los lectores.

«Durante medio año Emilio Gancedo se echó a la carretera y pacientemente hizo un recorrido por la diversidad y heterogeneidad de lo que hoy llamamos España. En su camino se encontró y charló largo y tendido con personas vinculadas al medio rural, todas ellas cultivadoras de recuerdos, ejemplos comprometidos con la memoria viva. Fruto de ese trabajo es Palabras mayores, una suma de historias, recuerdos, anhelos y enseñanzas de una generación, los nacidos antes o inmediatamente después de la guerra civil, a quienes prácticamente hemos dejado de escuchar; un libro que rescata muchas experiencias y enseñanzas útiles para el presente de unas gentes extraordinarias que pasaron en pocas décadas del Neolítico a Internet.» (x)

Pastores de Girona, fotografía de la exposición “Senderos de la Memoria. Una mirada sobre la España rural (1948-1968)» del MARM (2011)

En el coloquio del pasado jueves, nos propusimos averiguar qué ha significado para nuestros lectores ese viaje por la memoria viva de los pueblos de España que nos propone Emilio Gancedo en Palabras mayores.

Muchos de los participantes afirmaron haber encontrado en el libro no solo un homenaje a todas esas pequeñas historias (de dolor y sufrimiento, pero también de alegría y solidaridad) de las que se conforma la Historia de nuestro país, sino también un intencionado juego de las «siete diferencias», es decir, una invitación a reflexionar acerca de en qué se parecen y en qué se diferencian la España (y los españoles) de la posguerra y la actual. Los lectores hicieron hincapié en las consecuencias de la reciente crisis económica en lo que se refiere a pérdida de derechos fundamentales, necesidad y exilio, situaciones que los protagonistas del libro también tuvieron que atravesar en su infancia y juventud. El factor determinante es, para los lectores, la esperanza, pues en Palabras mayores escuchamos las voces de una generación a la que, a diferencia de la nacida en tiempos de democracia, no le fueron prometidas grandes fortunas ni privilegios, por lo que no está familiarizada con el concepto de «decepción». La falta de esperanza de encontrar un futuro mejor en su tierra, entonces igual que ahora, tiene como resultado la emigración de incontables españoles a tierras lejanas, pero los lectores se preguntaron si acaso no se ha producido un radical cambio de mentalidad tanto en los países receptores de emigrantes como en aquellos que se ven en la necesidad de emigrar, pues, si bien es cierto que los movimientos nacionalistas que se oponen a la llegada de inmigrantes vuelven a estar en auge en Europa, el emigrante español de la actualidad suele ser una persona joven altamente cualificada que, incapaz de incorporarse al mercado laboral por las vicisitudes de la crisis, decide trasladarse a un lugar donde su formación sea más apreciada y mejor remunerada.

Por otro lado, nuestros lectores tuvieron en cuenta que los conceptos de «éxodo» y «exilio» no solo son aplicables al fenómeno que empuja a nuestros jóvenes fuera de nuestras fronteras o a la huida desesperada de quienes temen ser represaliados por un régimen totalitario, sino que también podemos hablar del éxodo rural, que se manifiesta como uno de los temas fundamentales del libro. No obstante, en ninguno de los casos, tal como recuerda uno de los protagonistas, se trata de un hecho alegre: «Abandonar tu pueblo no es una mudanza. He visto gente esquivándose unos a otros para que no los vieran llorar».

Emilio Gancedo junto a uno de los protagonistas de «Palabras mayores»

Cuando debatimos acerca de las cualidades humanas que poseen personas como las que aparecen en Palabras mayores, cualidades que hicieron posible que sobrevivieran a la violencia, la desolación y el hambre, los lectores destacaron la importancia del apoyo social mutuo en el medio rural, un hecho que aparece de forma recurrente en todos los testimonios. «¿Es también la solidaridad la respuesta a todos nuestros problemas actuales, o acaso el mundo de ayer era muy distinto al de ahora?», nos preguntamos, quizá sabiendo que no existe una respuesta definitiva.

«Mi cabeza es una despensa de memorias», asegura uno de los personajes. La pregunta de qué podemos aprender de los recuerdos de quienes nos precedieron fue una de las más repetidas durante el coloquio. Por una parte, en opinión de nuestros lectores, nos recuerdan de dónde venimos, mientras que, por otra, nos instan reivindicar la figura de los mayores como fuentes de autoridad y sabiduría, frente a la triste mentalidad de muchas personas que los consideran un problema del que hay que librarse. Los protagonistas de Palabras mayores nos demuestran que siempre es posible encontrar tiempo para ayudar a los demás y que los más importante es permanecer fiel a uno mismo, sin las prisas y la hipocresía propias de la sociedad actual. Los asistentes coincidieron en que los habitantes del medio rural, en especial los más mayores, en absoluto responden a los estereotipos que egoístamente les hemos asignado, y alabaron la frase de aquel anciano maragato que decía: «Mis padres no pudieron darme estudios, pero sí me dieron educación». A continuación, se preguntaron si acaso actualmente  no solemos considerar que ambos términos son equivalentes.

Emilio Gancedo con una de sus entrevistadas

Nuestros lectores concluyeron que Palabras mayores nos enseña que debemos defender y respetar no solo a nuestros mayores, sino a la tradición rural en general, que tiende a ser universal, algo que nos demuestran las preocupaciones y enseñanzas de los protagonistas de este libro, desde Galicia hasta Gran Canaria. El mundo rural resulta asombroso no solo por sus costumbres sino también por su sabiduría, que no solemos apreciar. Hay quienes argumentan que en esta lectura nos encontramos ante personas heroicas, pues han luchado por sí mismas contra situaciones adversas y desesperadas y han ayudado a otros en situaciones de necesidad de forma desinteresada. No son personas perfectas ni héroes clásicos, caracterizados por su rectitud moral y hazañas sobrehumanas, pero nos invitan a aprender de su experiencia y nos ayudan a mejorar. Si tuviéramos que quedarnos tan solo con una de sus enseñanzas, elegiríamos la del mercantil valenciano: «Yo dejé de ir al colegio a los diez años…pero desde los catorce llevo siempre un libro en el bolsillo. Lo último que quiero es perder el tiempo».

El próximo jueves, 18 de mayo, recibiremos la visita de Emilio Gancedo, autor de Palabras mayores. 

 

 

Primer domingo de mayo, Día de la Madre

Madres. Generosas, atentas, sufridoras, hermosas, repletas de amor… O, al menos, eso es lo que nos enseñaron los cuentos que, en nuestra más tierna infancia, leíamos  cada noche con avidez hasta que sentíamos ceder los párpados. Pero, ¿qué nos enseñaron estas madres de ficción? ¿Acaso que el mundo es un lugar idílico, donde solo existen las personas buenas y los finales felices, o que solo hay una forma posible de ser madre y de ser mujer? Hoy os proponemos esta reflexión de María José Solano para Zenda (01/05/2016):

Mis villanas favoritas: las madrastras

«La literatura infantil está plagada de madres bondadosas de cuento, sacrificadas, pacientes, inteligentes, bellas…, referentes que han sido casi tan importantes para nuestra infancia como las propias madres de cada uno. Mamás de papel fundidas en la voz y la imagen de aquellas otras que nos leían sus historias antes de apagar la luz.

Las madres de los cuentos afianzaron con su bondad nuestra confianza, minimizaron nuestro desvalimiento, ahuyentaron nuestras pesadillas, pero ¡ay!, también nos acostumbraron a creer ciegamente en la bondad del ser humano mintiéndonos piadosamente para ello, porque no hay otra manera posible de mostrar un mundo que no es, lleno de generosidad, honradez, lobos buenos, príncipes azules y amigos leales.

Las madres de los cuentos, en realidad y si lo pensamos bien, no nos ayudaron demasiado a entender.

Por eso en este mes de mayo de las madres, queremos rendir homenaje a aquellos personajes que tal vez nos influyeran más de lo que creemos, trazando con su presencia amenazante la (indispensable) línea de sombra de nuestra infancia. Se trata, por supuesto, de las Madrastras.

Ellas sí supieron abrirnos los ojos, nos enseñaron a estar alerta, a ser valientes, cautos, a no decaer, a luchar por lo que nos dicta nuestro corazón, a ser humildes frente al espejo y valerosos en el bosque, a no aceptar regalos de desconocidos, a comprender la oscura naturaleza humana. Nos ayudaron en definitiva a crecer sin renunciar a nuestros sueños, pero siendo cada vez más fuertes y seguros, con la intuición infantil (que florecerá en certeza adulta) de que el ser humano es el más peligroso de todos los monstruos que puedan poblar los planetas y que al final nada es lo que parece. También nos ayudaron a asomarnos al abismo de nosotros mismos, a analizar nuestras capacidades, conocer nuestros límites y reconocer a los leales que a pesar de todo saben mantenerse a nuestro lado.

Las madrastras de los cuentos personifican los defectos humanos, los focalizan y exageran y de esta manera nos alertan del peligro, porque al fin y al cabo de eso se trata; de crecer manejando los contrastes, las sombras y luces que todo hombre posee a partes iguales, sabiendo que al otro lado de la línea de sombra que tarde o temprano terminaremos cruzando, sólo se combate con éxito si primero nos han enseñado a reconocer al enemigo aunque éste se disfrace de amable abuelita vendedora de manzanas.

Así que (…) gracias a la atormentada Madrastra de Blancanieves; la egoísta Madrastra de Rapunzel, la Madrastra envidiosa de Cenicienta, la desesperada Madrastra de Hansel y Gretel, la desquiciada Madrastra hermana de la Bruja Baba Yaga; la traumatizada Reina de las Nieves, Madrastra de Kay. A todas ellas y a muchas más, gracias por hacernos mejores.«

¡Feliz Día de la Madre!

(y la Madrastra)

Palabras mayores, de Emilio Gancedo. Guía a la lectura

Por Eduardo Bajo Álvarez
(Servicio de Bibliobuses de la Diputación de León)

 

Vídeo de la sesión

¡Eso son palabras mayores! Con interjección y un poco de agresividad o sorpresa. Una expresión que todos hemos escuchado cuando las cosas amenazan con ir más allá de lo razonable.

Veamos un ejemplo de actualidad. Mirando por el ojo de la cerradura, como Larra, vemos una situación familiar que suele aparecer en la prensa con demasiada asiduidad. Imaginemos, una conversación entre un empresario de la construcción intentando sobornar a un político corrupto, dispuesto a venderse por una cantidad estipulada. Pero cuando el primero posa sobre la mesa una cantidad mucho mayor a la esperada, se esfuma  cualquier duda o competidor y, el corrupto, bien pudiera exclamar: “¡Eso son palabras mayores!” Se estrecharían la mano y el chanchullo seguiría su curso habitual por un camino tan transitado. Por supuesto que el libro de Gancedo es de otra naturaleza. No es novela negra, ni de ficción.

Tal es la riqueza del idioma español, con sus palabras polisémicas, frases con doble, triple y múltiples sentidos, según la entonación, el contexto o la expresión gestual, que nos permite adivinar la cabecera de esta obra, tan propia como  imaginativa. No olvidemos que el título de una obra es como una tarjeta de presentación. Aunque en literatura sea una sugestión  más que un avance completa de lo que se cuenta. Siempre hay un factor sorpresa. Digamos que, literariamente, el título no puede ser como un tratado de bricolaje o numismática.

Así pues, de inmediato percibimos que hay cierta  ambigüedad: un calambur que se desvela cuando pasamos la página y conocemos al gaiterín.

“Palabras de mayores, de personas que existieron a comienzos del siglo XX y murieron llevándose sus creencias, sus fantasías, sus convicciones, su forma de vida y humanidad”. Si alguien no se hubiera apresurado a preservarlas.

Son de carne y hueso, tan reales como nosotros. Con nuestras mismas inquietudes y ambiciones, pero marcados por la época que les tocó vivir. “Tenemos que conservar algo de la forma en que vivimos –dice Juanita, desde Cantabria- ¿cómo fuimos?… Fue aquella vida buena o mala. Regular, pero fue la nuestra”. Y, aunque había llegado la luz al pueblo, guardaba el candil por si acaso. Porque era parte de su pasado o por gratitud al objeto que había alumbrado toda su vida. La bombilla llegaba tarde.

Recuerdo, a este respecto, un párrafo de José Saramago en el que afirmaba que el sentido de la vida de los primeros seres humanos –en cuando dejaron de ser homínidos- es  idéntico al  del hombre del siglo XXI. Lo que cambia es la tecnología, y las leyes políticas y económicas, que engañosamente, nos hacen sentir superiores. Pero el alma humana no ha varidado en esencia.

Según esto, cabe preguntarse ¿Acaso somos mejores que nuestros antepasados? Cada cual se responda, pero mejor que no lo diga. La respuesta la encontramos en los personajes de este libro cuyo objetivo sería llenar un vacío y rescatar unos valores perdidos que nos hacen sentir más pobres, más ignorantes y menos libres. “Consumistas”, como nos califica uno de los  personajes lúcidos, como si nos escupiera con desprecio.  Y que, de paso, hace un análisis de la economía actual, de las multinacionales, la mundialización, de lo más razonable. Cuando un ser así nos acusa de “estúpidos” es motivo de preocupación.

Lamentablemente, por muchas vueltas que el mundo dé, no volveremos a ver a estos seres irrepetibles. Salvo que el espacio-tiempo sea curvo –como dijo Einstein- y vuelvan con el tiempo. Pero, por si acaso, Emilio Gancedo los rescata, para mayor seguridad.

De momento, la reciente eliminación de la Historia de la Literatura en el sistema educativo es una pésima referencia y un peligro para los lectores, que nos deja a los que saciamos nuestra sed en los libros, algo más que huérfanos. Contra este despropósito, el antídoto pueden ser los clubes de lectura. Un valor añadido a los que ya tiene esta actividad es conjurar las leyes inicuas o experimentar la grata lectura familiar o amigable.

Del autor, Emilio Gancedo, al que no conozco personalmente, ya que el protocolo no ha propiciado un encuentro previo a este acto, poco puedo decir. Pero tampoco conocí a Gonzalo de Berceo, Francisco de Quevedo o a Rafael Alberti, lo que no me impide sentir gran afinidad con ellos. Quizá, por esta misma circunstancia, mis comentarios sean más asépticos, más sinceros, que los de ciertos encuentros o presentaciones de libros donde uno se lleva a los amigos para dar jabón.

Pero como dicen Las Escrituras: “Por sus obras los conoceréis”  Yo leo sus crónicas en la sección de cultura del DL y sus interesantes entrevistas a escritores célebres –el legado de los Panero, por ejemplo- ; sus columnas de opinión; algunos relatos y el ejemplar que tenemos delante, que me ha causado gran impacto al enfrentarme con mis ancestros cuyos rasgos reconozco en esta obra.

¿Qué puede llevar a un periodista a escribir una sólida y meditada obra como la que nos ocupa? Por mi tarea de opinador en prensa, creo tener una respuesta, más o menos acertada. Lo que se escribe en los periódicos, no son palabras mayores, sino tan efímeras como algunas mariposas que viven apenas 24 horas. Como cualquier periódico  atrasado que no sirve ni para envoltorio de los churros. Algunos escritores las reviven, publicándolas agrupadas en un libro.  Con ánimo de Ofender, de Reverte; artículos de García Márquez en el país; y muchos otros que no vienen al caso.

Para alguien como Emilio, licenciado en Filología y por tanto, conocedor y experto en la lengua, las lenguas románicas es casi una obligación traspasar las puertas del periodismo y rentabilizar compartiendo sus recursos literarios y su bagaje cultural.

Este libro es un compendio de relatos independientes, con un vínculo de unión que es un recurso literario bastante común. En apariencia, a juzgar por los capítulos que figuran en el índice, podríamos decir que se trata de un libro de viajes. Tal como podríamos decir de Jacques le Fataliste, de Diderot; el Quijote; el Viaje a la Alcarria o Donde las Hurdes se llaman Cabrera, de mi estimado Ramón Carnicer, con el que hay un punto común, en relación a estas dos comarcas.

Aquí, se trata de un impersonal cronista, “El Viajante” –el propio Emilio, naturalmente–  que gusta de recorrer buena parte de la geografía peninsular y se limita a transcribir sus encuentros con la gente. Es muy discreto, apenas interviene y nunca interrumpe. Más bien escucha y cuenta.

También importa el paisaje, el marco donde se inscriben los personajes dependiendo de donde se encuentren. Según eso, declara sus preferencias, en cuanto al viaje: “Se desvía de las rutas de siempre para conocer esos municipios interiores, enroscados sobre sí mismos como mullidas cunas forradas de verdín; alejándose de esas rampas de hormigón”. Especialmente espléndida es la descripción de Olivenza y las coloridas metáforas a lo largo del relato: “Una olla vacía, como una boca sin dientes”… O “Los oídos llenos de gaviotas”.

El medio de transporte es lo de menos,  pero de viajar en coche, imagino que habrá sufrido la tortura de esas carreteras y caminos secundarios.

Casi puedo asegurar que, para el autor viajar no es haber estado en muchos sitios y acumular montones de fotos para mostrar, que a nadie interesan. Viajar por viajar. Para conocer un pueblo o país, es imprescindible hablar con la gente y llegar a conocerla. Su forma de entender la vida. Además, la gente mayor, tan abandonada y sola, es proclive a contar sus recuerdos cuando le dan ocasión, siempre que el interlocutor sepa escuchar y sea respetuoso.

Como no podía ser de otra manera, las cuestiones lingüísticas son de gran importancia y nos ayudan a ubicarnos y sentir más cercanos a los personajes. En los primeros capítulos, en Galicia, Asturias y el Teleno, las lenguas autóctonas están vivamente presentes. “A ghaita e miña e non tes por qué movela”, le reprocha, con desconfianza, al Gaiterín su padre, que, no obstante, llegaría a ser un virtuoso de la cornamusa.

O… “Probes como arañones, pero calor y cariñu lo que quisieres” –de Arcadio el de Caleo a Angeles-. Y de Maragatería, tradiciones como el Reñubeiro, que habita en el Teleno –una especie de Júpiter leonés-; la arriería y la música que, más adelante relaciona con la de Salamanca y Extremadura por el uso del tamboril –por el tamboritero- y la flauta de tres agujeros. Algo nada casual porque son los confines del viejo Reino de León.

Igualmente –creo haberlo mencionado ya- establece la relación del habla de las Hurdes,  como herencia del leonés, “un poquinín, chiquinu, copina”.

Otros términos como “garrapichiales, tiná, ná y pringaos” pertenecen a Cuenca. Mientras que “Gofio, millo, zancocho” a Canarias.

Andaluces “firmar con el deo,  apañaíllo…” y muchos más vocablos y giros de  las zonas visitadas que iremos encontrando según avanzamos en el libro. Oficios, enseres, sentencias, etc.

Hay que decir que en Asturias –el Principado Vedinegro- el autor se siente cómodo y  se explaya, incluyendo largos párrafos» en bable y explicación de las distintas modalidades del asturiano.

“Que toos esos montes que ves por ende taben tresllucientes de castañares…”

Lo cual da a entender su empatía con la cultura astur. Que yo mismo comparto. Y me atrevería a afirmar que otros muchos leoneses experimentan el mismo sentimiento. Sin ir más lejos, muchos de los que imparten docencia en esta Universidad, estudiaron en Oviedo.

Por la propia estructura del libro, podíamos ir saltando de capítulo a capítulo. De región a región, como el salto de caballo en el damero, porque todas las historias son sorprendentes y los personajes gozan de vida y entidad propia por sí mismos. Ahora bien, existen concomitancias impuestas por la época en la que les tocó vivir.

Un hecho insalvable fue la Guerra Civil, pero dejemos que hablen los personajes:

“La Guerra Civil con sus desafueros. La Guerra Civil no vino de sopetón –dice Pepe Company-. Esa palabra, “rojos” me ofende, me ofende a mi porque se la han inventado unos señores que, en fin, eran las tropas leales. Hubo unas elecciones en España y ganaron los republicanos, pero la gente de la capital dijo que naranjas de la China –mandarinas- y se gastaron todas las perras en buscar militares de Marruecos, y a Franco, que lo pusieron ahí también, y luego el tío se dedicó a hacer todo tipo de escabechinas”.  Una interpretación algo simplista, pero no exenta de razón.

Hay episodios de fugados, de topos, de obuses –como recuerda Angeles Llaiñes- que revientan las viviendas; rapiña por soldados de ambos bandos… lo natural en tales casos. El del miliciano que se entregó, engañado, y en el cuartel “fartucáronle a palos”. Intenso es el episodio de La Coneja, una mujer y su hijo, perseguidos que logran escapar de una muerte segura. El extremo de la crueldad lo describe uno de los perseguidores: “Con las ganas que tenía yo de darle al gatillo”.

Monumento a los masacrados en el Pozo Grajero, entre Lario y Polvoredo, de donde eran los asesinos fascistas que sacrificaron a los Maestros de Burón.

Monumento a los masacrados en el Pozo Grajero

O la historia de los dos primos hermanos asesinados por otros igualmente primos.

Más poética, dramática, es esta interpretación: “Pero la Guerra y la muerte, a la manera de pozos negros y estrechos cuyo fondo no alcanzamos a divisar”. Y uno de esos pozos reales –en una metáfora terrible- es “como un esófago angosto y deglutidor, alimentado con decenas de cuerpos…”

Llegados a este punto, no podemos olvidar el Pozo Grajero, En Lario, León, donde se exhumaron 13 cadáveres, de vecinos de la zona. Una pura  vesania.

Y, acabada la contienda en el 39, llegó la España del hambre, suponiendo que antes no hubiera existido, que es mucho suponer. Si el Viajante comenta la semejanza del habla de Cuba con las Islas Canarias, Ismael, el albañil, con múltiples oficios, le habla de la gran emigración a las Américas. Por hambre los extremeños descubrieron el Nuevo Mundo y el hambre escribió la Picaresca. Pero eso es otra historia.

“Tras la Guerra fue mucha miseria porque no venía nada de fuera, fue muy duro aquello”. “Hubo una época en que había dinero, pero nada para comprar, y otra en que había cosas para comprar pero nada de dinero”. “El frío más grande –concluye Ismael-  es que no había ropa”.

En aquella España depauperada los recursos eran básicamente el campo y el ganado, que en ocasiones compartía el techo con la familia apiñada que, forzosamente, era muy numerosa, al considerar que, cuantos más hijos, de más mano de obra dispondrían. Las hijas, en principio no eran muy deseadas pero, a fin de cuentas, trabajaban tanto o más que los varones.

“En mio casa –dice el Cazaorín- vaques ná más. Podíamos tener siete cabeces, entre a parexa pa trabayar… y novielles”. En este abigarramiento, no eran raros los casos de cosanguineidad, como insinúa Quico –de las Hurdes-.

En Andalucía, Progreso, uno de los personajes más cautivadores por su gracia, no empañada por la pobreza, –aunque se juega la vida por una remolacha para alimentar la familia- resulta, a pesar de todo, menos trágico que el extremeño Quico. En una conversación con el Viajante, responde al interrogatorio, escuetamente y con gracia sobre sus condiciones de vida (muy parecidas a la del resto de la gente).

–  “¿Cómo era la casa, Progreso?”
– “Mu grande”.
–  “¿Y luz?”
–  “ De día se veía estupendamente”.
–  “¿Y escuela?”
– “Sí había, pa los niños. Pa los niños que iban a ella”.
–  “¿Matabais algún marrano en casa?”
– “Nosotros es que no teníamos esa costumbre”.

 

 

Teniendo en cuenta que los hijos venían al mundo como mano de obra barata desde temprana edad, era natural que la escolarización se interrumpiera en casi todos los casos. En pocas palabras y sin complejos, Paco del Madroñal aclara: “Mi primer cursillo fue apacentar pavos”. Y los otros, algo parecido.

Un caso simpático, si no fuera por el clima inhóspito -9 meses de invierno y tres de infierno, era al clima en Sobrepuerto- sería el de la maestra andaluza llegada al Pirineo, nevado y helador, la cual, que no había conocido la nieve, se queja al alcalde: “¿Pero es que este pueblo no tiene suelo?”.

«Palabras Mayores», desde el punto de vista literario, es un compendio de metáforas: Una olla vacía, como una boca sin dientes… Oídos llenos de gaviotas… y otras a lo largo del texto. Todos los recursos estilísticos, especialmente, en la descripción del paisaje y el paisanaje. La descripción de Olivenza es proverbial y el retrato de los personajes no menos. La palabra es precisa, recuperando en ocasiones expresivos términos arcaicos que nos obligarían a acudir al diccionario, aunque a veces Ayuda Emilio, yuxtaponiendo el equivalente. Las construcciones  sintácticas, articulan el sentido y nos llevan de forma natural hasta el final de la obra.

La dicotomía de forma y contenido no me gusta. Yo pienso como McLuhan que “el mensaje es el medio”. Por eso diré que la obra es un compendio de nuestra historia, sentido común y valores humanos que en la actualidad están en franco retroceso. No faltan comentarios de carácter social, político y económico, que podrían servir para la España de hoy pues las personas de antaño, serían más pobres, pero no menos inteligentes.

Como contrapunto la parte mágica de “Los Santos en Casa”: “Cómo pesa el Sagrado Corazón” y “Lo sobrenatural en los extremos”. El agobio de Fernanda que tiene que dar de comer a los pobres –todo el pueblo- y sólo dispone de cuatro puñados de arroz. Estas dos historias, de gran encanto y sensibilidad, son posiblemente las que más me han cautivado; pero que no voy a desvelar para no arruinarlas. Que sea el lector el que lo valore..

Todo ello envuelto en peripecias increíbles y personajes cabales, con arrojo –como Quico- y gran corazón.

En cualquier caso, espero que esta pequeña autopsia, les lleve a leer el libro que, desde el pasado, les reconciliará con el presente. ¿Quiénes somos?, ¿de dónde venimos?… Respecto a la tercera pregunta ¿a dónde vamos? ¿a dónde nos llevan? Mejor no saberlo.

Una de las propiedades de «Palabras Mayores» es el poder de evocar recuerdos de personas que se cruzaron en nuestra vida y permanecen en la memoria más profunda. Así, sería imperdonable olvidar lo narrado en el capítulo “Los Saltos del Ebro”, donde un pueblo ha de ser abandonado por sus habitantes, para construir un pantano. Un drama demasiado conocido en los valles de León y pueblos notables, reducidos a la nada, en nombre del progreso. ¿Qué progreso? La producción de una energía que genera el desarrollo y la actividad fabril, en otras latitudes más afortunadas o reivindicativas.

El drama inicial fue la construcción del pantanín de Villameca y la desaparición del pueblo llamado Oliegos –sobre los años 40- cuyos habitantes, desterrados y expoliados, tuvieron que salir con lo puesto, para ser aposentados en tierra extraña. De los ríos y boscosidad de su Cepeda natal y la sombra de San Bartolo… a la esteparia y reseca Foncastín. En los límites de Valladolid. Yo creo que no lo soportaría…

Ya acabando, un pequeño epílogo con los 15 kilómetros que separan al Viajante de la hermana tierra portuguesa. Lo cual bien pudiera ser el anuncio de una segunda parte que esperaremos impacientes.

Y, como punto final, volvemos al prólogo que, contra lo que pensamos, es lo último que se escribe. Allí, Emilio, nos desgrana sus intenciones. De las cuales destacamos la última: “Desde el final de sus vidas, estas gentes hacen historia de su propia historia”.

Y de la nuestra, añadiría yo.

Para empezar con el  debate

  • ¿En qué genero de escritura podríamos encuadrar esta obra?
  • ¿Te han resultado difíciles algunos términos léxicos empleados?
  • ¿Qué historias y personajes te han llamado más la atención? ¿por qué?
  • En la obra se muestra una gran variedad de territorios y lenguas ¿encuentras caracteres específicos en las distintas comarcas? ¿entre el norte y el sur?
  • Hablemos de la memoria… ¿rural? ¿histórica?
  • ¿Has conocido a alguien que pudiera figurar como personaje en este libro? Cuéntanos su historia
  • ¿Qué grandes temas trata la obra? ¿y qué pequeñas temáticas?
  • ¿Cuál es el aspecto que más te llama la atención del libro?
  • El mundo que refleja la obra ¿ha terminado? ¿o es posible encontrarlo en algunos comportamientos que nos parecen nuevos?

Te invitamos a hablar sobre «Palabras mayores», de Emilio Gancedo

 

“Vivimos un tiempo en el que parece que todo lo pequeño tiene que desaparecer” 

(Pau Bosch, ganadero mallorquín, en la obra «Palabras mayores», de Emilio Gancedo)

El Club de Lectura “Leemos juntos” (Biblioteca de la Universidad de León y Servicio de Bibliobuses de la Diputación de León), a través de la guía de Eduardo Bajo Álvarez  te  propone su tercera y última  lectura  programada para este curso 2016-2017.

Lectura 3

Palabras mayores : un viaje por la memoria rural / Emilio Gancedo.– 1ª ed.– Logroño : Pepitas de Calabaza, 2015.
364 p. ; 21 cm.
ISBN 978-84-15862-37-6

Calendario

  • 4 de mayo: Coloquio participativo de guía a la lectura.
  • 11 de mayo: Coloquio participativo de los socios.
  • 18 de mayo: Encuentro de los socios con Emilio Gancedo.

 

La participación en este Club de Lectura  es gratuita y está abierta a todo el mundo. Según tus gustos o tus posibilidades, hemos arbitrado para ti diferentes canales de participación. Puedes seguir las sesiones y expresar tu opinión:

  1. Asistiendo físicamente a los encuentros.
    • Los encuentros presenciales de las  lecturas tendrán lugar los  días indicados en el calendario,  en la sala de conferencias de la Biblioteca General San Isidoro a las 19:00 horas. Se ruega puntualidad.
  2. Siguiendo los encuentros por streaming.
    • Todas las  sesiones  se emitirán en directo a través de vídeo streaming para que quien lo desee pueda seguirlas en tiempo real  desde donde quiera a través de este enlace. 
  3. Participando a través de las redes sociales.
  4. Dejando tu comentario en el  blog tULEctura.

Acceso a la obra

Si lo deseas, puedes solicitar un ejemplar de esta obra en el propio bibliobús o en el teléfono 987234 612. Te facilitaremos el acceso a la obra de la manera más pertinente.

esquema participación

 

¡Anímate, pregunta en tu Bibliobús y participa!

Coloquio participativo de guía a la lectura
Sala de Conferencias de la Biblioteca General San Isidoro
jueves 4 de mayo de 2017,   19:00 horas

Asistencia abierta y gratuita 

Entrega de premios de los concursos del curso 2016-2017

Antes de empezar (preparativos, saludos, felicitaciones)

Antes de empezar (preparativos, saludos, felicitaciones)

El pasado viernes, día 28 de abril, celebramos la entrega de premios de los concursos organizados por tULEctura durante el curso 2016/2017. Nos reunimos, como solemos hacer, en la Sala de Conferencias de la Biblioteca General San Isidoro de la Universidad de León. Nos acompañaron lectores, profesores, amigos, miembros del Consejo de Dirección y de los Servicios de la Universidad, personal de la Biblioteca Universitaria, de la Biblioteca Pública , de los Bibliobuses de León y, por supuesto, concursantes y premiados.

Bienvenida y apertura del acto. De izquierda a derecha: D. Santiago Asenjo (director de la Biblioteca Universitaria); Dña Ana Isabel García (Vicerrectora de Estudiantes); Dña. Ana Isabel Álvarez de Felipe (Vicerrectora de Investigación); D. Alfredo Labarta Calleja (Director del Centro de Simulación de vuelo de la ULE)

Bienvenida y apertura del acto.  De izquierda a derecha: D. Santiago Asenjo (director de la Biblioteca Universitaria); Dña Ana Isabel García Pérez (Vicerrectora de Estudiantes); Dña. Ana Isabel Álvarez de Felipe (Vicerrectora de Investigación); Dña Teresa Llamazares, (Directora del Programa Interuniversitario de la Experiencia PIEx); D. Alfredo Labarta Calleja (Director del Centro de Simulación de vuelo de la ULE)

El acto comenzó con unas palabras de Dña. Isabel Álvarez de Felipe, Vicerrectora de Investigación, que presentó a algunos de los responsables, promotores y colaboradores que hicieron posible la organización de estos concursos, y que también tomaron la palabra. D. Santiago Asenjo, Director de la Biblioteca de la Universidad de León, destacó el papel de tULEctura como puente entre la universidad y la sociedad general, puesto que a través de nuestras actividades promovemos la inclusión en la cultura universitaria de personas ajenas a la universidad, además de cumplir con nuestra vocación de que la comunidad universitaria siga leyendo y escribiendo, y de proponer un nexo de unión entre la literatura y los textos científicos. Dña Teresa Llamazares, Directora del Programa Interuniversitario de la Experiencia (PIEx), agregó, precisamente, que muchos de los cerca de 500 alumnos del PIEx en León participan activamente en las actividades culturales que proponen tULEctura y la Biblioteca Universitaria, tanto en los encuentros literarios como en los talleres, como el taller de Scrabble que imparte el campeón de España y subcampeón mundial Juan Carlos Ayala.

Dña. Ana Rodríguez Otero, administradora, responsable, organizadora y elemento aglutinador de tULEctura, presentó a continuación a los ganadores de los premios en sorteos y concursos. (Aviso: a quienes no pudieron venir se los tenemos guardados 🙂 )

Pablo Valdueza Garcia. Ganador del sorteo entre todos los participantes del concurso de anagramas «Fiesta de letras». Premio: una hora de vuelo para dos personas en el simulador de vuelo del Centro de Simulación Aérea de la Universidad de León. Entrega el premio D. Alfredo Labarta, director del Servicio

Concurso de Fotografía. Comunidad Universitaria. Primer premio: María José Díez Suárez por su fotografía ‘De no estar tú, demasiado enorme sería el bosque’. Entrega el premio: Dña. Ana Isabel Álvarez de Felipe. Vicerrectora de investigación

 

Concurso de Fotografía. Comunidad Universitaria. Accésit 2º : Claudia Rodríguez Santamarta  por su foto “Los cuentos que cuentan las manos”.  Entrega el premio: Dña. Ana I. García Pérez. Vicerrectora de Estudiantes

Concurso de Fotografía. Comunidad Mayores Accésit 1º : Daniel López Abella por su por su foto “Cuéntame abuelito”. Entrega el premio: Dña. Beatriz Abella  Técnico del programa de Acercamiento intergeneracional entre personas mayores y estudiantes universitarios de la ULE

Concurso de Fotografía. Ganador del sorteo entre todos los participantes del concurso: Javier Estefanía González. Entrega el premio: Doña Teresa Renilla Santos, Coordinadora en la ULE del Campus de Excelencia Triangular E3

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Universitaria. Primer premio: Jaime Doyague Hernández. Entrega el premio: Dña. Ana Isabel García, Vicerrectora de Estudiantes

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Universitaria. Primer premio: Jaime Doyague Hernández. Entrega el premio: Dña. Ana Isabel García Pérez, Vicerrectora de Estudiantes

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Universitaria. Accésit 1º: Laura Viloro Marqués. Entrega el premio: D. Alfredo Labarta, director del SAULE

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Universitaria. Accésit 2º: Jonatán Rodríguez Cabaleiro. Entrega el premio: D. Santiago Asenjo, director de la Biblioteca Universitaria

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Universitaria. Accésit 2º: Jonatán Rodríguez Cabaleiro. Entrega el premio: D. Santiago Asenjo, director de la Biblioteca Universitaria

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Primer premio: Emilio Geijo Rodríguez. Entrega el premio: Dña. Ana Isabel Álvarez de Felipe, Vicerrectora de investigación

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Accésit 1º: José Antonio Vallejo Aller. Entrega el premio: D. Alfredo Labarta, director del SAULE

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Accésit 1º: José Antonio Vallejo Aller. Entrega el premio: D. Alfredo Labarta, director del SAULE

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Accésit 2º: Joaquín Serrano Serrano. Entrega el premio: D. Roberto Soto, director del Servicio de Bibliobuses de la provincia de León.

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Mención especial a D. José Cobo.

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Mención especial a D. José Cobo.

Obsequio de  reconocimiento de D. José Cobo en agradecimiento a los organizadores. Recoge el premio en nombre de todos D. Santiago Asenjo, director de la Biblioteca Universitaria :-)

Obsequio de  reconocimiento de D. José Cobo en agradecimiento a los organizadores. Recoge el premio en nombre de todos D. Santiago Asenjo, director de la Biblioteca Universitaria 🙂

Concurso de Microrrelatos. Comunidad Mayores. Mención especial a Dña. Mercedes de Dios de Dios

Concurso de Microrrelatos. Ganador del sorteo entre todos los participantes del concurso: Ander Ortiz Erdocia. Entrega el premio: D. Alfredo Díez Escobar, Director de la Biblioteca Pública de León

Concurso de Microrrelatos. Ganador del sorteo entre todos los participantes del concurso: Ander Ortiz Erdocia. Entrega el premio: D. Alfredo Díez Escobar, Director de la Biblioteca Pública de León

Foto de familia ¡Felicidades a todos!

Foto de familia ¡Felicidades a todos!

En resumen: besos, risas y complicidad (¿quieres ver más imágenes?)

Y si lo deseas, puedes ver el vídeo de la sesión

 ¡Enhorabuena a todos!

Pero aún no hemos acabado: todavía tenemos actividades durante el mes de mayo ¡no faltes!